- “El tiempo que era mío” reúne la voz del poeta alcalaíno Salustiano Masó en un acto de memoria y homenaje literario.
- Crónica gráfica y video de Pedro Enrique Andarelli para ALCALÁ HOY
Alcalá de Henares rinde homenaje a uno de sus poetas más singulares, Salustiano Masó, con una exposición en Santa María La Rica que recorre su vida y obra desde los márgenes de la historia. Comisariada por el joven escritor alcalaíno Darío Márquez, la muestra recupera la voz de un autor esencial de la poesía social de posguerra, tan olvidado como necesario.
El pasado viernes 26 de junio, día en que habría cumplido 102 años, Salustiano Masó volvió a resonar con fuerza en su ciudad natal. Y no fue un eco tenue, sino una presencia plena, celebrada con emoción en el Antiguo Hospital de Santa María La Rica durante la presentación de su antología poética «El tiempo que era mío», publicada por la editorial Renacimiento con apoyo del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
El aforo estaba casi completo, y entre el público se encontraban muchas caras conocidas: divulgadores culturales, profesores, poetas de la ciudad… Todos reunidos para rendir homenaje a una de las voces más singulares, y olvidadas de la poesía social de posguerra.
Poetas, lectores, curiosos y vecinos escuchaban atentos, mientras se tejía la memoria de aquel hombre que cruzó el siglo XX con la dignidad de quien escribe para comprender, no para figurar. Premiado con dos accésits del Premio Adonáis (1956 y 1960), su obra se enmarca dentro de la poesía social de posguerra, con un estilo directo, existencial y simbólico, donde lo cotidiano se funde con lo trascendente.
Tomaron la palabra también los editores de la antología, Darío Márquez y J. R. Barat, quienes hilvanaron fragmentos, recuerdos, anécdotas y poemas. Porque los versos de Masó no se leen, se escuchan. Y en esa tarde, se escucharon. “He puesto mi taller cerca del cielo…”, declamaban, evocando aquel piso 13 en Madrid desde el que el poeta miraba las antenas como si fueran ramas de otro árbol.
El concejal de Cultura, Santiago Alonso, quiso dejar claro el valor de este acto con unas palabras que calaron hondo entre los presentes: “Es un verdadero placer, e incluso un deber como alcalaínos, poner en valor la trayectoria de un poeta notable como Salustiano Masó. Más que la presentación de una publicación, se trata de un acto de reivindicación y casi de justicia poética con un escritor nacido en nuestra ciudad”.
Y es que el homenaje no fue solo literario. Fue también humano y simbólico. Porque como recordó el propio Alonso ya en la inauguración de la exposición el pasado 13 de junio:
“Masó, aunque fue ‘un hombre de tantos’, como él mismo se definía, dejó en cada poema una huella única. Su obra, escrita casi en la sombra, nos habla hoy con una claridad que asombra”.
La exposición, titulada “Como un hombre de tantos”, puede visitarse hasta mañana, 29 de junio, en la Sala José Hernández del mismo recinto. Allí, entre vitrinas, documentos, libros y fotografías, se reconstruye una vida hecha de oficios humildes y versos hondos. Una vida entre la Casa de Fieras del Retiro, la albañilería, la recepción de hoteles… y la poesía.
Márquez, joven poeta y comisario de la muestra, ha logrado levantar un retrato tan necesario como conmovedor de un autor que escribió desde el margen, pero que habla desde el centro del alma. El visitante sale con una pregunta punzante: ¿Qué otros poetas estamos dejando en los márgenes de la memoria?
Masó ya no está en el olvido. Su voz, ahora más que nunca, pertenece también a Alcalá.
Porque el tiempo que era suyo, ahora también es nuestro.

















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