- La difusión del vídeo en redes sociales ha generado una gran repercusión mediática y social
Informamos que esta persona no forma parte de nuestro equipo y que la grabación no corresponde a un centro DomusVi.
Manifestamos malestar ante estas actuaciones que no corresponden a nuestro día a día, en el que el bienestar y el respeto por los residentes es nuestra prioridad.— DomusVi (@DomusVi_Es) August 4, 2025
Azuqueca de Henares (Guadalajara), municipio de Castilla-La Mancha situado a apenas diez kilómetros de Alcalá de Henares, se ha visto en el centro de la atención mediática tras la difusión de un vídeo en el que una trabajadora de una residencia de mayores profiere comentarios vejatorios hacia una usuaria. La auxiliar de geriatría, que cubría una sustitución de verano, se grabó con el teléfono móvil mientras daba la cena a la anciana, haciendo alusiones como “está más muerta que viva” o “parece sacada de una película de miedo”.
El vídeo comenzó a circular en redes sociales la madrugada del pasado domingo 4 de agosto, generando una amplia condena pública. Las imágenes fueron compartidas inicialmente en TikTok desde una cuenta anónima y rápidamente replicadas en X (antes Twitter) y otras plataformas. El impacto fue inmediato, con cientos de comentarios denunciando la actitud de la trabajadora y exigiendo su despido.
La dirección de la residencia actuó con rapidez. Nada más recibir el vídeo por parte de otro empleado, abrió un expediente disciplinario, rescindió el contrato de la auxiliar y presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Azuqueca de Henares por un presunto delito de trato vejatorio hacia una persona mayor. Paralelamente, el centro acudió a la Agencia Española de Protección de Datos, dado que en las imágenes se mostraba a la residente sin pixelar y sin su consentimiento.
Además, se informó de lo ocurrido a la familia de la afectada y a los allegados de los demás usuarios de la residencia, con el objetivo de evitar que se enterasen por otros medios. “No sería justo que la dedicación de todos nuestros profesionales se vea empañada por la actuación aislada de una persona que no nos representa”, han señalado desde la dirección, que ha pedido no difundir el nombre del centro para evitar el acoso.
Amenazas al centro y condena institucional
Desde que se difundió el vídeo, la residencia asegura estar recibiendo llamadas con insultos y amenazas, algunas de ellas graves. “Nos llaman hijos de puta y nos amenazan con quemar la residencia”, han denunciado sus responsables. La dirección insiste en que la auxiliar actuó por iniciativa propia y que su comportamiento no refleja la filosofía de atención y cuidado del centro.
La Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, con la que la residencia tiene conveniadas todas sus plazas, se ha sumado a la denuncia y ha anunciado una inspección. El caso también ha provocado reacciones en el ámbito sindical. UGT Servicios Públicos de Castilla-La Mancha ha calificado de “sinvergüenza” a la ex trabajadora y ha reclamado que se depuren responsabilidades. “Lo de esa señora no tiene nombre y espero que se le caiga el pelo. Es vergonzoso”, ha manifestado Esther Soto, responsable del sector sociosanitario de la organización.
La repercusión del caso ha llegado también a otros profesionales del sector. Algunas compañeras han aprovechado para visibilizar carencias estructurales, como la falta de personal o la escasez de enfermeras en las residencias privadas. La usuaria de X @MalaMente escribía: “Por desgracia, en las residencias privadas apenas hay enfermeras”.
Por su parte, la empresa DomusVi —en la que la auxiliar trabajó anteriormente— ha querido desmarcarse de lo ocurrido. “La actitud de esta auxiliar es poco ética y poco moral. La pena es que por incidencias así se nos ataca a todo el sector”, ha señalado Marta Pérez, su directora de comunicación, en declaraciones recogidas por varios medios.
Declaraciones de la trabajadora y debate sobre el cuidado a mayores
Lorena, la auxiliar despedida, ha ofrecido su versión en el programa televisivo Vamos a Ver, de Telecinco. Allí ha asegurado que el vídeo fue grabado “hace un año”, en su primer día de trabajo en esa residencia, y que se trató de “una broma de mal gusto” en un momento de cansancio. Afirma que no fue ella quien lo difundió y denuncia que está sufriendo acoso desde que se hicieron públicas las imágenes. Según la residencia, en cambio, las grabaciones son recientes y corresponden a este verano.
El caso ha reabierto el debate sobre la protección de las personas mayores en centros residenciales y sobre la supervisión de las tareas de cuidado. Organizaciones del sector y familiares de residentes subrayan la necesidad de reforzar la formación, los protocolos internos y los controles, especialmente en periodos de sustituciones estivales, cuando suele incorporarse personal temporal.
Expertos en derecho penal apuntan a que la ex trabajadora podría enfrentarse a acusaciones por trato degradante (artículo 173 del Código Penal) y por revelación de datos o imágenes sin autorización (artículo 197). También cabría la posibilidad de reclamaciones civiles por daños morales.
Azuqueca de Henares, una localidad de poco más de 35.000 habitantes, se encuentra a menos de 20 minutos en coche de Alcalá de Henares, y no es habitual que aparezca en titulares nacionales por incidentes de este tipo. Sin embargo, la amplia difusión de las imágenes ha colocado el caso en el foco de medios de comunicación y redes sociales en todo el país.
Las investigaciones continúan abiertas mientras la residencia, las autoridades y el sector sociosanitario tratan de recuperar la calma y centrar de nuevo la atención en lo que consideran su prioridad: el cuidado y bienestar de las personas mayores.

















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