- Nuestro colaborador póstumo Pedro Gumiel y Gil de Ontañón convierte el viaje mexicano de Isabel Díaz Ayuso en una feroz sátira sobre colonialismo, populismo castizo y nostalgias imperiales.
Hay personas que viajan a México y regresan fascinadas por Teotihuacán, por Frida Kahlo, por la cocina poblana o por la inmensidad melancólica del Zócalo al atardecer. El 4 de diciembre de 1996 pasó a la historia como el primer acto oficial de Esperanza Aguirre siendo ministra de Cultura: un viaje a México. Sus asesores le aconsejaron cauterizar la prepotencia española, así que nada más aterrizar manifestó: «Gran cultura la precolombina, pero no conocían la rueda».
Su discípula y extutora de su difunto perro Pecas (q.p.d.), Isabel Díaz Ayuso, en cambio, aterriza en Ciudad de México y lo primero que hace es ponerse a discutir cómo se escribe el nombre del país. Eso es patriotismo cultural y lo demás son tonterías. Ramón María del Valle-Inclán decía que viajó a México porque se escribía con equis, pero Ayuso se empeña en escribirlo con jota, quizá porque considera que las consonantes indígenas son una amenaza separatista o porque sospecha que la letra equis contiene trazas de bolivarianismo.
La RAE recomienda escribir México con equis, entre otras cosas porque el nombre procede del náhuatl y recuerda al pueblo mexica o azteca. Pero Ayuso parece convencida de que México no lo fundaron los mexicas, sino Hernán Cortés en persona, probablemente una mañana después de desayunar café con leche y churros. Según esta versión de la historia, antes de la llegada de los españoles aquello debía de ser un solar vacío lleno de salvajes desorientados esperando a que apareciera un extremeño con espada, viruela y nociones básicas de urbanismo.
En esta cruzada filológica acompaña a Ayuso su inseparable amigo Fachinacho, autor de un musical sobre la Malinche que tiene el rigor histórico de un folleto de parque acuático. Fachinacho sostiene, con la solemnidad del cuñado que explica geopolítica entre gambas, cañas de Mahou y vermú, que menos mal que los españoles conquistaron América y no los ingleses, porque los ingleses habrían exterminado a los indígenas. Los españoles, en cambio, fueron muchísimo más considerados: apenas liquidaron a unos cuantos millones, esclavizaron a otros tantos y destruyeron civilizaciones enteras con esa cortesía tan castellana de quien entra en casa ajena diciendo “perdone las molestias, venimos a civilizar”.
La derecha española tiene una relación con Hernán Cortés parecida a la que algunos hombres maduros tienen con Top Gun: una mezcla de nostalgia adolescente y fantasía heroica. Lo evocan como precursor de la Hispanidad, como si el hombre hubiese desembarcado en Veracruz repartiendo becas Erasmus y jamón ibérico. Cortés, según esta visión, no conquistó un imperio mediante alianzas militares, masacres, enfermedades y terror, sino que llevó educación, universidades y quizá también un catálogo de Ikea.
Todo esto recuerda mucho a Ramiro de Maeztu y aquella Defensa de la Hispanidad de 1934 donde la colonización española aparecía descrita como una gigantesca obra benéfica. España, al parecer, había unido pueblos, eliminado diferencias étnicas y levantado una civilización gloriosa bajo la Cruz. La sangre, las epidemias, las encomiendas y las amputaciones debían de considerarse daños colaterales, como cuando haces una reforma en casa y manchas un poco el suelo del salón.
Lo extraordinario es cómo el ayusismo ha conseguido modernizar aquel discurso sin añadirle ni una sola neurona nueva. Antes se hablaba de Imperio y evangelización; ahora se habla de libertad, cañas y orgullo nacional, pero el mensaje sigue siendo idéntico: España no debe arrepentirse de nada porque, en el fondo, todo aquello fue una ONG gigantesca con armaduras.
Es verdad que la mayor parte de los indígenas murieron por enfermedades como la viruela o el sarampión, pero también es cierto que millones perecieron en masacres, trabajos forzados y sistemas de esclavitud encubierta. La población del México central pasó de unos veinticinco millones de habitantes a poco más de un millón en apenas un siglo. Una gestión demográfica espectacular. Si hoy ocurriera algo parecido, Ayuso lo llamaría “milagro económico”.
Y ahí aparece Hernán Cortés, héroe de opereta para tertulianos patrióticos. El hombre ordenó en 1519 la matanza de Cholula, donde fueron asesinados miles de civiles, incluidos niños y ancianos. Torturó a Cuauhtémoc con aceite hirviendo para arrancarle información sobre tesoros. Mandó ahorcarlo después con una excusa tan cutre que hasta algunos españoles se escandalizaron. Hay sospechas bastante serias de que estranguló a su esposa tras una discusión doméstica. Además, esclavizó a miles de prisioneros marcándoles la cara con hierro candente. Un currículum magnífico para presidir una asociación cultural o quizá para protagonizar un especial navideño en Telemadrid.
Pero nada de eso parece preocupar a Ayuso. La verdad histórica nunca ha sido un gran obstáculo para el populismo. La historia, para esta gente, no es una disciplina académica sino una tienda de disfraces: se coge lo que queda bien en la foto y lo demás se tira. Por eso Ayuso insiste en escribir “Méjico”, porque alguien le explicó que hacerlo así equivale a reafirmar la españolidad del asunto, como si cambiar una consonante permitiera reconquistar medio continente desde un plató de televisión.
Y aquí es donde la historia se venga mediante la filología. Resulta que “México” viene del náhuatl y significa algo parecido a “en el ombligo de la Luna”. La equis representaba un sonido /sh/ que existía en el castellano antiguo. Alfonso X estableció que ese sonido debía escribirse con equis y los españoles del siglo XVI aplicaron esa norma a los topónimos indígenas. O sea, que la famosa equis que Ayuso detesta es precisamente una herencia del castellano clásico. Uno imagina el disgusto de la presidenta madrileña al descubrir que, sin saberlo, lleva años combatiendo contra Alfonso X el Sabio.
Más tarde aquel sonido desapareció del castellano y empezó a pronunciarse como jota. En 1815 la RAE intentó imponer la grafía “Méjico”, pero las nuevas repúblicas americanas, recién independizadas de España, mantuvieron orgullosamente la equis. La letra se convirtió en símbolo de emancipación frente al viejo imperio. Es decir: cuanto más insiste Ayuso en escribir “Méjico”, más parece una señora atrapada en una máquina del tiempo colonial.
Y sin embargo ahí la tenemos, viajando a México para dar lecciones históricas con la seguridad intelectual de quien cree que Moctezuma era un personaje secundario de El Cid Campeador. Antes ya había dado muestras de una curiosidad cultural devastadora. Con veintidós años descubrió estupefacta que en Ecuador hablaban español, noticia que debió de recibir como quien encuentra pingüinos en Cuenca. Ahora ha descubierto que en México también ocurre ese extraño fenómeno lingüístico. Según ella, gracias al trabajo de Toni Cantó al frente de la Oficina del Español. No sabemos si Toni Cantó llevó el idioma personalmente en una maleta o si lo fue repartiendo por América como un misionero del doblaje televisivo.
En su viaje diplomático, Ayuso llamó “narcoestado” a México y calificó a Claudia Sheinbaum de “dictadora de ultraizquierda”, lo cual es una manera estupenda de ganarse simpatías en el país anfitrión. Luego pretendía homenajear a Hernán Cortés y asistir a la ópera de Fachinacho, ese hombre empeñado en demostrar que el kitsch también puede cometer crímenes contra la humanidad.
Todo esto habría hecho las delicias de Valle-Inclán. España sigue siendo ese país esperpéntico donde los políticos confunden la historia con un desfile de carnaval y la diplomacia con una pelea de barra de bar. Un país donde una presidenta autonómica viaja al extranjero para reivindicar a un conquistador sanguinario mientras discute sobre consonantes indígenas con la misma pasión con la que otros discuten sobre el fuera de juego.
Al final, el verdadero misterio arqueológico no es la tumba de Alejandro Magno, sino el expediente académico de Isabel Díaz Ayuso. Ese documento legendario del que todo el mundo habla pero que nadie ha visto jamás. Quizá permanezca oculto en una cámara secreta junto al Santo Grial, el arca perdida y los apuntes de historia de Fachinacho.
Mientras aparece, convendría recordar algo elemental: México se escribe con equis porque así lo decidieron la historia, la lengua y los propios mexicanos. Lo demás son fantasías imperiales de gente que sigue creyendo que la conquista de América fue una mezcla de catequesis, zarzuela y reparto de bocadillos de calamares. Y quizá por eso el viaje de Ayuso ha provocado tanta hilaridad en México: porque contemplar a una dirigente española defendiendo a Hernán Cortés en pleno siglo XXI es como ver a alguien reivindicar con orgullo la peste bubónica o el cólera. Uno no sabe si reírse o llamar a un historiador.

















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a







Todos los males de México provienen de que no lograron impedir hace 500 años la inmigración ilegal de los españoles, la mayoría delincuentes ávidos de riquezas, que alteraron abrupta y criminalmente el pacífico desarrollo del pueblo mexica.
Mejor les hubiera ido con los ingleses, como lo demuestra la situación actual de EE.UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda, donde se desarrolló una política totalmente distinta respecto a los nativos y actualmente los niveles de vida son mucho más elevados y la presencia internacional de esos países y de su idioma más rotunda e imprescindible.
México precisa una intervención de EE.UU. como la de 1846 que incorporó a la Unión los territorios de los actuales estados de Texas, California, Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado. Comparen la situación de esos estados hoy en día y la que tendrían de continuar perteneciendo a México, con pobreza, atraso cultural y narcotráfico.
La comparación entre los territorios colonizados por los ingleses y aquellos que cayeron bajo el dominio español y portugués debería causarnos vergüenza. Hay que reconocer que los ingleses los hicieron mucho mejor.
Eso, tu dale ideas a Trump … Es broma jejeje. Muy interesantes tus comentarios.
Una sugerencia puede usted documentarse un poco leyendo «El Norte» de Carrie Gibson. Edaf, 2022. No hubo ningún respeto, por parte de los ingleses hacia los nativos, les exterminaron como Andrew Jackson, juez y posterior presidente de Estados Unidos y propietario de esclavos y que firmó la Ley del Traslado forzoso de los indios y exterminador de los indios semínolas en Florida. Otro libro para documentarse de los temas que cita «Lo que América le debe a España (el legado español en el Nuevo Mundo) Madrid, 2023 (Capítulo 7 «Estados Unidos: de como una colonia subdesarrollada se convirtió en una potencia mundial).
Las Trece Colonias igualaron la renta per cápita de México al comienzo del siglo XVIII y en 1776, año de la independencia, la doblaban acercándose a la británica. No tenían nada de subdesarrolladas.
Sobre la actuación de EE.UU. después de la independencia respecto a los nativos y su política de expansión no hay discusión posible, dado que es perfectamente conocida por quien quiera documentarse. Para los intereses de la nueva nación y de su pueblo (no olvidemos que, para los padres fundadores, en él no estaban incluidos los indios ni los negros) fue excelente.
Para el Reino Unido también fue beneficiosa económicamente su forma de actuar y, además, ha sabido mantener una relación fructífera y amigable con sus antiguas colonias formando un bloque de influencia y presión internacional.
España y los españoles en nada se beneficiaron de mantener colonias y los países surgidos del imperio de la Corona Hispánica adolecen de vertebración interna, están enfrentados entre sí y nos odian.
¿Quién lo ha hecho mejor?
Mire, una cosa en relación con las fructíferas relaciones en el mundo anglosajón entre la metrópolis y sus antiguas colonias después de la independencia: ?!conoce la segunda guerra de independencia de EE. UU? Conoce que en 1812 los británicos llegaron a Washington y quemaron la Casa Blanca? Eso lo llama una relación cordial? Respecto a la imposibilidad de relaciones culturales estables de España con sus antiguas colonias americanas después de su independencia, ?conoce que la Doctrina Monroe es la creada en 1820 por un presidente que dijo que América es de los americanos (del Norte naturalmente)? Sabe el número y la sistemática intromisión del Imperio Británico en los territorios españoles de América, desde 1806 con los ataques británicos sobre Buenos Aires y Montevideo también sobre Cartagena de Indias (Colombia) y otros puertos de Sudamérica hasta 1821 respaldando con armas y equipos técnicos las distintas independencias de España desde Argentina a Chile, desde Venezuela a Texas y la inundación de las nuevas independencias sudamericanas de mercancías y capitales británicos, mientras en España se aliaban con los españoles en la guerra de la independiza y a la vez arrasaban sus industrias para evitar competencia mientras la población española se diezmaba frente a Napoleón? ?Sabe por qué los españoles de Gálvez y desde la Florida ayudaron con ejércitos y barcos a las Trece Colonias de EE. UU en su independencia? Y que el dólar americano tiene las barras verticales tomadas de la moneda española que simbolizaba las columnas de Hércules?…
Exacto, los ingleses y los estadounidenses actuaron más inteligentemente y con más habilidad en favor de sus intereses. Sus prácticas eran habituales y aceptadas en aquella época.
España fue menos hábil por la ineptitud de la monarquía y de sus políticos, además de algunos militares traidores (Riego es uno de los más conocidos…y admirados actualmente).
Sin embargo, sin la abundancia de españoles traidores, pertenecientes a las élites sociales, vendidos a los intereses anglos, los ingleses, primero, y los gringos, después, no habrían tenido éxito.
Las élites, siempre las clases altas, los oligarcas, la aristocracia y, desde hace más de dos siglos y hasta la actualidad, también la Monarquía traicionando a España y a su pueblo.
El pueblo nunca ha comido de glorias pasadas, supuestas o reales. Menos aún cuando no las reconocen ni las recuerdan los beneficiados por ellas.
¿Para qué nos sirvió apoyar a los independentistas de las Trece Colonias? ¿No hubiese sido más inteligente haber intervenido en la guerra contra los ingleses, debilitar su poderío y al mismo tiempo arrasar todo lo que hubiese estado a nuestro alcance en los territorios de los independentistas yanquis para debilitar a los futuros Estados Unidos?
Ni ingleses ni yanquis eran, ni son actualmente, nuestros amigos, pues todos son hijos de la misma pérfida madre.
Tienes razón. No hay comparación posible con el método sistemático de exterminio que emplearon los ingleses en todas sus colonias. Te diría que preguntases a los indígenas Australianos o a las tribus indias de Norteamérica, pero casi no quedó ningún individuo…
Yo no he negado esa realidad, sino que la política de los anglos respecto a los nativos fue distinta a la española y más beneficiosa para sus países.
Te refieres a los piratas ingleses??…Esos que inventaron su historia siempre a remolque de los Españoles????….Los que robaban y asaltaban en medio del océano a los traficantes de oro y metales preciosos???….Los que perdieron un reino por un caballo??….Esos lo hicieron mejor????…Anda….No reinventes la historia,que se te ve el Angloplumero….
Lo hicieron mejor para sus interesesnacionales.
El problema de los españoles es el «buenismo» y que tenemos complejo de inferioridad, siempre temerosos de la opinión ajena y pendientes de las tendencias extranjeras.
Queremos quedar bien con todos y, como dice el dicho popular, terminamos «trabajando para el inglés»
AngloDefensor
El 12 de junio de 1939, a bordo del vapor francés Sinaia llegaron al puerto mexicano de Veracruz 1.600 refugiados españoles que fueron acogidos generosamente por el gobierno de Lázaro Cárdenas, completando la nómina de una España peregrina. Tras repasar una buena parte de la larga lista de nombres que arribaron a su tierra huyendo de la barbarie vengadora para intentar recomponer allí los fragmentos de vidas traumáticamente rotas, Gonzalo Celorio, último Premio Cervantes, cierra las páginas de uno de sus libros más fundamentales «Cánones subversivos» (Ed. Tusquets) con sinceras palabras de agradecimiento: «Desde mi nacimiento hasta ahora, el exilio español republicano ha estado presente en mi vida y en buena medida la ha modelado, definido e impulsado.» Poniendo punto final con esta lúcida pregunta que él mismo se contesta: «¿Cómo habrá vivido la España franquista sin ellos? No me lo puedo imagina siquiera. Tal vez no pudo vivir.»
Pues sólo tienes que imaginarte lo peor, porque en todo este tiempo, como cantaba Peret: «Estaban tomando cañas» y ahora han enviado a un «cráneo privilegiado» para explicaros vuestra propia historia con la B.S.O. de un ¿musical? de Nacho Cano.
Vaya entrada más lamentable. Estudien un poco de Historia, por favor.
Volviendo a la Historia, en el ámbito educativo se crearon 32 Universidades en América hispana, la 1 en 1538 en Santo Domingo, la segunda en México en 1551, la tercera en San Marcos, Lima en 1553, la cuarta en Santiago de la Paz, Rep. Dominicana, la quinta en Colombia, 1580, en 1586 la de San Fulgencio en Ecuador, así hasta 32 Universidades
(La Habana, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Venezuela, Perú, Bolivia, Argentina, Chile) desde el siglo XVI hasta el XIX. La primera Universidad fundada en la América inglesa fue la de Harvard en 1636. La Imprenta se introdujo en el siglo XVI en México (en 1539) y Perú, publicándose la Historia General del Perú en 1617 del Inca Garcilaso. La imprenta en la América inglesa se introdujo cien años más tarde, en 1638 en Massachusetts. En el ámbito sanitario, se llevó la vacuna de la viruela a América, con la expedición Balmis (1803-1810) que se dividió en tres ramas o equipos formados por médicos enfermeros y enfermeras y niños portadores de vacunas, al no haber sistema de conservación de la vacuna se hizo de persona vacunada a persona sin anticuerpos, transmitiendo el vacilo atenuado para que resistirse la infección del virus de la viruela.. La cantidad de vacunados ascendió a más de medio millón en las distintas expediciones, la mayoría indígenas. La primera expedición se dirigió a México, Nuevo México, Arizona, Colorado y California. En esta primera expedición destacó la labor de la enfermera Isabel Zendal que creó un hospicio con huérfanos inoculados para crear reservas de vacunas. La segunda paso por América Central hasta Colombia, Perú, Chile y Argentina y la tercera llevó la vacuna hasta Filipinas y Cantón y Macao en China. Algunos de los integrantes en los equipos médicos no volvieron nunca pues fallecieron en los distintos escenarios de América del Sur, asolados por las luchas por la independencia de los territorios americanos (incentivadas por agentes británicos y franceses).
Pues a Harvard le ha venido bien su menor antigüedad y muy mal la veteranía a las universidades hispanas.
¿Cuántos premios Nobel en total han dado todas las universidades hispanoamericanas (perdón, latinoamericanas? Puede sumar los generados en universidades españolas.
Sólo Harvard más de centenar y medio y Estados Unidos más de cuatro centenares. En toda latinoamérica no llegan a dos decenas, una minoría de ellos científicos.
¿La razón de ese desequilibrio no será que las universidades hispanas en origen se dedicaron a investigar sobre dogmas católicos, salvación de las almas y a combatir las reformas protestantes, es decir, sobre el «sexo de los ángeles», abandonando la ciencia y la razón?
La realidad es que en esas universidades la ciencia estaba supeditada a la religión y a la Iglesia Católica y, por tanto, estuvieron lastradas por esa rémora, de la que hasta ahora no han logrado recuperarse.
A propósito de la menor antigüedad de Harvard y de la distancia -que le parece sideral- con las veteranas universidades hispanas: no precisamente en Harvard sino en Salamanca se acuñaron teorías económicas modernas propiciadas por estudios de Tomás de Mercado y la escuela de pensamiento económico de Salamanca; ?donde cree que se crearon las modernas teorías jurídicas de libertad de comercio, de derecho internacional y de libertad de navegación? No fueron teorías sacadas a la luz en Harvard ni siquiera en las universidades holandesas como Leiden tampoco es una invención de derecho internacional de la que se apropió el holandés Hug van der Groote (conocido como Hugo Grocio) sino que fuecreada dicha invención jurídica en la universidad de Salamanca, pero mire que trascendencia tuvo hasta nuestros días para fundar los principios jurídicos de libertad espacial de nuestros satélites y de los satélites actuales y el uso del espacio exterior… Podríamos seguir con otros ejemplos de anticipación que se dieron en universidades como en la de Salamanca y otras universidades hispánicas: Como hablar del Derecho de gentes, los derechos humanos cien años antes que en Harvard en el pensamiento humanista español? Y que me dice del movimiento científico filosófico de los «Novatores» en el ámbito intelectual español del siglo XVII coetánea al nacimiento de Harvard? Como ve Sr. Beret en España y en el mundo hispánico no todo eran frailes y curas o teología y estudio del sexo de los ángeles….
Insisto en que la acción colonial de Inglaterra fue más exitosa y más beneficiosa para su nación.
Inglaterra explotó las riquezas coloniales en beneficio y desarrollo de su país; España en esfuerzos de proselitismo religioso. En América en misiones, iglesias y catedrales junto a universidades que propagaban enseñanzas basadas en dogmatismos católicos olvidando la razón y la ciencia. En Europa en comprar la corona del Sacro Imperio Románico Germánico para Carlos I (el cetro del Sacro Imperio era electivo y las príncipes electores se inclinaban por aquel que más les enriquecía mediante soborno) y en guerras de religión para hacer frente a las iglesias reformadas.
Es importante recordar que el motivo principal de la Guerra de las Comunidades (1520-1522) fue la dilapidación de los recursos que llegaban de América por parte de Carlos I y su corte flamenca, hecho al que se unió, dado que eran insuficientes para sus pretensiones imperiales y religiosas, un incremento fiscal para los castellanos además de un disparatado endeudamiento. Los comuneros (básicamente burgueses, artesanos y pequeños propietarios agrarios) querían la prioridad castellana, que la Corte se instalará en Castilla de forma permanente, que los recursos públicos se dedicaran al desarrollo de Castilla en lugar de salir hacia el extranjero para ser gastados en fines bélicos y en los servicios de la deuda (intereses) en manos de banqueros centroeuropeos. Los comuneros fueron derrotados triunfando la aristocracia y el clero católico, impidiendo una reforma burguesa y nacional (tal vez llamarla revolución sería demasiado pretencioso) que hubiese sido muy beneficiosa para Castilla.
Triunfó y se expandió ese primer globalismo multicultural y multirracial de base católica (no olvidar que católico significa universal) que ni los mestizos actuales agradecen (tal vez los que menos lo hacen, aunque algunos y algunas de los más belicosos y belicosas no lo son, como la presidenta Claudia Sheinbaum, que es de origen judío lituano y búlgaro).
En la acción colonial española, desde el punto de vista ultracatólico, pudo haber buena intención, pero los resultados fueron nefastos. Aquí viene pintiparado un dicho muy usado por los curas dedicados a la enseñanza: «De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno».
(acento mejicano o mexicano)
¡Oye manito!
¿Porque mataste a ese hombre?
Por decir Méjico en vez de México
¡¡¡Coxones!!!
Y para todos los eruditos en historia decir que cada época esta condicionada a sus circunstancias. Y así hay que interpretarla. Hoy nos escandalizamos por alguien fumando en un bar y lo criminalizanos. No ha mucho tiempo se fumaba hasta en los plenos municipales y era algo común (creo que siendo alcalde Bartolo incluso). Sirva de ejemplo para las interpretaciones con orejeras políticas. Y creo que la presidenta Ayuso ha metido la pata hasta el fondo con una innecesaria visita como presidenta al territorio Azteca.
Insisto: antes de argumentar tan erráticamente -con argumentos traídos a contrapelo y forzando el anacronismo- sobre las diferencias entre la colonización española y la anglosajona en Estados Unidos le recomiendo lea «Imperiofobia y leyenda negra (Roma, Rusia, EE.UU. y el imperio español), Madrid, Siruela 2016. No enumere una serie de falsos argumentos históricos creados por la leyenda negra contra España, fabricada por los interesas imperiales británicos y otros imperios rivales. Quiere usted que traigamos a contrapelo la beligerancia británica en el propio territorio español en 1808 : aprovechando la invasión francesa para devastar en forma terminal a España y sus posibilidades de reconstrucción en el futuro (con la destrucción de sus industrias textiles, del vidrio y otros procesos industriales con futuro para impedir cualquier competencia con los británicos…)?
He leído «Imperiofobia…» y ese excelente trabajo histórico me reafirma en que España actuó mal para sus intereses e Inglaterra bien para los suyos. Por supuesto actuar a favor de sus intereses era para los ingleses hacerlo contra los españoles.
Se lo voy a decir más claro: la defensa de los indígenas por parte de la Iglesia Católica, el seguimiento de esa defensa por la Corona Hispánica, el mestizaje y la supeditación de la política económica y colonial al catolicismo fueron nefastos para España; sin embargo la concentración del poder político y económico en los colonos blancos, el mercantilismo, la segregación de los indígenas y la preponderancia del poder político sobre el religioso fueron exitosos económica y políticamente para Inglaterra.
Esa es la realidad histórica.
No niego ninguna de las acciones del colonialismo inglés, primero, y de los Estados Unidos independientes, después. Desde la actualidad son reprobables, pero entonces eran aceptados y habituales. España siguió otro camino y los resultados son evidentes.
La leyenda negra la iniciaron españoles; recuerde a fray Bartolomé de las Casas y a Antonio Pérez. Los ingleses, holandeses y todos los enemigos de España no hicieron sino aprovechar lo que los traidores españoles les servían en bandeja.
Siglos después sucedió lo mismo en la disgregación del Imperio Español. Inglaterra y Francia conspiraron utilizando como herramienta la masonería y a los españoles que se les unieron, traidores a su patria, que fueron muchos. Es más, afirmo que los más penosos reveses históricos de España fueron debidos a qué en ningún otro país hubo, y aún sigue habiendo, tal abundancia de traidores a su nación.
La masonería fue nefasta para España pero un genial instrumento de subversión y conspiración para ingleses y franceses.
Cuando se produjo la ocupación francesa, causada por el pésimo reinado de Carlos IV y de su valido Godoy y su política de alianzas con Francia, España ya estaba en franco declive.
Los ingleses vinieron a la que ellos llamaron Guerra Peninsular, nuestra Guerra de la Independencia, no a defender a los españoles y a España, sino a lo suyo, a debilitar a Napoleón y a incrementar el poderío del Imperio Británico. Destruyeron y robaron todo lo que pudieron, y además se llevaron lo que les regaló Fernando VII en agradecimiento por su «ayuda».
¿De haber estado España en la misma situación que habría hecho? Seguro que entrar en una discusión moral sobre si se ajustaba a los principios católicos destruir la capacidad industrial del rival, como se hizo sobre el tratamiento de los indios trescientos años antes.
Acepto que se defienda la actuación histórica de España respecto a sus colonias, lo que no acepto es que fuera mejor para nuestros intereses que la de Inglaterra para los suyos.
Si España se hubiese opuesto a Inglaterra, a Francia y a Holanda con sus mismas insidiosas armas, sometiendo a la Iglesia Católica al poder político y tratando a los traidores como hacían en aquellos países estaríamos ante otra situación histórica.
Nada se ha aprendido y actualmente se vanagloria a traidores pasados y presentes, se admira a los ingleses y a los estadounidenses, hasta el punto de una vergonzosa aculturación iniciada en el franquismo y continuada con el régimen del 78 (en Madrid se impone el inglés en las escuelas y se decretaron tres días de luto por el fallecimiento de Isabel II) y se utiliza la opinión de la Iglesia Católica para justificar decisiones políticas, como está haciendo el gobierno del PSOE y sus socios con la regulación extraordinaria de inmigrantes.
Quien no vea que nuestros errores históricos, continuados en el último siglo, nos han llevado a ser un país vasallo de Estados Unidos y de sus hermanos anglos y, por tanto, que las decisiones que conformaron nuestro recorrido a través de los siglos fueron equivocadas, es que está ciego.
Confunde el pasado con el presente, trayendo a contrapelo situaciones históricas dispares, que no permiten comparaciones actuales, del presentismo y anacronismos, que maneja abundante y aleatoriamente con el «y si…» Que no hace más que introducir confusión en su pretendida explicación.
…