Gema García emociona a Alcalá con un pregón que reivindica la memoria, las tradiciones y la unidad

La presidenta de la Cofradía de Nuestra Señora del Val, Gema García, dio este martes el pistoletazo de salida a las Fiestas Patronales de los Santos Niños Justo y Pastor con un pregón cargado de recuerdos, tradición y sentimiento alcalaíno. Su discurso, pronunciado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, reivindicó la memoria colectiva, el papel de los más pequeños y la unidad para preservar el patrimonio religioso y cultural de Alcalá.

  • Un pregón emotivo y costumbrista abrió unas fiestas que reivindican la identidad alcalaína, la tradición cristiana y la convivencia vecinal.
  • Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

Las Fiestas Patronales en honor de los Santos Niños Justo y Pastor ya están oficialmente en marcha. El Salón de Plenos del Ayuntamiento acogió este martes el tradicional pregón que abre las celebraciones del Distrito Centro, una cita que este año tuvo como protagonista a Gema García, presidenta de la Cofradía de Nuestra Señora del Val, quien firmó un discurso profundamente alcalaíno, cargado de recuerdos, costumbrismo y defensa de las tradiciones que han dado forma a la identidad de la ciudad.

El acto estuvo presidido por la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, acompañada por el obispo de la Diócesis Complutense, monseñor Antonio Prieto Lucena, y contó con la presencia de numerosos miembros de la Corporación municipal, representantes de cofradías, asociaciones y entidades ciudadanas. El concejal-presidente del Distrito I, Víctor Cobo, ejerció como maestro de ceremonias de una tarde en la que la emoción terminó imponiéndose al protocolo.

La jornada había comenzado horas antes con los actos religiosos que cada año marcan el inicio de estas fiestas patronales. El tradicional traslado del arca con las reliquias de los Santos Niños Justo y Pastor hasta el altar mayor de la Catedral Magistral volvió a reunir a numerosos fieles, seguido de la ofrenda floral de instituciones, entidades y asociaciones de la ciudad y de la solemne eucaristía presidida por el obispo complutense.

Con ese ambiente de recogimiento y tradición como telón de fondo, el Ayuntamiento abrió sus puertas para uno de los momentos más esperados de estas fiestas: el pregón que, año tras año, da el pistoletazo de salida a unos festejos diferentes a las Ferias de agosto, más íntimos, familiares y profundamente ligados a la historia de Alcalá.


Un viaje sentimental a la Alcalá de toda la vida

Gema García no recurrió a un discurso institucional. Prefirió hablar desde la memoria y desde las vivencias personales, construyendo un relato que muchos de los asistentes reconocieron como propio. Tras una breve introducción histórica sobre el martirio de los Santos Niños, apoyada por imágenes proyectadas en las pantallas del salón con antiguos carteles festivos, fotografías y documentos históricos, la pregonera fue desgranando recuerdos de aquella Alcalá de los años setenta en la que creció.

Habló de una ciudad donde las calles eran el lugar natural de encuentro de los niños, donde los vecinos se conocían por su nombre y donde el comercio tradicional daba vida al casco histórico. Evocó las piscinas municipales, los juegos infantiles, las tardes de verano y unas fiestas patronales que formaban parte inseparable del calendario emocional de varias generaciones de alcalaínos.

Lejos de quedarse en un ejercicio de nostalgia, utilizó esos recuerdos para lanzar un mensaje de continuidad. Recordó que las tradiciones solo sobreviven cuando alguien decide transmitirlas y defendió que los Santos Niños siguen representando un elemento esencial de la identidad complutense.

No faltaron referencias a las representaciones históricas del martirio de Justo y Pastor, al triduo, a la procesión y a todos esos pequeños ritos que, generación tras generación, han mantenido viva una celebración que combina la dimensión religiosa con el patrimonio cultural de la ciudad. Las palabras de Gema García fueron ganando intensidad conforme avanzaba el discurso. En varios momentos, el silencio absoluto del Salón de Plenos dejó entrever que el mensaje estaba conectando con un público que escuchaba mucho más que un pregón protocolario.


Los niños, el futuro de las tradiciones

Uno de los ejes centrales del pregón fue precisamente el papel de los niños. La presidenta de la Cofradía de Nuestra Señora del Val quiso recordar que los verdaderos protagonistas de estas fiestas siguen siendo los más pequeños, no solo porque los patronos fueron dos niños, sino porque sobre ellos recae la responsabilidad de mantener vivas las tradiciones de Alcalá en las próximas décadas.

Defendió la necesidad de ofrecerles un entorno donde puedan crecer en paz, con valores y conociendo la historia de su ciudad. Para García, preservar la memoria de Justo y Pastor no consiste únicamente en celebrar unas fiestas religiosas, sino también en transmitir una forma de entender Alcalá basada en el respeto por su patrimonio histórico, espiritual y cultural.

Ese mensaje se transformó después en un llamamiento a la colaboración entre todas las instituciones, cofradías y asociaciones que participan durante el año en la conservación del patrimonio religioso de la ciudad. Sin entrar en polémicas ni señalar diferencias, pidió trabajar unidos para proteger aquello que identifica a Alcalá, convencida de que el patrimonio común debe situarse siempre por encima de cualquier discrepancia. Fue uno de los momentos más aplaudidos de una intervención que combinó emoción, sencillez y un tono cercano que conectó con los asistentes desde el primer minuto.

La pregonera quiso además agradecer expresamente la labor que desempeñan decenas de personas para hacer posibles estas fiestas. Recordó el trabajo de la Asociación Diocesana de los Santos Niños, de la propia Cofradía de la Virgen del Val, de los voluntarios, de Protección Civil, de Policía Local, de los servicios municipales, de la comparsa de Gigantes y Cabezudos, de los feriantes y de todas aquellas personas cuya labor suele pasar desapercibida para el gran público.

El cierre de su intervención llegó con un triple grito que fue respondido con un prolongado aplauso por los asistentes: «¡Vivan los Santos Niños! ¡Viva el Distrito Centro! ¡Y viva Alcalá de Henares!».


Unas fiestas con memoria y raíces

Antes del pregón, el obispo complutense, D. Antonio Prieto Lucena, ya había definido la intervención de Gema García como un pregón profundamente alcalaíno, apreciación que terminó confirmándose a lo largo de un discurso que evitó cualquier artificio para centrarse en los recuerdos compartidos, la identidad local y el valor de las tradiciones.

La alcaldesa Judith Piquet recogió ese mismo hilo durante su intervención posterior, destacando que las Fiestas de los Santos Niños poseen una personalidad propia dentro del calendario festivo complutense. Recordó que se trata de unas celebraciones «con mucha carga simbólica», más familiares y recogidas que otros acontecimientos del verano, precisamente porque conectan a la ciudad con sus raíces cristianas y con las tradiciones vecinales más antiguas.

Piquet agradeció expresamente el pregón pronunciado por Gema García, calificándolo como «muy bonito y muy emblemático para Alcalá», al tiempo que reconoció el trabajo que desarrolla durante todo el año la Cofradía de Nuestra Señora del Val. La alcaldesa hizo extensivo ese reconocimiento a todas las entidades, asociaciones y colectivos que colaboran en la organización de las fiestas, así como a los numerosos vecinos que, desde distintos ámbitos, contribuyen a mantener vivas unas celebraciones que forman parte del patrimonio inmaterial de la ciudad.

En el tramo final de su intervención lanzó una invitación tanto a los alcalaínos como a quienes visiten la ciudad durante estos días para disfrutar de unas fiestas marcadas por la convivencia y el respeto. Según señaló, Alcalá volverá a mostrar durante estos días una forma de celebrar que combina memoria, tradición, comunión y diversión, honrando así una historia que hunde sus raíces en los orígenes mismos de la ciudad.

Con el pregón pronunciado, las campanas de la Magistral como telón de fondo y un programa repleto de actividades culturales, religiosas y familiares hasta el próximo 9 de agosto, Alcalá ha vuelto a abrir las puertas de unas fiestas que quizá no sean las más multitudinarias del calendario, pero sí unas de las más representativas de su identidad. Unas celebraciones donde la ciudad mira hacia su pasado para seguir construyendo su futuro, manteniendo vivo el legado de Justo y Pastor y recordando, como hizo Gema García durante toda su intervención, que las tradiciones solo permanecen cuando una generación decide entregárselas a la siguiente.


👉 Consulta aquí el programa completo de las Fiestas Patronales de los Santos Niños 2026: Programa completo (PDF)

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