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Réplica a la concejala socialista Blanca Ibarra del concejal del Partido Popular Antonio Saldaña en respuesta a su Tribuna de Opinión.
📣 @AntonioSalda92 responde al "polvorón mental" de Blanca Ibarra
❌ " El proceso de estabilización de 400 empleados públicos en Alcalá es legal por mucho que les pese a algunas"
❌ "Las acusaciones de Ibarra son tan vacías como su voluntad de construir algo positivo"
💬…
— PP Alcalá de Henares (@ppdealcala) December 31, 2024
Que el “sanchismo” ha convertido la política en un lodazal no es un secreto para ningún español ni para ningún alcalaíno, pero las ondas sísmicas y reverberaciones de esta degradación a la que ha sometido Pedro Sánchez la vida pública española nos llegan en forma de concejal.
En este caso concejala inane: la sanchista Blanca Ibarra, popularmente conocida en la ciudad como “Blanca y barro” por su dedicación exclusiva al bulo, la mentira y a fabular con cualquier cosa que pueda degradar a su adversario político aunque sea radicalmente falsa, ha decidido cruzar una vez más el Rubicón de su inepcia y dedicar su baldío tiempo que pagamos todos los vecinos de Alcalá, esta vez no a promocionar productos para el cutis, sino a difamar a la actual alcaldesa.
Es difícil leer el artículo firmado por Blanca Ibarra sin percibir el inconfundible aroma de la manipulación política y la demagogia barata. Bajo el disfraz de la defensa del interés público, Ibarra lanza una serie de acusaciones que carecen de fundamento sólido y que, como es habitual en su estilo, están diseñadas más para intoxicar que para informar.
Lo primero que llama la atención es la insistencia en insinuar ilegalidades y fraudes sin presentar ni una sola prueba que sustente tales afirmaciones. Pero esto no es nuevo en “y barro” adicta a inventarse brotes de legionela cada dos meses sin pruebas y quedarse tan ancha.
Acusar a Judith Piquet de haber cometido irregularidades en su proceso de consolidación laboral, sin aportar evidencias claras, es no solo irresponsable, sino también una falta de respeto a los vecinos de Alcalá de Henares, quienes merecen un debate político basado en hechos, no en invenciones.
Contrario a lo que insinúa Ibarra, el proceso seguido por la alcaldesa Piquet se ajusta escrupulosamente a la legalidad vigente. Este tipo de consolidaciones laborales son prácticas habituales en la administración pública, diseñadas precisamente para garantizar la estabilidad laboral de los trabajadores que llevan años desempeñando sus funciones con profesionalidad. Cabe recordar que este proceso, lejos de ser un capricho personal, forma parte de una dinámica regular en todas las instituciones públicas, incluyendo aquellas gobernadas por el propio Partido Socialista.
Pero para mas énfasis, resulta que el proceso de consolidación de personal del Ayuntamiento de Alcalá de Henares lo ha impulsado el gobierno de Pedro Sánchez mediante una ley que afecta a todas las administraciones públicas y ha sido ratificado por ella y su jefe de filas cuando Gobernaban la ciudad.
Resulta espeluznante ver como ambos dos y sus acólitos sanchistas han intentado que la alcaldesa Judith Piquet no pudiera consolidar sus derechos laborales como cualquier otro trabajador con diversas maniobras orquestales en la oscuridad, el hábitat natural del sanchismo es el fango y la persecución del rival político: con alegría hacia regímenes bolivarianos aunque sea saltando por encima de la Constitución de 78, la norma fundamental que nos ha traído el mayor periodo de prosperidad a los españoles.
Además, resulta irónico que Blanca Ibarra, quien ha sido señalada en diversas ocasiones por prácticas más que cuestionables durante su gestión como concejala, se erija ahora en paladín de la ética y la transparencia. Basta con recordar las recientes investigaciones sobre presuntas irregularidades en adjudicaciones realizadas durante su etapa como responsable de área a empresas relacionadas con su familia, para cuestionar la autoridad moral con la que pretende juzgar.
El artículo también busca desacreditar a Piquet al destacar su supuesto ingreso “sin pruebas” en el Ayuntamiento hace veinte años. Pero una vez más, Ibarra omite cualquier dato verificable que respalde su narrativa. ¿Por qué? Quizá porque el objetivo no es informar, sino difamar. Este tipo de ataques personales son la muestra más clara de una oposición incapaz de ofrecer alternativas constructivas y que, por tanto, recurre al recurso fácil del ataque ad hominem.
Por último, es importante señalar que la alcaldesa Judith Piquet ha demostrado, desde su llegada al gobierno, un compromiso firme con el bienestar de los alcalaínos y alcalaínas. Sus políticas, enfocadas en el desarrollo económico, la mejora de los servicios públicos y la revitalización de la ciudad, contrastan con la parálisis y el desinterés que caracterizaron la gestión socialista en años anteriores.
En lugar de lanzar acusaciones infundadas y sembrar la discordia, sería más útil que Blanca Ibarra reflexionara sobre el papel constructivo que debería desempeñar la oposición en una democracia sana. Alcalá de Henares no necesita intoxicadores profesionales; necesita líderes responsables que trabajen en favor de todos los ciudadanos, sin importar su color político. Pero eso es pedir demasiado a quien se ha acostumbrado a vivir de un sueldo público a cambio de convertirse en una máquina de lodo y fango incapaz de llevar ni una sola propuesta constructiva al Pleno del Ayuntamiento. ¡Que pena ver al otrora partido mayoritario y alternativa de Gobierno en un remedo malo o una película de serie B de Podemos, Cuba, Venezuela y el Peronismo mas recalcitrante!


















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Usted con su apodo e insulto hacia esa persona está rubricando que lo que dice en la denuncia de la Sra Piquet es cierto y una vergonzosa manipulación propia del del PP. Gracias
Velozmente han olvidado que en época de Bartolomé González, durante proceso de selección para Agente de Desarrollo Local, pedían «el código»…y si no lo tenías, quedabas fuera por no ser de su cuerda. Alcalá, la ciudad de los enchufes, titulaba por entonces la revista Interviú. Saldaña, no se crea Usted patriota por rimar con España.
Como pide este señor reflexionar sobre una oposición constructiva cuando comienza con ataques personales de «sanchismo» «ibarra y barro». Estas son las artimañas de Antonio Saldaña.
A los Agentes de Desarrollo local (ADL) les llamábamos los funcionarios (trabajadores que entrábamos por oposición) ADSL, por la velocidad a la que eran enchufados. No cabe en la cabeza que todavía queden esas rémoras cancerígenas en el Ayto. La fórmula era: se creaba un perfil del personaje a enchufar, se creaba una plaza a su medida y se mandaba a la oficina de empleo. Los seleccionados eran «entrevistados por alguien, no por un tribunal, y el escogidos pasaba a la plantilla del Ayto. Tuvimos sobre inflación de estos personajes. Hasta que llegó alguna directiva que obligaba a reducir o acabar con esa mala práctica. Ante la posibilidad de poder perder el puesto, la alcaldesa actual ya en el PP, se afilió a CCOO y se presentó por las listas de este sindicato rojo a delegada sindical para escudarse en el cargo. No salió porque se destapó el meollo. Lo que nos extraña ahora a los viejos jubilados es que existan todavía esas plazas y que las quieran regularizar como a los-las trabajadoras que pasaron por exámenes laborales. Es increíble. El tema de los ADL fue un escándalado y ahora se les quiere dar la plaza para siempre. La juventud de parados no se merecen esto y el pueblo tampoco.
Gracias Servando por tu comentario. No cambiamos nada: el que tiene un «poder», por pequeño que sea, quiere fijarlo de por vida. Es evidente que sus compañeros de partido apoyan a Piquet y, como era de esperar, salió un concejal muy ofendidito (estilo Tellado) insultando a la oposición para defender lo indefendible. Lo triste es que los alcalainos son unos recalcitrantes conformistas, defienden al PP aunque este partido esté carente de ética.
Comenta el concejal: “Blanca Ibarra sin percibir el inconfundible aroma de la manipulación política y la demagogia barata. Bajo el disfraz de la defensa del interés público, Ibarra lanza una serie de acusaciones (…) que como es habitual en su estilo, están diseñadas más para intoxicar que para informar». Continua Saldaña en su alegato muy del PP: “(…) el objetivo no es informar, sino difamar. Este tipo de ataques personales son la muestra más clara de una oposición incapaz de ofrecer alternativas constructivas”. Sr. Saldaña, es el Partido Popular el que necesita líderes responsables que trabajen en favor de todos los ciudadanos, sin importar su color político y, también, un partido que no se escude en mentiras, bulos y manipulaciones como hacen sus ¿líderes? cuando tienen un micrófono “amigo” o, con descaro, cuando están en el Parlamento que, aparte de insultos, son incapaces de aportar proyectos positivos para la nación.
Que ha pasado con el túnel navideño/musical que compró el ayuntamiento x 300000€xq no se pone? Gracias
Merece la pena leer los comentarios.