- El Val y el Centro concentran las valoraciones más críticas, mientras Reyes Católicos aparece como el principal bastión del Ejecutivo.
El Gobierno municipal de Alcalá de Henares, formado por Partido Popular y Vox, supera por la mínima el aprobado en la valoración que realizan los vecinos de su gestión. Así se desprende de la encuesta realizada para ALCALÁ HOY, que otorga al Ejecutivo local una nota media de 5,23 sobre 10 y a la alcaldesa, Judith Piquet, una valoración de 5,11. Sin embargo, tras ese aprobado justo emerge una percepción mucho más crítica sobre la situación general de la ciudad: el 49,8% de los encuestados considera que Alcalá está peor que hace tres años.
Los resultados reflejan una realidad compleja y llena de matices. Aunque la gestión municipal no recibe un suspenso generalizado, tampoco logra generar una sensación mayoritaria de mejora entre la ciudadanía. La distancia entre la valoración numérica del Gobierno y la percepción sobre la evolución de la ciudad constituye una de las conclusiones más relevantes del sondeo.
La nota obtenida por el Ejecutivo PP-Vox sitúa su gestión ligeramente por encima del aprobado, una posición que le permite evitar el desgaste asociado a una valoración claramente negativa. No obstante, el margen es reducido y deja patente que la opinión pública alcalaína se encuentra lejos de otorgar un respaldo contundente a la acción del Gobierno municipal.
La alcaldesa Judith Piquet obtiene una puntuación de 5,11, apenas unas décimas por debajo de la valoración del conjunto del Ejecutivo. La diferencia es pequeña, pero sugiere que la máxima responsable municipal asume también parte del desgaste asociado a la gestión cotidiana de la ciudad.
Un aprobado ajustado y muy desigual
La valoración del Gobierno presenta diferencias significativas entre los distintos grupos de población analizados en la encuesta. Los segmentos más jóvenes muestran una percepción relativamente más favorable de la gestión municipal, mientras que las puntuaciones tienden a descender conforme aumenta la edad de los encuestados.
La fractura política también resulta evidente. Los votantes del Partido Popular son quienes conceden las mejores valoraciones al Gobierno local, mientras que los electores de PSOE y Más Madrid expresan niveles de satisfacción considerablemente inferiores. La polarización política que caracteriza el panorama nacional encuentra igualmente reflejo en la política municipal alcalaína.
A pesar de ello, el dato global sitúa al Ejecutivo en una posición intermedia. No se trata de un gobierno ampliamente respaldado, pero tampoco de uno que haya perdido completamente la confianza ciudadana. El resultado dibuja un escenario de equilibrio inestable en el que conviven apoyos, críticas y una importante bolsa de vecinos que mantienen una opinión moderada sobre la gestión desarrollada desde 2023.
La situación adquiere especial relevancia porque la encuesta se realiza cuando se ha superado ampliamete el ecuador del mandato municipal y los vecinos ya disponen de suficientes elementos para emitir un juicio relativamente consolidado sobre la actuación del equipo de Gobierno.
La percepción de la ciudad empeora
Si la valoración de la gestión arroja una fotografía matizada, la percepción sobre la evolución general de Alcalá resulta mucho más contundente.
Casi la mitad de los encuestados, concretamente el 49,8%, considera que la ciudad está peor que hace tres años. Frente a ellos, solo el 23,6% opina que ha mejorado, mientras que un 26,6% entiende que la situación permanece esencialmente igual.
La diferencia entre quienes perciben un empeoramiento y quienes aprecian avances es uno de los datos más significativos de toda la encuesta. Más allá de la valoración concreta de concejales, proyectos o actuaciones municipales, la opinión de los vecinos sobre el estado general de la ciudad constituye uno de los indicadores más importantes de cualquier mandato.
La percepción ciudadana suele construirse a partir de múltiples factores: el estado de las calles, la limpieza urbana, la movilidad, los servicios públicos, la seguridad o el mantenimiento de los barrios. Por ello, cuando uno de cada dos vecinos afirma que Alcalá está peor, el dato adquiere inevitablemente una lectura política de gran relevancia.
La encuesta muestra además que esta sensación de deterioro no se distribuye de forma homogénea entre todos los sectores de la población. Existen diferencias importantes según la edad, la ideología y el distrito de residencia, lo que confirma que la experiencia cotidiana de la ciudad no es idéntica para todos los alcalaínos.
Reyes católicos y El Val, dos caras opuestas
El análisis territorial ofrece una de las lecturas más interesantes del sondeo.
El Distrito II, correspondiente a Reyes Católicos, aparece como el más favorable a la gestión municipal. Es la zona donde se registran las mejores valoraciones tanto del Gobierno como de la evolución general de la ciudad. Allí los niveles de satisfacción superan claramente la media municipal.
La situación cambia de forma notable según el barrio de residencia. El Distrito V (El Val) aparece como el más crítico con la gestión municipal y concentra los mayores niveles de desaprobación. También el Distrito I, que engloba el Centro Histórico y buena parte del casco urbano tradicional, muestra una valoración más negativa que la media de la ciudad. En el extremo opuesto se sitúa el Distrito II (Reyes Católicos), que se consolida como el principal bastión demoscópico del Gobierno local y el único distrito claramente favorable a la gestión de PP y Vox.
Estas diferencias territoriales reflejan una realidad conocida en muchas ciudades: la valoración de un gobierno municipal suele estar estrechamente vinculada a la percepción que tienen los vecinos sobre la situación de su propio barrio.
La encuesta dibuja así una Alcalá heterogénea, donde las opiniones sobre la gestión municipal varían de manera significativa según el lugar de residencia. Para el equipo de Gobierno, esta radiografía puede servir como una herramienta útil para identificar tanto sus fortalezas como sus principales focos de descontento.
Más desaprobación que aprobación
Otra de las conclusiones destacadas del estudio aparece al analizar directamente la aprobación o desaprobación de la gestión municipal.
El 40,6% de los encuestados afirma desaprobar la actuación del Gobierno PP-Vox, frente al 21,6% que expresa una valoración positiva. Entre ambos grupos se sitúa un amplio segmento de población, cercano al 30%, que declara no aprobar ni desaprobar la gestión realizada durante el mandato.
Esta distribución ayuda a explicar la aparente contradicción entre la nota media obtenida por el Ejecutivo y la percepción crítica detectada en otras preguntas de la encuesta. La existencia de una amplia franja de ciudadanos neutrales permite sostener una valoración global ligeramente superior al aprobado pese a que la desaprobación supera claramente a la aprobación.
La fotografía que deja el sondeo es, en definitiva, la de un Gobierno que mantiene una valoración suficiente para aprobar, pero que afronta importantes dificultades para convencer a una mayoría de vecinos de que la ciudad ha mejorado durante los últimos tres años.
A poco más de un año del inicio efectivo de la carrera hacia las elecciones municipales de 2027, los datos reflejan una situación abierta. El Gobierno PP-Vox conserva una base de apoyo relevante y una valoración que evita el suspenso, pero se enfrenta al desafío de revertir una percepción ciudadana que, según la encuesta de ALCALÁ HOY, considera mayoritariamente que Alcalá de Henares ha empeorado desde el comienzo del actual mandato.



















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