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La Comparsa, un pregón multitudinario, villancicos y chocolatada inauguran la Navidad de Alcalá en una plaza de Cervantes llena y luminosa.
- Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY
La Navidad ya ha echado a andar en Alcalá de Henares y lo ha hecho, un año más, desde su kilómetro cero emocional: la plaza de Cervantes. Allí, en un ambiente festivo, familiar y claramente multitudinario, la ciudad dio la bienvenida oficial a las fiestas con el tradicional encendido del alumbrado, el pregón inaugural y una sucesión de actos que, juntos, conformaron una de esas tardes que explican por qué la Navidad en Alcalá es algo más que una programación cultural.
Pese a las obras que siguen transformando la plaza, con aproximadamente dos tercios de la actuación ya finalizados, el espacio volvió a ejercer sin complejos como gran escenario ciudadano. La imagen fue tan simbólica como elocuente: una plaza parcialmente renovada, abierta, transitable y llena, convertida en punto de encuentro para cientos de vecinos y visitantes que abarrotaron no solo el recinto central, sino también la calle Libreros y las vías aledañas.
El frío propio de finales de noviembre encontró antídoto en la calidez del ambiente, en la iluminación recién estrenada y, cómo no, en el aroma inconfundible de la gran chocolatada popular, que se convirtió en uno de los grandes imanes de la tarde y reforzó ese carácter de celebración compartida que define el inicio de la Navidad complutense.
Un pregón con raíces, memoria y emoción compartida
El protagonismo del pregón recayó este año en la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, que conoce pocos equivalentes en cuanto a cariño popular en Alcalá y que celebra en 2025 el quinto centenario de esta tradición en la ciudad. Antes incluso de subir al escenario, la Comparsa ya había ganado la calle con un animado desfile previo desde Libreros hasta la plaza, atrayendo miradas, aplausos y teléfonos móviles a su paso.
Los giganteros encargados de pronunciar el pregón, Francisco Javier Flores Ruiz y Eduardo Luis Escolar, tomaron la palabra arropados por todos los integrantes de la Comparsa y por un público entregado desde el primer minuto. En su intervención, combinaron reivindicación histórica y emoción, recordando que los gigantes llevan acompañando a Alcalá desde, al menos, 1520, primero vinculados a las celebraciones del Corpus Christi y después como un símbolo inseparable de la vida cultural de la ciudad.
Los pregoneros recorrieron la evolución de estas figuras colosales, su transformación con el paso de los siglos y su adaptación a nuevos personajes y celebraciones. Uno de los momentos más destacados llegó al recordar la creación, en 1998, de la comparsa navideña de los Reyes Magos, una iniciativa que, desde entonces, recorre exclusivamente durante la Navidad los barrios de Alcalá, llevando ilusión especialmente a los más pequeños.
El pregón dedicó un espacio muy especial a la infancia, verdadera razón de ser del embrujo de los gigantes. El mensaje fue directo y cargado de ternura: no dejar de soñar, imaginar y creer, porque la fuerza de esos sueños puede hacer a cualquiera “más grande que los gigantes”. Los aplausos que siguieron a estas palabras dejaron claro que el mensaje había llegado.
Una plaza en obras que sigue siendo corazón de ciudad
La fotografía de la plaza de Cervantes durante el acto inaugural fue también una imagen urbana de lectura optimista. Con las obras avanzadas y buena parte del proyecto ya ejecutado, el espacio volvió a demostrar su capacidad para acoger grandes concentraciones ciudadanas sin perder funcionalidad ni alma.
Lejos de limitar el uso, la intervención urbanística ha permitido mantener la plaza viva durante todo el proceso, abierta a eventos, paseos y encuentros. El resultado fue una plaza abarrotada, luminosa y llena de actividad, donde familias enteras compartieron la chocolatada, los más pequeños apuraban sus vasos con guantes puestos y los mayores encontraban un motivo perfecto para detenerse, charlar y celebrar.
La música completó la escena con un recital de villancicos flamencos a cargo del grupo sevillano Raya Real, que puso ritmo a la tarde y confirmó que la Navidad en Alcalá sabe combinar tradición, espectáculo y ese punto festivo que invita a quedarse un rato más, incluso cuando el frío aprieta.
Belenistas, representantes institucionales y un homenaje compartido
Entre los asistentes al acto se encontraban la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, los tenientes de alcaldesa, Isabel Ruiz Maldonado, Víctor Acosta, Gustavo Severien y Cristina Alcañiz, así como numerosos concejales del equipo de Gobierno. También acudió el obispo de Alcalá, Antonio Prieto, y representantes de distintas asociaciones culturales y sociales de la ciudad.
La oposición municipal también estuvo presente, representada por las concejalas socialistas María Aranguren y Diana Díaz, en una tarde marcada por el carácter institucional, pero sobre todo cívico, de la celebración.
Uno de los momentos más simbólicos llegó con la intervención de Leopoldo Herrero, presidente de la Asociación Complutense de Belenistas, que este año celebra su 30 aniversario. Herrero entregó un obsequio conmemorativo a los pregoneros y aprovechó para recordar que el belenismo en Alcalá cuenta también con más de cinco siglos de historia, con raíces documentadas en el monasterio de San Juan de la Penitencia.
En su breve intervención, invitó a vecinos y visitantes a acercarse a las exposiciones de belenes instaladas esta Navidad, definiéndolas como espacios de paz, nostalgia y esperanza, capaces de ofrecer un respiro en medio del bullicio festivo.
La alcaldesa inaugura la Navidad con un mensaje de encuentro y esperanza
La alcaldesa Judith Piquet fue la encargada de cerrar el acto antes del encendido del alumbrado. Comenzó agradeciendo la labor de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos y de los belenistas, a quienes definió como protagonistas indiscutibles de la jornada y del espíritu navideño de la ciudad.
En su discurso, Piquet elogió una tradición que calificó como profundamente arraigada en la identidad alcalaína y definió la Navidad de Alcalá como “alegre, sencilla, familiar y entrañable”. Subrayó que el Ayuntamiento ha preparado un amplio programa de ocio y cultura que se desarrollará por todos los barrios, con el objetivo de acompañar a la ciudadanía y reforzar la idea de una ciudad concebida como una gran familia.
La regidora puso el acento en el significado más profundo de estas fechas. Habló de encuentro, cercanía y fraternidad, con especial atención a quienes viven la Navidad desde la soledad o la necesidad. También tuvo palabras para la memoria, recordando a quienes ya no están, pero siguen presentes en el recuerdo colectivo y familiar.
Tras sus palabras, llegó uno de los momentos más esperados. A la cuenta de tres, la plaza coreó un sonoro “Feliz Navidad” y, de inmediato, miles de luces comenzaron a iluminar el centro histórico. La emoción se mezcló con la música, el murmullo del público y el aroma de la chocolatada, que siguió sirviéndose mientras la noche se llenaba de luces.
Con este acto inaugural arranca la Navidad 2025 en Alcalá de Henares, un programa extenso que incluye actividades en todos los barrios, conciertos, mercados, belenes, espectáculos familiares y citas culturales pensadas para todas las edades. Una Navidad que vuelve a demostrar que, incluso en transformación, la plaza de Cervantes sigue siendo el lugar donde la ciudad se reconoce, se encuentra y se desea, otro año más, felices fiestas.
👉 Programa oficial de la Navidad en Alcalá de Henares 2025
























A años luz de las navidades de Torrejón. Alcalá para estos eventos no deja se ser un pueblo grande.
Pero si la mitad de plaza esta en obras!