Enredados en la política global: el voto joven en Alcalá

Los jóvenes de Alcalá de Henares participan menos en las elecciones municipales que en las generales y muestran un interés limitado por la política local. Esa es una de las principales conclusiones del estudio Enredados en la política global: el voto joven en Alcalá, elaborado por Marta del Amo y Francisco Muñoz. La investigación analiza cómo las redes sociales, la desinformación competencial y las carencias del ecosistema informativo local influyen en la movilización electoral de los alcalaínos más jóvenes.

Fotocomposición AH@
  • Un estudio universitario señala que redes sociales, desinformación y debilidad informativa local alejan a muchos jóvenes alcalaínos de la política.

Unos 15.000 jóvenes alcalaínos de entre 18 y 24 años podrán participar en las elecciones municipales y autonómicas que están previstas para mayo de 2027. Los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas confirmados por la literatura académica en este campo (o viceversa), señala que los jóvenes suelen mostrar niveles de participación electoral inferiores a los de los grupos de mayor edad, especialmente en elecciones de menor visibilidad mediática o en aquellos procesos electorales percibidos como menos relevantes, como sería el caso de unas elecciones municipales. Un estudio llevado a cabo por Marta del Amo, graduada en Periodismo por la UCM y dirigido por el profesor Francisco Muñoz, ha tratado de analizar las características de la participación electoral de los jóvenes tomando como referencia la ciudad de Alcalá de Henares.

Los jóvenes alcalaínos participan menos en unas elecciones municipales que en unas elecciones generales. Esta es la confirmación local de lo que sabíamos por otras investigaciones llevadas a cabo sobre este tema. Y ahora también sabemos que puede haber hasta 15 puntos de diferencia en la participación de los jóvenes. Los datos comparados entre las últimas convocatorias electorales de 2023 en Alcalá de Henares, año en el que coincidieron unas elecciones municipales con el adelanto de las elecciones generales, revelan que un 70,9% participó en las elecciones municipales frente a un 84,5% que participaría dos meses más tardes en las Generales.

Aunque más adelante se van a ofrecer algunos datos de interés que caracterizan la participación política de los jóvenes en la ciudad, es evidente que hay que empezar por preguntarse el “por qué” de esta diferencia, es decir, qué hace que un joven que no fue a votar en Mayo de 2023 en las municipales, sí vaya a votar a finales de Julio en las generales.

Y en este sentido quizás una de las primeras claves es la necesidad de romper el escenario que ha planteado la investigación sociológica hasta ahora: recordemos que se habla de una menor participación electoral de los jóvenes en las elecciones municipales porque éstas son unas “elecciones de menor visibilidad mediática” o (importante la conjunción disyuntiva) porque se trata de “procesos electorales percibidos como menos relevantes”. Pues la reflexión general a partir de los datos de este estudio parece apuntar a que hay una correlación muy estrecha entre ambos factores, es decir, que las elecciones municipales se perciben como menos relevantes porque no tienen visibilidad mediática.

Esto nos abre la puerta a la segunda incógnita a despejar. Si la vida de un joven de 18 a 24 años tiene como marco de referencia espacial la ciudad: colegio, instituto, pista deportiva, centro de salud, piscina, cultura, ocio y espectáculos, parques y zonas verdes, transporte y movilidad, vivienda, empleo, seguridad, etc. ¿por qué estos factores que tienen una dimensión de política local indiscutible, no cuentan para ellos como elemento movilizador de la participación política y electoral?. ¿Por qué muchos jóvenes no perciben la política, en su definición más tradicional, como algo directamente relevante para su vida cotidiana?

Aún cuando la respuesta a esta pregunta es multifactorial y tremendamente compleja, los datos de este estudio sí nos permiten proponer tres explicaciones probables (entre muchas otras que no alzamos a determinar) que apuntan cada una de ellas a una dimensión diferente, a saber, el desconocimiento y la desinformación de la estructura político administrativa, el nuevo papel socializador de las redes y su potente intermediación de la realidad de los jóvenes y, tres, la falta de un ecosistema informativo local productivo con canales de comunicación institucionales eficaces y con medios de comunicación que aporten alcance real a contenidos de la ciudad y para la ciudad.


Desinformación y desconocimiento

Para cualquier ciudadano o ciudadana, no sólo para los jóvenes, conocer el marco competencial de la administración local, autonómica y nacional es para nota. La Vivienda es un problema “de Pedro Sánchez” (si, también) pero es de la Comunidad de Madrid de quien depende la Ley del Suelo y son los Ayuntamientos quienes planifican el desarrollo de la ciudad (viviendas, equipamientos comerciales, zonas verdes, infraestructuras deportivas y culturales, etc.) a través de sus Planes Generales de Ordenación Urbana. Así que uno de los problemas básicos de los jovenes hoy en día, el acceso a la vivienda, es competencia exclusiva (legislativa, ejecutiva y de gestión directa) de la Comunidad de Madrid y corresponde a los ayuntamientos, al de Alcalá por ejemplo, hacer el planeamiento urbanístico y “poner el suelo” en el que se hacen las viviendas. Y lo que pasa con la vivienda ocurre también con la educación, con el deporte o con el transporte público, por ejemplo. Esta digresión competencial pretende solo poner de manifiesto que sí hay un espacio de influencia en el ámbito municipal en el que los jóvenes pueden tener un papel… que no ejercen muchas veces por que, primero, no saben como funciona el sistema de toma de decisiones políticas a lo que se suma el impacto directo de los dos factores que vamos a ver a continuación. El dato empírico en todo caso dice que sólo el 20,3% manifiesta tener interés en lo que pasa en la ciudad y que el 65% tiene un interés “medio o bajo”.


Pantallas y redes crean una realidad globalizada

Según este estudio, casi la mitad de los jóvenes alcalaínos, el 48%, reconoce que se informa “a veces” o “rara vez” de la actualidad político administrativa de la ciudad y este dato nos conecta a su vez con que el 42% que dice abiertamente que no le interesa la política local. Resulta insólito que el espacio más cercano en el que transcurre su vida y del que dependen decisiones importantes que le afectan directamente, no se perciba como relevante y no despierte un mayor interés.

Y aquí es cuando entra en escena el segundo factor de explicación: hoy en día los jóvenes conocen el mundo a través de las pantallas y las pantallas globalizan los contenidos. El conocimiento y la información que procesan los algoritmos crean categorías globales, nacionales y transnacionales, que dejan fuera lo más cercano. Estos días todos habremos recibido información vía redes sobre el bombardeo ruso al patrimonio histórico de Ucrania o de la velada de MMA en la Casa Blanca para celebrar el 80 cumpleaños de un tal Donald Trump… pero de la crisis del gobierno local PP-Vox a cuenta de un Expediente de Modificación de Créditos, no nos va a llegar nada. Lo que pasa en tu calle, en tu barrio, en tu distrito, en tu ciudad no forma parte del nuevo mainstream de las redes sociales. Tiene un sitio, sin duda, porque hay esfuerzos de partidos e instituciones de Alcalá que gestionan sus redes y contenidos en términos de rentabilidad social o política, pero eso no es “mainstream”: su alcance es muy limitado y tiende a alcanzar a aquellos ciudadanos, jóvenes o no, que ya de una forma u otra son “personas de interés” en el mundo de la educación, la cultura, el medio ambiente, el deporte y en el conjunto del Tercer Sector (asociaciones de vecinos, ONG’s, etc.) de la ciudad.

El estudio apunta sin dudas a que entre los jóvenes que afirman sentirse muy influenciados por las redes sociales, se observa una mayor concentración de interés en la política nacional que en la local. Casi el 60% de los que se informan por redes sociales, declara un alto interés por la política nacional, mientras que el interés se reduce de forma significativa hasta el 8,89% para la política local. Son 51,1 puntos de diferencia. Esto nos permite concluir que las redes sociales no solo actúan como medio de información, sino que lo hacen focalizando, centrando y reforzando la visibilidad del ámbito político nacional frente al municipal o autonómico. El papel del algoritmo genera un efecto de retroalimentación en el que la exposición constante a contenidos de política nacional refuerza su percepción de mayor importancia en la esfera política actual entre los jóvenes, que se quedan enredados en esta dinámica.


El vacío de los sistemas locales de información y comunicación

Por último, en esta trilogía de causas que pueden condicionar la menor participación política de los jóvenes, tenemos que hablar de los medios de comunicación locales (prensa local, digital o en papel) y de los canales de comunicación del propio Ayuntamiento. En esto Alcalá de Henares no es muy diferente al resto de grandes municipios de la Comunidad de Madrid, de uno u otro signo: todos gestionan mal la comunicación: entienden la comunicación institucional como un proceso de persuasión de los logros y avances de la gestión política y sobrevaloran e hipertrofian su músculo informativo de tipo político (cuentas de X, Instagram, TikTok…) y de control de los mensajes en los (pocos) medios locales, jugando para ello con la palanca de la publicidad institucional, que en el caso de Alcalá, en comparación con otros municipios, es injusto, incomprensible e ineficiente para los propios intereses de la administración local y su gobierno y, en consecuencia, también para los vecinos y vecinas.

La madurez de un sistema de medios de comunicación privados, con las diferentes lineas editoriales que pueda tener cada uno de ellos, es esencial para “hacer ciudad”. Y Alcalá de Henares no tiene un ecosistema de medios locales capaces de trasladar y proyectar la ciudad a sus ciudadanos. No sólo por la parte política e institucional, sino porque la ciudad es mucho más que su Ayuntamiento, cosa que a veces los medios locales no terminan de entender. O si lo entienden, pero la escasez de recursos con que operan no les permiten  ir más allá.

Esto afecta a la cantidad y calidad de la información que llega a los jóvenes, a la formación de opinión y a la participación social y política: más del 60% de los jóvenes alcalaínos afirman que se enteran de las cosas que pasan en la ciudad… por amigos y familiares, es decir, por el boca-oreja de toda la vida. Esto es por si mismo un indicador fehaciente de la inadecuación del sistema de medios de comunicación institucionales y privados de la ciudad. No llegan, punto.


La Derecha participa más

Por último, para que no falte salseo demoscópico local a vueltas con la polarización política, comentaremos una última cuestión. Y es que teniendo en cuenta la auto ubicación ideológica de los jóvenes alcalaínos, el estudio aprecia una mayor propensión a la participación electoral entre aquellos que se identifican en posiciones más orientadas hacia la derecha.

Ante unas elecciones generales, el 92,86% de los encuestados ubicados en el tramo derecha y ultraderecha declara su intención de acudir a votar, frente al 71,05% de quienes se sitúan en la franja de centro-izquierda, izquierda e izquierda radical. Más de 20 puntos de diferencia en lo que podemos llamar la “movilización potencial” de los bloques ideológicos del electorado joven.

Este mismo patrón se repite con variaciones de intensidad en el ámbito de unas elecciones municipales: hay una diferencia de 14 puntos en la movilización electoral declarada de los jovenes auto ubicados en la derecha. En concreto, el 86,21% de los encuestados situados en la escala que define la derecha afirma que acudirá a votar, mientras que entre quienes se sitúan en posiciones más hacia la izquierda el porcentaje desciende al 73,68%.


El efecto combinado

Si hay cerrar con una conclusión básica sobre las causas de la menor participación electoral de los jóvenes de Alcalá de Henares en unas elecciones municipales, nos inclinamos por repetir la tríada de factores que se han comentado anteriormente:  el efecto combinado de la potente capacidad de intermediación de las redes sociales que desvía el foco a contenidos priorizados por el algoritmo (con sus servidumbres político-económicas globales), a la falta de un ecosistema informativo local con canales de comunicación institucionales eficaces y con medios de comunicación que proyecten contenidos de la ciudad y la falta de formación e información cívico-política de quién y cómo se toman las decisiones que afectan a nuestra vida cotidiana.

 

Francisco Muñoz Romero / Profesor de Comunicación Institucional e Imagen Pública
Facultad Ciencias de la Información UCM

Marta del Amo Rodríguez / Graduada en Periodismo
Facultad Ciencias de la Información UCM


Nota de los autores .-  Los resultados obtenidos en el cuestionario que sirve de base al trabajo de investigación no son estadísticamente representativos. Aunque la distribución de la muestra es consistente, el número de unidades no es lo suficientemente amplio como para que sus resultados puedan extrapolarse con los niveles de confianza que requiere una investigación de este tipo. Por tanto el análisis debe considerarse como una aproximación robusta (por planteamiento y metodología) que aporta una base de conocimiento más allá de la opinión, la especulación o de la extrapolación de datos generales sobre el voto joven en la ciudad

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