- Entre los asistentes se encontraban grupos ultras, vecinos del barrio y representantes institucionales.
- Crónica gráfica y vídeo de Ricardo Espinosa para ALCALÁ HOY
Hay noches en las que el calor aprieta, tanto que no sabes si lo que huele a quemado es la atmósfera o el debate público. Este viernes 4 de julio, mientras medio país celebraba el verano con una caña, en Alcalá de Henares se cocía otro tipo de celebración: la del populismo más ruidoso y la indignación teledirigida. Frente al Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED), en el Ensanche, se dieron cita varios centenares de personas —cerca de medio millar— convocadas por el grupo “Vecinos de Alcalá”, para exigir el cierre del centro tras la detención de un joven maliense de 21 años acusado de una violación. Y como era de esperar… la cosa se fue de madre.
Todo comenzó poco después de las ocho de la tarde. Desde minutos antes, los alrededores del parque Juan Pablo II comenzaron a llenarse de banderas, pancartas y, por qué no decirlo, de cámaras buscando el plano más incendiario. La dirección del CAED, en previsión de posibles incidentes, había ordenado el cierre del centro desde las 19:00 horas como medida preventiva. Por su parte, la Policía Nacional, que ya venía escamada de los altercados del miércoles, bloqueó la entrada y avisó: “esto no está autorizado”. Pero el “no comunicado” era solo un tecnicismo más para quienes habían venido a decir «basta ya» con el megáfono en una mano y el móvil en la otra.
A la cita también acudieron los tres concejales de Vox en el Ayuntamiento de Alcalá: Víctor Acosta, segundo teniente de alcaldía; Pilar Cruz, concejala de Familia; y Antonio Peñalver, concejal de Desarrollo Económico. Llegaron sobre las 19:30 y permanecieron en la zona hasta las 21:10. No se integraron en el grupo convocante, sino que permanecieron algo apartados, en el parque que hay justo enfrente del centro, detrás del área canina, donde se fueron concentrando también numerosos vecinos y curiosos, ajenos a la organización oficial de la protesta.
Entre los asistentes, además de vecinos con la indignación a flor de piel (algunos, sin duda, sinceros), se dejó ver también un nutrido grupo de miembros de la organización Núcleo Nacional, uniformados de negro y con estética marcial. En sus filas se encontraba Isabel Peralta, activista ultraderechista vinculada a Bastión Frontal y que se reconoce públicamente como fascista. Con su llegada y la de los suyos, el ambiente se tornó aún más bronco: cánticos contra Pedro Sánchez, contra Marlaska, contra Ayuso (sí, hasta Ayuso pilló) y, por supuesto, contra la alcaldesa Judith Piquet, que por lo visto ya no les sirve ni como icono de orden. Entre gritos, proclamas y coreografías patrióticas, tampoco faltó una peculiar interpretación del Cara al sol, entonado a pleno pulmón como si eso ayudara a reforzar algún tipo de argumento.
Para entonces, la tensión ya era tan espesa como el calor. Los de Núcleo se fueron acercando al dispositivo policial como si esto fuera una película mala de romanos. La línea de antidisturbios aguantó el tipo durante más de una hora, con la mirada fija y los cascos puestos. A las 22:10, un empujón entre un manifestante y un agente actuó como chispa en un bidón de gasolina. En cuestión de segundos, se desató la carga policial: porras, balas de goma y carreras por las calles del Ensanche. Los asistentes más próximos huyeron en desbandada, perseguidos por los antidisturbios mientras algunos respondían con lanzamientos de objetos y volcado de contenedores. El resto, como en tantas ocasiones, simplemente miró.
La policía, según algunos testigos, habría llegado incluso desde Extremadura. A falta de pancartas legales, aquí lo que sobró fueron efectivos. Y por supuesto, cada uno se quedó con su relato: los manifestantes hablando de represión salvaje, los vecinos pidiendo tranquilidad y las instituciones intentando explicar que la concentración había sido desautorizada con fundamento, después de analizar los riesgos. Delegación del Gobierno trasladó formalmente el lugar de la protesta a la Plaza de la Paloma, pero claro, ¿quién quiere protestar lejos del foco?
¿Y los medios? Pocos. Apenas dos locales —sí, ALCALÁ HOY estuvo allí, claro— y una cámara de Telemadrid buscando algo más que la típica crónica aburrida de verano.
Así que ahí quedó todo: una noche de verano en la que unos pocos intentaron canalizar su enfado en la calle, otros optaron por observar desde la distancia, y muchos vecinos simplemente miraron desde sus ventanas, preguntándose si todo esto va en serio o si no nos estaremos volviendo todos un poco locos.
Cada cual saque sus conclusiones. A poder ser, con la cabeza fría.
























Fascistas buscando el protagonismo y haciéndose notar, como no podía ser de otra manera, con violencia desmedida y sembrando odio allá donde van. Poco carga la policía. Había más delincuentes en la manifestación que en el Centro de Inmigrantes.
Parece mentira. Tengo 58 años y todo lo que me ha pasado en Alcalá es para entretenerse un rato… Me han pasado muchas, muchísimas cosas que nada han tenido que ver con inmigrantes. Entonces, yo era una puta histérica… Además de gozarla con las cosas que me pasaban. Pero claro, en Alcalá no hay cerdos ni violadores… Se ve que no
LES METIA EN SU CASA Y EN SU BARRIO A LOS SOCIALCOMUNISTAS Y ROJOS RENEGADOS Y ONG A TODOS LOS LOS ASESINOS, VIOLADORES, LAS PELEAS A HACHAZOS , ROBOS CON FUERZA Y LES OBLIGABA A MANTENER A JOVENES MIENTRAS TIENEN A MOS ESPAÑOLES A RASTRAS TRABAJANDO HASTA LOS 67 AÑOS Y SU NO HAY MEDICOS SUFICIENTES QUE LOS PRIMEROS QUE MUERAN EN LAS SALAS DE ESPERA SEAN ELLOS ROJOS HAMBRE Y PIOJOS DONDE ESTAIS LA LIAIS Meterlos al Sánchez en su casa y a la Irene monteron
Manifestación no autorizada. Tampoco está autorizado tanto inmigrante ilegal, para que sucedan violaciones y robos, producidos por esta gente. Ahora que le metan en la cárcel para que diga produciendo más gastos. La policía si tenía autorización para cargar contra los vecinos de Alcalá, si saben que hay bandas organizadas, que carguen sobre ellos, pero no, es más fácil cargar contra los manifestantes pacíficos. VERGÜENZA POLICIAL Y POLITICA.
jajaja pudo haber sido tranquilo antes de que se involucraran la revuelta, NN y eva braun isabel peralta, ahora no