Quince años después de aquellas acampadas improvisadas, de las asambleas abiertas y de las noches interminables de debate bajo cartones, pancartas y sueños colectivos, el espíritu del 15M volverá a asomarse a las plazas de Alcalá de Henares. Y lo hará con memoria, pero también con mirada crítica hacia el presente.
Diversos colectivos y personas vinculadas históricamente a los movimientos sociales de la ciudad han organizado dos jornadas conmemorativas para recordar el impacto que tuvo el movimiento de los indignados en 2011 y reflexionar sobre los desafíos sociales, políticos y económicos de 2026.
Aunque el gran símbolo mediático de aquellas protestas fue la Puerta del Sol madrileña, Alcalá vivió también su propia “acampada”, sus asambleas vecinales y sus debates ciudadanos. Durante semanas, plazas y espacios públicos de la ciudad se llenaron de jóvenes, familias, activistas y vecinos que compartían una misma sensación: la necesidad de cambiar las cosas. De aquellas reuniones surgieron iniciativas sociales, culturales y comunitarias que, en muchos casos, aún siguen activas en el tejido asociativo complutense.
Ahora, quince años después, el contexto es distinto, pero muchas de las preocupaciones permanecen. La vivienda se ha convertido en una emergencia cotidiana para miles de jóvenes, la precariedad laboral continúa marcando a generaciones enteras y las redes sociales, que entonces parecían herramientas emancipadoras, son vistas hoy también como espacios de polarización, manipulación y ruido permanente. A ello se suman la crisis climática, el auge de discursos autoritarios y los conflictos internacionales que sobrevuelan el panorama global.
En ese contexto, los organizadores consideran necesario “volver a encontrarse”, recuperar espacios de conversación y fortalecer alianzas ciudadanas capaces de impulsar nuevas formas de participación social.
La Plaza de la Paloma volverá a mirar a 2011
La primera de las actividades tendrá lugar este viernes 15 de mayo a las 19:30 horas en la Plaza de la Paloma. El acto pretende reconstruir la memoria de aquella primavera de 2011 en Alcalá mediante testimonios, intervenciones de personas que participaron en la acampada local y la presencia de iniciativas nacidas al calor de aquel movimiento ciudadano.
La jornada incluirá además una performance, música en directo y la proyección del documental AdH Reencuentros, concebido como una mirada retrospectiva a lo que supuso el 15M en la ciudad.
El tono del encuentro no será únicamente nostálgico. Quienes impulsan la convocatoria insisten en que el objetivo pasa también por preguntarse “hacia dónde vamos ahora”, una cuestión especialmente relevante en una época donde la participación ciudadana parece debatirse entre la hiperconexión digital y una creciente desafección política.
Un segundo encuentro para pensar el futuro
La segunda jornada se celebrará el sábado 23 de mayo desde las 10:30 horas en un espacio aún por concretar, que será anunciado próximamente a través de las redes de Agua de Mayo y otros colectivos participantes.
En esta ocasión, el foco estará puesto menos en la memoria y más en el presente y el futuro de los movimientos sociales. El encuentro se plantea como una cita abierta a asociaciones, plataformas y ciudadanía interesada en compartir inquietudes, analizar problemas comunes y generar redes de colaboración.
La convocatoria quiere además extenderse a colectivos de todo el Valle del Henares, buscando ampliar la participación más allá de Alcalá y recuperar parte de aquel espíritu horizontal y asambleario que caracterizó las movilizaciones originales.
Del “no nos representan” a la política institucional
El 15M supuso uno de los mayores movimientos de protesta ciudadana de la historia reciente de España. Surgido en plena crisis económica y de representación política, el movimiento reclamó una democracia más participativa, mayor transparencia institucional y respuestas frente a la precariedad social.
Con el tiempo, parte de aquella energía terminó canalizándose hacia nuevas plataformas sociales y también hacia proyectos políticos que transformaron el panorama institucional español durante la década siguiente. Pero más allá de sus derivadas electorales, muchos participantes siguen reivindicando hoy el valor de aquellas plazas como espacios de aprendizaje colectivo, apoyo mutuo y construcción ciudadana.
Quince años después, las tiendas de campaña desaparecieron hace tiempo. Lo que permanece, o al menos eso intentarán comprobar estas jornadas, es la pregunta de fondo que sobrevoló aquellas noches de mayo: qué tipo de sociedad quiere construir una ciudadanía que sigue sin resignarse del todo.


















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






