-
El Real Madrid conquistó en El Val la Copa de Campeones Juvenil tras imponerse al Barcelona en una espectacular final disputada.
- Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas para ALCALÁ HOY
La XXXI edición de la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil culminó con un broche de oro en Alcalá de Henares. Del 20 al 24 de mayo de 2026, el Estadio Municipal El Val se convirtió en el epicentro del fútbol base español, acogiendo una Final Four de altísimo nivel que reunió a cuatro de las canteras más potentes del país: Granada CF, Real Madrid CF, UD Las Palmas y FC Barcelona. El torneo, organizado por la RFEF, no solo coronó al mejor equipo juvenil de la temporada, sino que también sirvió como escaparate para futuras estrellas del balompié nacional.
Según el preview publicado por Alcalá Hoy días antes del evento, la ciudad complutense se preparaba para “una semana de fútbol de élite” con la final four más potente del país. El Val, con su excelente césped natural y capacidad para cerca de 8.000 espectadores, cumplió con creces las expectativas. Miles de aficionados, ojeadores, técnicos y medios se dieron cita en un ambiente festivo que combinó competitividad máxima con la ilusión de ver a las promesas del mañana. Los partidos se retransmitieron por Teledeporte y RTVE, ampliando el alcance de esta competición que históricamente ha lanzado carreras hacia Primera División y selecciones nacionales.
Las Semifinales: Camino hacia el Clásico
La fase final comenzó el miércoles 20 de mayo con la primera semifinal entre Granada CF y Real Madrid. Los blancos, dirigidos por Álvaro López, llegaban como favoritos tras una sólida temporada en la que ya habían conquistado la UEFA Youth League en abril. El partido fue intenso y se resolvió en la prórroga. Yeremaiah abrió el marcador con un gran remate tras centro de Ciria, pero el Granada empató. En el tiempo extra, Jorge Barroso transformó un penalti que clasificó al Real Madrid para su novena final en esta competición.
Al día siguiente, jueves 21, se disputó la segunda semifinal entre UD Las Palmas y FC Barcelona. Los culés, con su característico estilo de posesión y pegada ofensiva, superaron a los canarios con goles de Hamza Abdelkarim y Álex González. Las Palmas había llegado tras una heroica clasificación en penaltis ante el Celta, pero el talento de La Masia se impuso en un duelo muy competido.
Estas semifinales confirmaron el altísimo nivel de las cuatro canteras. El Granada sorprendió por su garra andaluza y el Las Palmas por su capacidad de sufrimiento. Sin embargo, el destino quiso que la final fuera un nuevo Clásico español, el enfrentamiento más esperado entre las dos mayores fábricas de talento del país: Real Madrid y Barcelona.
La Gran Final: Remontada Blanca y Triplete Histórico (1-4)
El domingo 24 de mayo a las 11:00 horas, bajo un espléndido sol primaveral en Alcalá de Henares, más de 6.000 espectadores llenaron El Val para presenciar la final. El ambiente era eléctrico, con hinchadas de ambos clubes y un gran número de locales que se volcaron con el espectáculo. El árbitro dio inicio a un partido que quedará marcado en la historia del fútbol juvenil español.
El Barcelona salió con intención de dominar el balón, fiel a su filosofía. En los primeros minutos, ambos equipos se tantearon con alta intensidad. El Real Madrid presionaba arriba, pero fue el Barça quien golpeó primero. En el minuto 26-27, Pedro Villar culminó una buena combinación culé con un preciso disparo que batía al portero madridista. El 1-0 reflejaba un dominio azulgrana en la primera mitad, donde pudieron ampliar la ventaja en varias ocasiones.
Sin embargo, el partido cambió radicalmente en el minuto 49. La expulsión de Ï. Martínez por una dura entrada dejó al Barcelona con diez jugadores. Álvaro López ajustó rápidamente al equipo blanco y, apenas un minuto después (minuto 50), Carlos Díez igualó el marcador con un potente remate. El capitán madridista, que lució brazalete desde sus tiempos en categoría inferior, lideró la reacción con ejemplo y calidad.
A partir de ahí, el Real Madrid tomó el control absoluto. En el minuto 62-63, Alexis Ciria remató de cabeza un córner para poner el 2-1. Apenas cinco minutos más tarde, en el 67-68, Yeremaiah Ramos amplió la ventaja con un gol que desató la euforia blanca. El delantero, clave también en semifinales y en la Youth League, demostró su olfato goleador. El Barcelona, mermado numéricamente y físicamente, no pudo frenar la avalancha.
En el tiempo añadido (minuto 90+5-6), Gabri Valero cerró la goleada con un tanto que selló el 1-4 definitivo. El Juvenil A del Real Madrid no solo ganó la final, sino que lo hizo con autoridad en una segunda parte memorable. Los jugadores celebraron con emoción contenida pero profunda: saltos, abrazos y la entrega de la copa ante un público entregado.
Legado y Triplete Inolvidable
Esta victoria representa mucho más que un título. El Real Madrid consiguió un triplete histórico: campeón de su grupo en División de Honor Juvenil, campeón de la UEFA Youth League (ante el Brujas en penaltis) y ahora campeón de la Copa de Campeones. Es el primer equipo juvenil español en lograr las tres competiciones principales en una misma temporada. Con esta, suman nueve Copas de Campeones, consolidándose como el club más laureado de la competición.
Álvaro López, el técnico, ha sido clave en la cohesión de un grupo talentoso y ambicioso. Jugadores como Carlos Díez, Alexis Ciria, Yeremaiah, Gabri Valero y muchos otros han demostrado que La Fábrica sigue siendo una de las mejores canteras del continente. Por parte del Barcelona, a pesar de la derrota, quedan las buenas sensaciones de una generación con enorme calidad técnica, que ya ha dado muestras de su potencial a lo largo de la temporada.
La Final Four de Alcalá pasará a la historia no solo por el resultado de la final, sino por el nivel exhibido, la organización impecable y el ambiente familiar pero apasionado. El Val se vistió de gala y la ciudad de Alcalá de Henares demostró, una vez más, su capacidad para acoger grandes eventos deportivos.
Esta crónica refleja un capítulo inolvidable del fútbol formativo español. Una generación del Real Madrid que, con esfuerzo, talento y carácter, ha escrito su nombre en mayúsculas. El futuro del fútbol nacional, sin duda, luce prometedor.


















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






