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Alcalá se convierte en plató internacional con el rodaje de The Walking Dead: Daryl Dixon, bajo estrictas medidas de seguridad y secretismo.

El universo zombi más popular de la televisión ha hecho escala en Alcalá de Henares. Bajo un estricto hermetismo y un despliegue de seguridad poco habitual, el rodaje de la cuarta temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon está transformando varios rincones del casco histórico. La presencia de Norman Reedus, el actor que encarna al carismático Daryl desde hace más de una década, ha despertado una gran expectación entre vecinos y curiosos.
Durante estos días, la ciudad complutense se ha convertido en un set internacional. Lonas negras, vallas que ocultan fachadas, focos encendidos hasta altas horas y vigilantes privados custodiando accesos dibujan un paisaje insólito. La serie, uno de los spin-offs más exitosos del universo The Walking Dead, ha fijado como escenarios centrales la plaza de Atilano Casado y calles próximas, con un despliegue que altera la rutina diaria pero también sitúa a Alcalá en el mapa de las grandes producciones.
El hospital de San Lucas como núcleo del rodaje
El Antiguo Hospital de San Lucas, en la plaza de Atilano Casado, se ha convertido en el epicentro de la grabación. Allí se concentran grúas, focos y grandes estructuras cubiertas con lonas negras que delimitan el corazón de la producción. Este edificio histórico, que ya ha servido en otras ocasiones como escenario cultural, se transforma ahora en el decorado central de una historia marcada por la supervivencia y el caos.
La logística se extiende por varias calles cercanas. En la calle de Santiago se alinean trailers y camiones de servicio, utilizados por el equipo técnico y artístico. La calle de San Pedro y San Pablo, situada a varias manzanas de la plaza de Atilano Casado, muestra también signos de la producción. En uno de sus laterales se encuentran los antiguos cuarteles de la BRIPAC —hoy en día de uso universitario— que hacen esquina con la plaza de San Diego, donde se han instalado trailers y vallas de apoyo logístico.
Todo el perímetro de rodaje está reforzado por vallas cubiertas de rafia negra y vigiladas permanentemente por personal de seguridad. Los guardias no solo controlan el acceso, sino que también evitan que los curiosos intenten asomarse o encaramarse a los vallados para observar el interior de los espacios acotados. El resultado es una especie de ciudad paralela en pleno centro histórico: mientras vecinos, turistas y estudiantes transitan con normalidad, a pocos metros la maquinaria y las medidas de seguridad recuerdan que Alcalá es estos días escenario de una de las series más seguidas del planeta.
Norman Reedus se deja ver en Alcalá
Norman Reedus ha estado en Alcalá los días 25 y 26 de septiembre, según ha podido confirmar ALCALÁ HOY. El jueves, en plena plaza de San Lucas, sorprendió a más de un centenar de extras caracterizados como zombis invitándoles a café, gesto que fue recibido con entusiasmo por el equipo. Además, el actor se mostró cercano con los seguidores que se acercaron a la zona, accediendo amablemente a hacerse selfies con ellos. Desde aquí invitamos a compartir ese testimonio gráfico de su paso por Alcalá de Henares a través de nuestras redes sociales.
El hermetismo, sin embargo, sigue siendo una de las características del rodaje. Desde el Ayuntamiento apenas se ha ofrecido información: únicamente se ha trasladado de manera oficiosa que se trata de una producción internacional de gran relevancia y que, por motivos de confidencialidad, no era posible dar más detalles. Una respuesta que confirma la magnitud del proyecto, aunque deja muchas incógnitas sin resolver.
Mientras tanto, los vecinos comentan cada movimiento. Algunos se preguntan cuánto durará el corte de las calles, otros especulan sobre qué rincones de Alcalá aparecerán finalmente en pantalla. Junto a las zonas ya visibles, también se prevé que el rodaje se extienda en próximos días a localizaciones como el callejón de Santa María, en pleno centro histórico, y el patio de la Deportiva, ampliando el mapa complutense del apocalipsis zombi.
Alcalá en el mapa de los rodajes
Aunque la llegada de The Walking Dead es excepcional por su proyección global, Alcalá de Henares cuenta ya con una sólida trayectoria como escenario audiovisual. En lo que va de 2025 se han contabilizado más de treinta producciones en la ciudad, entre ellas series como Berlín 2 o Anatomía de un instante, además de campañas publicitarias de marcas internacionales como Under Armour o Powerade.
Buena parte de este auge se explica por la labor de la Alcalá Film Office, servicio municipal gratuito gestionado desde las áreas de Turismo y Cultura. Esta oficina tramita permisos, asesora en la búsqueda de localizaciones, facilita la logística y promueve actividades como la Film Jam o visitas de localizadores profesionales. Gracias a este trabajo, Alcalá figura como segundo destino de rodajes en la Comunidad de Madrid, solo por detrás de la capital.
La incorporación de The Walking Dead: Daryl Dixon refuerza esa posición y añade un componente simbólico: la ciudad, patrimonio de la humanidad y cuna de Cervantes, entra ahora en el imaginario postapocalíptico de una saga televisiva con millones de seguidores. Sus plazas, calles y edificios históricos se funden con un relato global que explora la resistencia en un mundo devastado.
Cuando las cámaras se apaguen y el rodaje se traslade a otros lugares, quedará el recuerdo de haber compartido espacio con una de las series más seguidas del planeta. Alcalá formará parte de la travesía de Daryl Dixon y, con ello, seguirá consolidando su condición de plató abierto al mundo.
Con discreción, seguridad y mucho sigilo, la magia del cine ha vuelto a demostrar que basta un decorado para transformar la percepción de un lugar. Esta vez, le ha tocado a Alcalá de Henares despertar en medio de un apocalipsis zombi.
















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