- Judith Piquet recibió al bombero Jaime Domínguez durante la etapa alcalaína de su reto solidario contra el suicidio y el silencio.
- Crónica gráfica y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY
La Plaza de Cervantes no amaneció este domingo con una carrera popular ni con una competición deportiva al uso. Lo que llegó hasta las puertas del Ayuntamiento fue algo bastante más profundo: un hombre exhausto, con kilómetros acumulados en las piernas y un mensaje enorme a cuestas. Jaime Domínguez, bombero del Ayuntamiento de Madrid, completó en Alcalá de Henares la etapa 36 de su proyecto solidario “Romper el Silencio”, un reto que busca visibilizar la prevención del suicidio y la importancia de la salud mental a través de una sucesión casi inhumana de maratones diarias.
La alcaldesa, Judith Piquet, recibió al corredor junto a varios miembros del Gobierno municipal y corredores locales en un ambiente cargado de emoción. No era para menos. Domínguez se ha propuesto recorrer 3.953 kilómetros, la misma cifra de personas fallecidas por suicidio en España durante 2024, enlazando municipios mediante etapas equivalentes a maratones o incluso superiores. Todo ello sin abandonar su trabajo habitual y prácticamente sin jornadas de descanso.
“Lo que queremos simbolizar es ese silencio que hay, ese miedo que tenemos como sociedad a entender que tenemos un problema”, explicó Domínguez a su llegada a Alcalá. Su discurso, lejos del dramatismo impostado, sonó sereno y directo, precisamente porque estaba sostenido por el cansancio real de quien lleva semanas convirtiendo el esfuerzo físico en altavoz social.
Una carrera contra el silencio
El proyecto “Romper el Silencio” nació con una idea sencilla y demoledora: hacer que la gente se pregunte por qué alguien decide correr casi cien maratones seguidas. Y, a partir de ahí, llevarles al mensaje de fondo.
“Había que poner un cebo deportivo alto para llamar la atención”, resumió el propio ‘Jimmy’ como prefiere ser llamado, durante el acto. Porque detrás del reto hay una denuncia clara sobre el suicidio, el acoso, la soledad no deseada y los problemas de salud mental que muchas personas atraviesan en silencio.
La iniciativa arrancó recorriendo municipios de la Comunidad de Madrid con el apoyo de ayuntamientos y colectivos locales. El objetivo inmediato es completar 43 maratones dentro de la región antes de continuar por toda España hasta acercarse a las 95 etapas. Una auténtica barbaridad física que, precisamente por eso, logra detener miradas y generar conversación pública.
En Alcalá, el concejal Vicente Pérez acompañó a Domínguez durante parte del recorrido junto a otros corredores. La llegada al casco histórico sirvió como pequeño oasis emocional después de otra jornada de kilómetros acumulados bajo el desgaste constante. “Cada etapa es un mundo logístico y cuando se cumple se nos quita el cansancio de golpe”, reconoció el corredor, todavía recuperando el aliento tras finalizar la jornada complutense.
Un mensaje que atraviesa ayuntamientos y familias
Durante la recepción institucional, Judith Piquet quiso destacar tanto el esfuerzo deportivo como el valor humano de la iniciativa. La alcaldesa aseguró que Alcalá se siente “tremendamente orgullosa” de acoger una propuesta que ayuda a poner el foco sobre una realidad muchas veces invisibilizada. “No podemos estar más orgullosos de recibirle en la ciudad de Alcalá de Henares, porque está haciendo una labor maravillosa y es una persona maravillosa”, afirmó la regidora durante el encuentro.
El tono del acto fue cercano, casi íntimo, lejos del protocolo rígido. Jimmy agradeció expresamente las facilidades encontradas en la ciudad y el respaldo recibido desde el primer momento. En su intervención insistió en una idea que repitió varias veces a lo largo de la jornada: la ayuda empieza muchas veces en el entorno más cercano. “Hijos, hermanos, amigos… todos podemos tener cerca a alguien con un problema que quizá no sabe cómo sacarlo”, señaló. Y precisamente ahí sitúa el sentido profundo de “Romper el Silencio”: convertir un reto deportivo extremo en una conversación colectiva sobre salud mental.
Mucho más que kilómetros
En tiempos donde las redes sociales convierten cualquier desafío físico en espectáculo instantáneo, el proyecto de Jaime Domínguez tiene algo distinto. No hay épica vacía ni postureo motivacional. Hay cansancio real, ampollas reales y una voluntad obstinada de mantener viva una conversación incómoda.
Porque el suicidio sigue siendo una de las grandes tragedias silenciosas de nuestra sociedad. Y porque, como recordó el propio corredor en Alcalá, el problema no afecta únicamente a quienes llegan al límite, sino también a quienes atraviesan procesos de sufrimiento psicológico, acoso o aislamiento sin encontrar ayuda.
La etapa complutense terminó entre abrazos, fotografías y palabras de ánimo. Pero el reto continúa. Al día siguiente habrá otro municipio, otra maratón y otros kilómetros por delante. Jaime Domínguez volverá a calzarse las zapatillas y a correr para que el silencio, aunque sea durante unos minutos, deje de ganar la carrera.





















