El Gobierno de Alcalá reclama frenar el Bus-VAO de la A-2 hasta garantizar que no colapsará el Corredor

El Gobierno municipal de Alcalá de Henares ha pedido al Ministerio de Transportes y a la DGT que retrasen la puesta en marcha del carril Bus-VAO de la A-2 hasta garantizar que no provocará nuevos atascos en el Corredor del Henares. La oposición de Más Madrid ha aprovechado la petición para acusar al Partido Popular de cambiar de postura respecto a un proyecto que anteriormente defendió y que ahora cuestiona.

Infografia posteada por el Ayuntamiento de Madrid
  • El Ayuntamiento exige garantías técnicas antes de activar el Bus-VAO y Más Madrid reprocha al PP su cambio de criterio político.

El debate sobre el futuro carril Bus-VAO de la A-2 ha vuelto a situar la movilidad del Corredor del Henares en el centro de la actualidad política. El Gobierno municipal de Alcalá de Henares ha solicitado oficialmente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y a la Dirección General de Tráfico (DGT) que aplacen la entrada en funcionamiento de esta infraestructura hasta que existan garantías técnicas suficientes de que no provocará un empeoramiento del tráfico que soportan diariamente decenas de miles de conductores.

La petición ha sido formulada por la concejala de Urbanismo, Infraestructuras, Vivienda y Movilidad, Cristina Alcañiz, después de conocerse que la activación del sistema podría producirse este mismo verano tras las pruebas realizadas durante los últimos días en la señalización dinámica de la autovía.

Desde el Ejecutivo local insisten en que no cuestionan el transporte público ni las medidas encaminadas a fomentar la movilidad sostenible, pero consideran que la implantación del Bus-VAO debe realizarse únicamente cuando existan estudios concluyentes que demuestren que no supondrá un perjuicio para los usuarios habituales de la A-2.

«No se puede convertir la A-2 en un laboratorio de pruebas en pleno corredor de entrada a Madrid sin garantías para miles de vecinos que cada día dependen de esta autovía», sostiene Alcañiz en la nota remitida por el Ayuntamiento.


El temor del Gobierno: menos capacidad para una autovía ya saturada

La principal preocupación del Ayuntamiento se centra en el propio diseño del sistema elegido para la A-2. A diferencia de otros accesos a Madrid donde los carriles Bus-VAO se construyeron ampliando la capacidad de la carretera, en este caso el proyecto consiste en reservar el carril izquierdo para autobuses y vehículos de alta ocupación durante determinados periodos del día.

Según explica el Gobierno municipal, eso significa que el tráfico convencional dispondrá únicamente de dos carriles precisamente en las franjas horarias de mayor intensidad circulatoria.

Para el Ejecutivo complutense, la medida puede terminar generando el efecto contrario al perseguido si no viene acompañada de una planificación exhaustiva.

«Alcalá no está en contra del Bus-VAO ni del transporte compartido. Lo que pedimos es sentido común. No es lo mismo crear un carril adicional que quitar capacidad a una carretera ya tensionada», defiende la edil de Movilidad.

La concejala recuerda además que los vecinos del Corredor llevan años soportando incidencias recurrentes en la red de Cercanías, retrasos en importantes infraestructuras ferroviarias y problemas diarios de acceso a Madrid, por lo que considera que cualquier cambio en la principal vía de entrada a la capital debe realizarse con máxima prudencia.


Reunión urgente y un plan alternativo para evitar el colapso

El Ayuntamiento reclama al Ministerio de Transportes, a la DGT y al Consorcio Regional de Transportes una reunión urgente con todos los municipios afectados antes de poner en marcha el nuevo sistema.

Además, solicita que se hagan públicos los estudios de tráfico realizados, los escenarios previstos de funcionamiento, el calendario definitivo de implantación y los protocolos de actuación en caso de producirse retenciones importantes.

Entre las medidas que plantea el Gobierno municipal figura incluso la posibilidad de liberar temporalmente el peaje de la R-2 cuando la A-2 alcance situaciones de congestión, con el objetivo de ofrecer una alternativa real a los conductores del Corredor del Henares.

Alcañiz también advierte de que siguen existiendo numerosas dudas entre los usuarios sobre la señalización dinámica, las entradas y salidas del carril reservado, la convivencia con los autobuses interurbanos y la gestión del tráfico cuando el sistema entre en funcionamiento.

La responsable municipal concluye reclamando que la implantación sea «segura, progresiva y evaluable», insistiendo en que «primero deben llegar las garantías y después la puesta en marcha».


Más Madrid acusa al PP de cambiar de postura

La posición expresada ahora por el Gobierno municipal ha recibido una rápida respuesta de Más Madrid Alcalá, que acusa al Partido Popular de mantener una «doble vara de medir» respecto al carril Bus-VAO.

La formación recuerda que el pasado mes de febrero llevó al Pleno municipal una moción solicitando precisamente la paralización del proyecto hasta que existieran suficientes autobuses lanzadera capaces de absorber la demanda prevista. Aquella iniciativa fue rechazada por el PP, circunstancia que ahora sirve a la oposición para denunciar un cambio de criterio.

Según explica Más Madrid, aquella propuesta también contemplaba la eliminación temporal del peaje de la R-2 mientras funcionara el nuevo carril, siempre que la Comunidad de Madrid reforzara las conexiones de autobuses interurbanos desde Alcalá y el resto del Corredor.

La portavoz del grupo, Rosa Romero, sostiene que resulta llamativo que el Partido Popular solicite ahora paralizar una infraestructura cuya implantación fue impulsada por un Gobierno del propio PP en 2017.

Además, recuerda que tanto el programa electoral del Partido Popular para las elecciones autonómicas de 2019 como el programa municipal con el que Judith Piquet concurrió a las elecciones de 2023 incluían expresamente la implantación del carril Bus-VAO en la A-2.


Un debate que trasciende la política local

Más allá del cruce de reproches entre Gobierno y oposición, el debate vuelve a poner de manifiesto la enorme sensibilidad que existe en el Corredor del Henares respecto a cualquier modificación de la movilidad hacia Madrid.

Cada jornada miles de vecinos de Alcalá utilizan la A-2 para acudir a sus puestos de trabajo o centros de estudio, una dependencia que se ha visto reforzada durante los últimos años por las continuas incidencias registradas en la red de Cercanías.

Precisamente por ello, el Ejecutivo municipal sostiene que cualquier actuación sobre una infraestructura tan estratégica debe ir acompañada de información transparente, consenso institucional y soluciones alternativas que permitan reaccionar con rapidez si la implantación del Bus-VAO genera más problemas que beneficios.

Mientras el Ministerio mantiene el calendario previsto para su puesta en funcionamiento, el Ayuntamiento de Alcalá ha dejado clara su posición: no rechaza el carril Bus-VAO como concepto, pero considera que su estreno debe aplazarse hasta que existan evidencias suficientes de que la medida mejorará realmente la movilidad del Corredor del Henares y no terminará agravando una de las principales preocupaciones cotidianas de miles de vecinos.

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