El tragaldabas de Sancho Panza: la recuperación de una figura festiva muy rara a nivel nacional y mundial

Acostumbrados los complutenses a ver durante años en las Ferias la figura del Tragaldabas de Sancho Panza pueden pensar muchos de nuestros ciudadanos que se trata de un elemento festivo común y distribuido por doquier, cuando realmente se trata de una autentica rareza.

Foto de Pedro Enrique Andarelli
  • Texto remitido por Vicente Fernández, sociólogo y experto en historia de Alcalá
  • Fotos de Pedro Enrique Andarelli para ALCALÁ HOY

En toda España los hay tan solo en 13 ciudades, y en el resto del Mundo en dos más situadas en la Argentina, sumando en total 16 figuras en España, todas situadas en la mitad norte, la nuestra es la más al sur, y en el Mundo hay un total de 18 unidades, eso es todo en este aspecto, como se puede ver se trata de una figura muy poco común.

Para mayor curiosidad se les denomina de una manera distinta en cada región: en el País Vasco, y en Argentina, “Gargantua”; en La Rioja “Tragantúa”; en Aragón, “Tragachicos”; y en Castilla, “Tragaldabas”.

Estos son todos los Tragaldabas que existen:
1 Bilbao.
2 Vitoria.
3 Llodio (Alava).
4 Guernica-Lumo (Vizcaya).
5 y 6 Logroño, dos figuras.
7 y 8 Valladolid, dos figuras.
9 Palencia.
10. Zaragoza.
11. Borja (Zaragoza).
12. Pedrola (Zaragoza).
13. Fuentes de Ebro (Zaragoza).
14. Utebo (Zaragoza).
15. Aragonesa de Fiestas, en La Muela (Zaragoza) Para alquilar.
16. Alcalá.
17. Mar del Plata (Argentina).
18. Necoechea (Argentina).


El origen de estas curiosas figuras

La idea surgió en Bilbao, de manos de Antonio Etxaniz, más conocido como “el bombero Etxaniz”, un carpintero que posteriormente fue jefe del primer cuerpo de bomberos de la capital vizcaína y que falleció en un incendio en 1867, en Bilbao esta persona es una auténtica leyenda de tal manera que tiene dedicada una plaza importante y un ambulatorio.

Antonio Etxaniz se inspiró en las cinco novelas del escritor francés François Rabelais (pronunciado Fransua Gabelé) “Gargantua y Pantagruel” que publicó entre 1532 y 1564.

Antonio Etxaniz construyó la figura en 1854 con aspecto francés, naturalmente, pero su obra tuvo una vida relativamente efímera, pues fue destruida en 1874 por una bomba lanzada por las tropas carlistas, y sin embargo quedó en la memoria colectiva de los bilbaínos, siendo reconstruido de nuevo en 1896, y habiéndose convertido al día de hoy junto con la “Marijaia”, en uno de los símbolos de Bilbao y en especial de sus fiestas mayores, la Aste Nagusia, la Semana Grande, que coincide precisamente en estos días con nuestras Ferias.


El Tragaldabas de Sancho Panza en Alcalá

Aunque la idea surgió a partir del original bilbaíno, el nombre que se adoptó fue el de la denominación de los de Valladolid y Palencia, como parte de la tierra castellana que somos.

El nombre se basa en el cuento tradicional castellano del Tragaldabas cuyas características son las de que es un gigante que además es cabezón, que tiene cara de bruto y autentica voracidad por la comida, que se traga a los niños enteros y sin masticar, pero al contrario que los otros monstruos que atacan a traición, sin avisar, Tragaldabas si avisa de sus intenciones y de su voracidad, y de hecho en el habla popular se emplea el término de “este es un Tragaldabas” para referirse a las personas muy comilonas.

En el cuento una abuela había preparado una sorpresa para sus nietas, que era pan untado en miel, en unas versiones las rebanadas las había dejado en el desván y en otras en el sótano, esto es, en un lugar recóndito de la casa, y cuando una tras otras fueron accediendo al lugar fueron engullidas por el Tragaldabas que se hallaba ahí escondido y que les advirtió de que se fueran inmediatamente o las devoraría, como así hizo; en su desesperación la abuela pidió la ayuda a un señor que pasaba por su casa, pero este no la hizo ni caso, sin embargo cuando paso una hormiga esta si atendió a los requerimientos de la abuela, mordiéndole en la barriga al Tragaldabas lo que le hizo eructar con lo que salieron las nietas de su estómago….

Pero como además de ciudad castellana somos la ciudad cervantina por excelencia de España, inmediatamente se pensó en una figura del Quijote, y fue fácil el concluir que Sancho Panza era el ideal, pero se optó por una imagen de tragón, sí, pero a la vez no con un aspecto fiero, sin con una imagen alegre y divertida, un Sancho.

Manos a la obra, el boceto del Tragaldabas de Alcalá fue diseñado por María Jesús Vázquez Madruga, y los rótulos que decoran los laterales con frases del Quijote fueron seleccionados por Francisco Delgado Calvo.

Para la realización de la figura se pensó en la empresa valenciana de los Hermanos Guaita, por el hecho de que esta familia de artistas falleros habían sido los creadores de la nueva Comparsa Cervantina de Gigantes que se estrenaron en las Ferias de 1974, y que siguen siendo al día de hoy, junto con la figura de Miguel de Cervantes, la vanguardia de nuestra amplia y formidable Comparsa de Gigantes y Cabezudos.

Nuestro Tragaldabas fue construido entre la primavera y el verano de 1998 y estrenado en la Plaza de Cervantes al inicio de las Ferias, el 22 de agosto de ese mismo año, o sea que acaba de cumplir sus primeros 25 AÑOS DE EDAD.

Durante años nuestro Tragaldabas sirvió de diversión a los niños complutenses, e incluso participó como una carroza más en el desfile con el que se cierran cada año las Ferias de nuestra ciudad, pero el deterioro, los problemas legales en cuanto a circulación de vehículos, las nuevas reglamentaciones en cuanto a homologación de las escaleras de acceso, del tobogán que recorre el interior, e incluso de las colchonetas que hay que utilizar, hicieron que permaneciese guardado en el Parque Municipal de Servicios durante varios años sin salir.


Restauración y puesta en servicio de nuevo del Tragaldabas

Sin embardo tanto la restauración como la puesta de nuevo en servicio de nuestro querido Tragaldabas han resultado más complicados de lo que se podía pensar pues ha habido que resolver diversos problemas legales y técnicos, que al final han sido solventados gracias a la diligencia de la Concejal de Cultura y Festejos María Aranguren y a los técnicos de Festejos de la Concejalía Fernando Romero y Raúl de Pedro, para ellos desde aquí va nuestro agradecimiento.

La primera dificultad a la que se enfrentaron fue la de que la propia empresa que lo construyó Guaita ya no estaba en disposición de poder hacer la restauración, entonces tuvieron que recurrir a la empresa Aragonesa de Fiestas, a cuyos talleres situados en la localidad de La Muela en la Provincia de Zaragoza, hubo de ser trasladado nuestro Tragaldabas para su restauración y recuperación.

En el proceso y con vistas al futuro, aunque el aspecto general se ha mantenido, ha habido cambios muy importantes que permiten a nuestro Tragaldabas un porvenir prometedor.

Por un lado se ha recortado la plataforma, de tal manera que a diferencia de antes, ahora las escaleras están apartadas de la plataforma que sustenta a la figura, son una pieza aparte, mientras que antes las escaleras se cerraban o se extendían girándolas sobre la bisagra que las unía con la plataforma, por supuesto están perfectamente homologadas, mientras que la mesa sobre la que se apoyan ha sido cubierta con un mantel típico de restaurante popular con cuadraditos azules y blancos.

El tobogán interior de corte clásico ha sido cambiado por otro moderno de tubo envolvente y bastante más largo que es visible perfectamente en la parte posterior, y que aumenta la seguridad de los pequeños pues les traslada directamente a las colchonetas sin el pequeño salto en el aire que había antes, colchonetas que a su vez han sido homologadas con la nueva normativa, siendo su dimensión mayor y sobre todo su espesor que tiene la considerable altura de unos 30 centímetros.

A todo esto se le ha añadido una placa en una esquina donde están las normas reglamentarias de las medidas de seguridad que tiene que observar para su funcionamiento.

A su vez la Plataforma está homologada según la normativa de circulación vial, con lo cual puede ser trasladada a cualquier lugar simplemente añadiéndole la matrícula de circulación del vehículo que la arrastra.

En cuanto a la parte artística se ha mantenido su aspecto original, incluso se han restaurado las inscripciones cervantinas originales, pero de cara a facilitar su traslado sin problemas se ha cerrado un poco la apertura de los brazos de Sancho Panza que sostienen la cuchara y el cuchillo que habían dado ciertos problemas.

En conjunto una restauración y readecuación bien realizada, con perspectivas de futuro, a la altura de nuestra ciudad, y por la que de nuevo damos las gracias a la Concejal de Cultura y Festejos y a los dos técnicos de la concejalía.

Y de nuevo nuestro querido Tragaldabas de Sancho Panza ha sido presentado de nuevo en la Plaza de Cervantes frente al histórico Corral de Comedias, el domingo 21 de agosto, justo la víspera de su 25 aniversario, otra seña de identidad de Alcalá recuperada.

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