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El Mundial, la bandera, el patriotismo y la identidad nacional protagonizan una reflexión crítica sobre la España actual desde una perspectiva conservadora.
Inevitable hablar del Mundial. Imposible pasar por alto la calidad de nuestra selección, la regularidad en el buen juego, la fidelidad y obediencia a la táctica del entrenador (un genio humilde), el comportamiento ejemplar, la deportividad, el compañerismo, etc, etc. Todas esas virtudes han tenido su premio y por extensión nuestro premio, el de los españoles, fieles al equipo y a España. Pues, a estas alturas, la Selección nos representa más que nadie. Así lo hemos demostrado estos días, hasta los que no distinguen un penalti de un córner, ni falta que les hace para sufrir y disfrutar con nuestros jóvenes representantes ante el mundo mundial. Es lo que tiene pertenecer a una buena causa común, que «Juntos somos más fuertes».
Lo mismo que con la visita del Papa vimos la cara dura y el oportunismo descarado de algunas gentes, me ha sorprendido el entusiasmo con que visten la camiseta y enarbolan la bandera española, de palabras y de obra algunos conocidos y declarados enemigos de la unidad y la fortaleza de la nación española. Activistas más o menos declarados del separatismo, amigos y socios de lo más granado de la corrupción depredadora que nos arruina y nos disuelve en el multiculturalismo invasor por la fuerza y por el engaño. Votantes y lacayos del partido político en el poder omnipotente totalitario que está convirtiendo España en una cloaca.
También entonces, hace poco más de un mes, como dije aquí mismo, entraron con pompa y ceremonia en los templos católicos, profesionales activos del ateísmo, escribas y fariseos de libro, clericales de ocasión, herederos ideológicos de la quema de conventos a mucha honra (memoria histórica) entre calurosos aplausos a su Santidad católica, a ponerse las medallas oficiales del relumbrón y la foto. Con la Selección y la bandera han aparecido patriotas debajo de las piedras. Yo soy español, español, español…
Pero bien está ser patriota aunque sea por un par de semanas, algo queda en el ambiente y probablemente en el corazón de los jóvenes (los viejos militantes del sectarismo suicida no tendrán remedio, según Tezanos). Bien está alumbrarse del brillo de esa segunda estrella conseguida con trabajo, fuerza, inteligencia y ambición. Quizá son esos factores, menospreciados en la cultura del parasitismo y la subvención, lo que valoramos inconscientemente en la copa mundial.
Pero, mientras unos y otros nos cobijamos bajo la estrella dorada de Luis de la Fuente, Rodrigo, Cucurella, Oyarzabal, Merino, Porro, Ferran, Curvasí, Lamine, Laporte, Niko, Unai y los veintitantos héroes de Nueva York, las serpientes del odio y la muerte escupían su veneno producto genuino de abertzalismo en vena inoculado por décadas. Los herederos de la ETA no mienten ni disimulan, eso hay que admitirlo, no son de los que recogen las nueces sin mover el árbol, como otros, de cuello blanco pero de su misma especie.
En Navarra entraban a saco, con la cara tapada, valientes como siempre, armados y por sorpresa en un bar de pueblo «tranquilo» a por su presa preferida, soldados que tomaban unas cañas viendo el partido. Como en los buenos tiempos de la kale borroka. Los daños inferidos a las víctimas no son menores, pero ya veremos como esta noticia será diluida convenientemente por la prensa a sueldo del gobierno Sánchez.
En Bilbao los alcaldes prohibían instalar pantallas en las calles mientras una ridícula manifestación discurría, ikurriñas en manos, exigiendo la «selección vasca», ignorando que, como en tiempos pasados, los mejores defensores de España y la Hispanidad fueron marinos y soldados vascuences. Es lo que tiene la ignorancia programada. Heroica la defensa con abanico en mano de una concejal del PP. En Cataluña algo parecido, alcaldes tibios o declarados separatistas boicoteando la instalación de pantallas en las plazas, gentuza en fin, prohibiendo la felicidad y el bien común de las gentes a las que dicen cuidar y proteger.
Ferran Torres declaró después del gol contra Argentina (nuestros hermanos» del cono Sur se comportaron como Caín con Abel) que el gol era nuestro, de los 47 millones, sin distinciones, incluyendo a las serpientes venenosas. Qué prueba de caridad cristiana, «amad a vuestros enemigos, a los que os persiguen y calumnian». La declaración incluyó su profesión de Fe en público. Hace falta más valor para eso, hoy en día en España, que para meter el gol.
¡Viva nuestra Selección y viva España!
Las opiniones publicadas reflejan la voz de sus autores en el marco del debate plural que ALCALÁ HOY promueve y no tienen por qué coincidir con la línea editorial del medio.

















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¡Hay que joerse, Pilar!
Para algo que hwmos disfrutado y aplaudido todos tienes que venir tú a meter enmedio la religion, la política, el separatismo, los vascuences y a Pedro. Qué sí, que la cosa está mu malita y tenemos que poner remedio pero, ¿hace falta sacarlo a la palestra hasta con el fútbol? ¿Ni siquiera por una vez eres capaz de desconectar del resto y disfrutar como tantos de nosotros?
Odio a los extremistas y sus actos tanto o más que tú, pero por eso no permito que me amarguen la vida, no entono el Santiago y cierra España.
P. S. : Me ha parecido extraño que no metieses en el texto lo de Plus Ultra; con un pequño esfuerzo podias haber hecho un juego de palabras cojonudo. O a Blas de Lezo, ya puestos.
Bien por ti
Y lo raro es que tú no hayas metido a Franco.
Y no es por la titular del al artículo. Es por Andrés Arribas
Un artículo muy acertado Pilar, lo mejor no ha sido ganar, lo mejor ha sido el comportamiento deportivo y caballeresco de nuestra selección.
Muchos deberían aprender de nuestra selección.
Impresentable lo de esta señora!!!!
Tiene tanto odio que no es capaz de hacer un artículo en condiciones hablando de lo que se propone hablar.
Utiliza este medio nada más que para hacer política y echar mierda.
Me gustaría felicitarla en alguna ocasión por hacer algo bien hecho, por hablar sola y exclusivamente de lo que se propone hablar…
Aunque claro, de lo que se propone hablar ya lo sabemos todos…..lo disfrace como lo disfrace de artículo X….