No fue un acto concebido para presentar a un candidato, sino para lanzar un mensaje. O, mejor dicho, varios. El primero, que existe una alternativa organizada al actual liderazgo socialista. El segundo, que esa alternativa quiere construirse sobre un proyecto colectivo antes que sobre un nombre propio. Y el tercero, quizá el más relevante desde el punto de vista político, que la carrera hacia las elecciones municipales de 2027 ya ha comenzado dentro del PSOE complutense.
El salón del Hostel Complutum reunió a cerca de un centenar de personas entre militantes, simpatizantes y vecinos. Junto a los organizadores participaron dirigentes históricos del socialismo alcalaíno, concejales en activo y antiguos cargos públicos, dibujando una fotografía de unidad alrededor del nuevo movimiento.
En la mesa se sentaron el ex presidente del PSOE de Alcalá, Juan Manuel Romero; la ex asesora socialista Nerea Masero; la vocal del Distrito II Sandra Holguín; el ex secretario general de Juventudes Socialistas Sergio Mayor; y el concejal Alberto González, que ejerció como conductor del acto. Entre los asistentes podían verse también a los concejales Enrique Nogués y Miguel Castillejo, además de históricos dirigentes como Crescencio Vicente, Urbano Brihuega, Pedro Casillas o el exconcejal Raúl Herrero, así como representantes del movimiento vecinal.
El encuentro arrancó con la proyección de un vídeo en el que militantes de distintas generaciones ponían voz al lema ‘Es el momento’, una pieza pensada para subrayar el carácter intergeneracional y abierto del proyecto antes de dar paso a la mesa redonda.
Primero el proyecto; después, el candidato
Desde el primer minuto quedó claro cuál iba a ser el hilo conductor de toda la presentación. «No estamos hoy aquí cinco personas; estamos subidos a un proyecto», resumió Alberto González al inicio de su intervención, insistiendo en que el objetivo no es construir un liderazgo personalista sino una propuesta colectiva capaz de recuperar la confianza de la ciudadanía y devolver al PSOE al Gobierno municipal.
El anuncio más esperado llegó apenas unos minutos después. González confirmó públicamente que el movimiento concurrirá a las próximas primarias del PSOE de Alcalá una vez se abra oficialmente el proceso. La afirmación despejaba una de las principales incógnitas de los últimos meses: el sector renovador no se limitará a ejercer presión interna, sino que competirá por dirigir la agrupación y por liderar la candidatura socialista en 2027.
Sin embargo, el concejal quiso marcar distancias respecto a una campaña basada en nombres propios. Durante toda la tarde se repitió una misma idea: «es el tiempo del qué antes que del quién».
La expresión, recogida también en la documentación entregada a los medios, resume la estrategia política del movimiento. Primero debe definirse el proyecto para la ciudad y solo después llegará el momento de elegir quién lo encabeza. Ese planteamiento fue respaldado sucesivamente por todos los intervinientes.
Nerea Masero centró buena parte de su intervención en la necesidad de generar empleo de calidad para evitar que los jóvenes tengan que marcharse de Alcalá. Sandra Holguín defendió la importancia de construir barrios completos, con colegios, escuelas infantiles y servicios públicos que permitan crear sentimiento de pertenencia en los nuevos desarrollos urbanos.
Por su parte, Sergio Mayor reivindicó un PSOE conectado con la realidad cotidiana de los vecinos, «en los parques, en los barrios y escuchando los problemas reales de la gente», frente a una organización encerrada en debates internos.
Una llamada a recuperar el PSOE de los barrios
Uno de los discursos más elaborados fue el del ex presidente del PSOE complutense, Juan Manuel Romero. Con un tono más reflexivo que combativo, defendió que el socialismo debe volver a conectar con la ciudad desde la participación ciudadana y no únicamente desde las estructuras del partido.
Recordó la transformación urbanística y social que vivió Alcalá durante las primeras legislaturas democráticas gobernadas por el PSOE y advirtió de que muchos vecinos de los nuevos barrios apenas mantienen vínculos con la ciudad más allá de residir en ella.
Según Romero, el reto consiste precisamente en reconstruir esa relación.»No queremos solo afiliaciones; queremos adhesiones al proyecto», vino a resumir durante una intervención en la que apeló constantemente al compromiso ciudadano y al papel histórico del socialismo en la construcción de Alcalá.
Para ello defendió abrir el proyecto a personas que ni siquiera sean militantes del PSOE, convencido de que la futura mayoría social deberá construirse mucho más allá de las siglas del partido.
La palabra participación fue probablemente la más repetida durante toda la tarde. Participación de la militancia. Participación de los barrios. Participación de asociaciones y vecinos. Y participación también en el propio funcionamiento interno del partido. No hubo referencias directas al actual funcionamiento de la agrupación, aunque el mensaje resultó fácilmente interpretable para quienes siguen la vida interna del PSOE local.
Las preguntas de la prensa trasladan el foco a la crisis interna
La presentación cambió de tono cuando llegó el turno de preguntas de los periodistas. Las cuestiones dejaron de centrarse en el proyecto político para situarse directamente en la situación interna que atraviesa el PSOE complutense.
La primera batería de preguntas abordó tres asuntos especialmente delicados: los más de seis meses de funcionamiento bajo una gestora, las recientes declaraciones del portavoz municipal Javier Rodríguez Palacios asegurando que «en unas elecciones se votan personas, no conceptos», y la negativa del movimiento a presentar ya el nombre de quien encabezará la candidatura.
Fue entonces cuando Alberto González abandonó el tono institucional mantenido durante toda la mesa redonda. Calificó de «trágico» que la agrupación lleve más de medio año sin una dirección política elegida por la militancia y sostuvo que esa situación está impidiendo que el PSOE ejerza plenamente su labor de oposición.
A su juicio, la organización permanece «retenida» mientras la ciudad necesita un partido activo en la calle, instalando carpas, recorriendo barrios y elaborando un proyecto alternativo de gobierno.
Respecto a las declaraciones realizadas hace unos dias por Javier Rodríguez Palacios en la Cadena SER, González evitó responder de forma personal, aunque dejó clara la posición del movimiento. Insistió en que el verdadero debate no debe girar alrededor de quién será el candidato, sino del proyecto político que se ofrecerá a la ciudadanía cuando llegue el momento de las primarias, «No nos preocuparemos por eso», respondió al ser preguntado por el futuro cabeza de lista.
Las afiliaciones y la gestora, en el centro del debate
La segunda intervención de los medios elevó todavía más la tensión. Un periodista preguntó expresamente por las declaraciones de Rodríguez Palacios acerca de las aproximadamente doscientas nuevas afiliaciones al PSOE local y por su insinuación de que entre ellas podrían existir personas vinculadas a la derecha o incluso a la extrema derecha.
La conversación dio un giro cuando una de las periodistas presentes planteó una comparación política, que provocó las primeras sonrisas de la tarde. Tras recordar las declaraciones de Javier Rodríguez Palacios cuestionando las nuevas afiliaciones al PSOE local, preguntó si no resultaba llamativo que ese discurso sobre un censo presuntamente alterado coincidiera con el argumentario empleado por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, al poner en duda distintos procesos internos y electorales.
La observación fue recibida con gestos de asentimiento y cierta complicidad entre los integrantes de la mesa, que respondieron entre risas antes de que Alberto González tomara la palabra. Lejos de esquivar la cuestión, Alberto González respondió que no tiene constancia de que exista ningún procedimiento que cuestione la validez de esas afiliaciones.
Sin entrar en la comparación directa, señaló que le sorprendía que esas sospechas surgieran seis meses después de las afiliaciones y recordó que el PSOE dispone de mecanismos reglados para comprobar e impugnar cualquier alta que incumpla los estatutos. «Si existe algún problema, el partido tiene cauces para resolverlo», resumió, rechazando alimentar polémicas sin respaldo de los órganos competentes.
La conversación derivó entonces hacia el prolongado funcionamiento de la gestora que dirige provisionalmente la agrupación. Juan Manuel Romero fue especialmente crítico al considerar que la situación constituye «una gran anomalía».
Según defendió, tras la dimisión del anterior secretario general, el órgano provisional debería haber trabajado desde el primer día para devolver cuanto antes la normalidad al partido y favorecer la elección de una nueva dirección por parte de la militancia.
A su juicio, prolongar esa situación perjudica no solo al PSOE, sino también a la ciudad, al impedir que los socialistas preparen con normalidad la alternativa de gobierno para 2027.
«Perder tiene que tener consecuencias»
El tramo final del acto dejó algunas de las reflexiones más políticas de toda la tarde.Varios asistentes tomaron la palabra para respaldar públicamente la iniciativa y reivindicar la necesidad de construir un proyecto compartido frente a los liderazgos individuales.
Fue entonces cuando Juan Manuel Romero pronunció una de las frases más significativas del encuentro. Utilizando un símil futbolístico, recordó que cuando una selección pierde un gran campeonato siempre existen responsabilidades políticas o deportivas. «Cuando el PSOE pierde una ciudad como la nuestra, también tiene que haber consecuencias», defendió, en una reflexión que muchos interpretaron como una crítica indirecta a la continuidad del actual modelo de dirección tras la derrota electoral de 2023.
El mensaje enlazaba con la tesis mantenida durante toda la jornada: el objetivo del movimiento no es únicamente ganar unas primarias, sino cambiar la forma de hacer política dentro del PSOE de Alcalá.
El acto concluyó con un nuevo llamamiento a la militancia para sumarse al proyecto y participar en los encuentros que el colectivo organizará durante los próximos meses con afiliados, simpatizantes y vecinos.
Sin presentar todavía un candidato y sin desvelar quién encabezará finalmente la lista cuando llegue el momento de las primarias, ‘Es el momento’ sí dejó una certeza política: el sector renovador ya no actúa entre bastidores. Ha decidido dar un paso al frente y disputar públicamente el futuro del socialismo complutense.























