- Fotos del Obipado y del ayuntamiento
La Catedral-Magistral de Alcalá de Henares se convirtió este viernes en un escenario poco habitual: un templo lleno de voces infantiles, risas contenidas, curiosidad y emoción. Más de un millar de escolares participaron en la celebración de la Fiesta de la Reversión de las Reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor, una cita que une tradición, fe y pedagogía histórica en torno a los patronos de la ciudad complutense.
La jornada, organizada por la Diócesis de Alcalá de Henares a través de su Delegación de Enseñanza y la Asociación de los Santos Niños, estaba prevista inicialmente al aire libre, pero la lluvia obligó a trasladar la celebración al interior de la Catedral-Magistral. Lejos de restar ambiente, el cambio de escenario reforzó el carácter simbólico del encuentro. Bajo las altas bóvedas del templo, centenares de estudiantes de distintos municipios de la diócesis participaron en un acto que mezcló historia, cultura y tradición religiosa.
El evento comenzó con el saludo del obispo de la diócesis, Mons. Antonio Prieto Lucena, que permaneció presente durante toda la celebración. Ante los escolares y el profesorado que los acompañaba, el obispo dio la bienvenida a los asistentes y subrayó el significado de esta jornada que recuerda el testimonio de los jóvenes mártires complutenses.
Tras sus palabras llegó uno de los momentos más festivos para los niños. Cuatro de los gigantes de Alcalá hicieron su aparición en el interior de la Catedral, despertando la sorpresa y el entusiasmo del público infantil. La escena, poco habitual en un templo, estuvo acompañada por la música del órgano interpretado por Liudmila Matsyura, que aportó un tono solemne y festivo a la vez.
Poco después tuvo lugar la procesión de las imágenes de los Santos Niños Justo y Pastor, que fueron colocadas a un lado del presbiterio. Con ese gesto simbólico comenzaba el núcleo central de la celebración, que buscaba acercar a los más jóvenes la historia de estos mártires infantiles, profundamente vinculados a la identidad histórica de Alcalá de Henares.
La parte más pedagógica del acto llegó con la representación teatral preparada por el alumnado del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Alcalá de Henares. Los estudiantes recrearon la historia y el martirio de los Santos Niños, trasladando a los asistentes a los primeros siglos del cristianismo y al relato que, desde hace siglos, forma parte del imaginario espiritual y cultural de la ciudad.
La escenificación dio paso a uno de los momentos más esperados de la jornada: la entrega de premios del XVI concurso escolar de dibujos, carteles, relatos y poesía organizado por la Delegación diocesana de Enseñanza en colaboración con la Asociación de los Santos Niños.
El certamen ha contado en esta edición con la participación de más de mil alumnos procedentes de veintiún centros educativos públicos y concertados de la diócesis complutense. Los trabajos presentados reflejan la manera en que los estudiantes interpretan hoy la figura de Justo y Pastor, dos niños cuya historia continúa inspirando a generaciones de escolares de edades similares a las que ellos tenían según la tradición.
Los ganadores del concurso literario tuvieron además la oportunidad de subir al escenario para recitar en voz alta sus poemas, un momento especialmente emotivo que arrancó aplausos entre compañeros y profesores.
La participación en el certamen ha reunido a centros educativos de diversos municipios del entorno diocesano, entre ellos Alcalá de Henares, Arganda del Rey, Meco, Torrejón de Ardoz, Coslada, Villarejo de Salvanés, Rivas-Vaciamadrid y Paracuellos de Jarama, reflejando la dimensión territorial de una diócesis que encuentra en esta celebración una oportunidad para fortalecer vínculos entre comunidades educativas.
En representación del Ayuntamiento de Alcalá de Henares asistieron las concejalas Lola López y Esther de Andrés, que participaron en esta jornada dedicada a los patronos de la ciudad.
La celebración concluyó con uno de los momentos más significativos desde el punto de vista espiritual. Tras la entrega de premios, los escolares y sus profesores descendieron a la cripta de la Catedral-Magistral para venerar las reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor.
Así terminaba una mañana en la que la tradición complutense se transmitió de generación en generación. Entre gigantes, teatro, poemas y reliquias, más de mil niños pudieron acercarse a una historia que forma parte del alma de Alcalá. Porque si algo demostró esta multitudinaria jornada es que la memoria de los Santos Niños sigue viva, no solo en los libros de historia o en las piedras antiguas de la ciudad, sino también en la mirada curiosa de quienes hoy ocupan las aulas de sus colegios.


















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