
- Un 38,5% apuesta por primarias frente al 18,7% que prefiere el regreso de Javier Rodríguez Palacios como candidato.
La política local tiene a veces la extraña capacidad de condensar en una sola fotografía todas sus contradicciones. Y pocas imágenes resultan tan llamativas como la que ofrece hoy el PSOE de Alcalá de Henares. Por un lado, una encuesta encargada por ALCALÁ HOY sitúa a los socialistas como la fuerza más votada de la ciudad y les devuelve opciones reales de recuperar la Alcaldía en 2027. Por otro, la agrupación local continúa dirigida por una Comisión Gestora provisional más de tres meses después de su constitución, sin una dirección elegida por la militancia y con numerosas decisiones estratégicas pendientes.
La coincidencia temporal añade un elemento adicional de interés. El PSOE afronta estos días la apertura oficial del proceso de primarias para elegir a sus candidatos de 2027. La dirección federal propone tres posibles calendarios —julio, septiembre o noviembre— para que cada territorio decida cuándo celebrar la consulta a la militancia. La decisión definitiva será ratificada por el Comité Federal del próximo 27 de junio.
La decisión tiene una lectura nacional evidente, pero también una consecuencia directa para Alcalá. La ciudad se encuentra precisamente en el momento en el que debe decidir quién liderará la alternativa socialista frente al Gobierno de Judith Piquet y cómo quiere construir ese liderazgo.
La cuestión no es menor. La encuesta realizada por Midat1 para ALCALÁ HOY entre el 30 de mayo y el 10 de junio sobre una muestra de 400 vecinos sitúa al PSOE como primera fuerza política de la ciudad con una estimación de voto cercana al 38,3%, por delante del Partido Popular. Aunque todavía queda más de un año para las elecciones municipales y cualquier proyección debe interpretarse con cautela, el dato confirma que los socialistas parten de una posición competitiva y con posibilidades reales de volver a disputar la Alcaldía. Precisamente por eso cobra especial relevancia la pregunta sobre quién debe encabezar ese proyecto.
Los resultados de la encuesta ofrecen una respuesta tan interesante como reveladora. Preguntados por la opción más positiva para el futuro del PSOE de Alcalá, un 38,5% de los encuestados apuesta por que el partido elija mediante primarias a un nuevo candidato o candidata. Se trata de la opción con mayor respaldo individual de todas las planteadas.
Frente a ella, un 18,7% considera que la mejor alternativa sería el regreso de Javier Rodríguez Palacios como candidato socialista. Entre ambas posiciones aparece un grupo nada desdeñable, el 25,6%, que considera igualmente válidas las dos opciones. Un 11,8% no se identifica con ninguna de las alternativas planteadas y un 5,3% no sabe o no contesta.
Los números permiten distintas interpretaciones, pero probablemente contienen un mensaje bastante claro. La opción más respaldada no es un nombre propio, sino un procedimiento. La preferencia mayoritaria se inclina hacia la celebración de unas primarias que permitan a la militancia decidir directamente quién debe liderar el proyecto socialista para 2027.
La situación actual también refleja hasta qué punto el liderazgo socialista atraviesa una fase de redefinición. La etapa de Javier Rodríguez Palacios concluyó con una agrupación dirigida por una comisión gestora y pendiente todavía de reconstruir una dirección estable elegida por la militancia. En ese contexto, resulta significativo que la opción más respaldada por los encuestados no sea un nombre propio, sino la celebración de unas primarias que permitan abrir el proceso de decisión. La coincidencia entre este resultado y la apertura de las primarias impulsadas por Ferraz resulta difícil de ignorar.
La Agrupación Socialista Complutense vive desde marzo una situación excepcional. La Comisión Gestora presidida por Cristina González Álvarez asumió la dirección de la organización tras la salida de Javier Rodríguez Palacios de la Secretaría General local. Posteriormente, la dirección federal decidió prorrogar su mandato, prolongando una etapa transitoria que continúa abierta a día de hoy.
Las gestoras son instrumentos habituales en los partidos políticos para gestionar periodos de transición o reorganización interna. No constituyen ninguna anomalía extraordinaria. Sin embargo, cuanto más se prolongan en el tiempo, más inevitable resulta preguntarse cuándo llegará el momento de devolver plenamente la capacidad de decisión a la militancia.En este contexto, el calendario nacional puede convertirse en una oportunidad para cerrar una etapa y abrir otra.
La cuestión de fondo va mucho más allá de los nombres. El PSOE de Alcalá afronta el reto de transformar una posición favorable en las encuestas en una estructura política capaz de competir electoralmente dentro de un escenario cada vez más complejo. Porque la misma encuesta que sitúa a los socialistas en cabeza también refleja un crecimiento significativo de VOX y dibuja un Pleno municipal previsiblemente fragmentado.
La gobernabilidad futura de la ciudad dependerá de múltiples factores. No bastará con ser la fuerza más votada. Será necesario construir alianzas, consolidar equipos y presentar un proyecto reconocible para una ciudadanía que parece cada vez menos vinculada a fidelidades políticas permanentes. Por eso la elección del liderazgo socialista adquiere una dimensión estratégica.
La posibilidad de unas primarias abiertas ofrece ventajas evidentes. Permitiría visualizar debate interno, movilizar a la militancia y reforzar la legitimidad del candidato o candidata resultante. También contribuiría a cerrar posibles debates pendientes mediante un procedimiento transparente y ampliamente reconocido dentro de la organización.
La alternativa de una candidatura de consenso tampoco puede descartarse. Muchos procesos internos terminan precisamente así cuando las distintas sensibilidades concluyen que la unidad resulta más beneficiosa que la confrontación. En ese escenario, la experiencia acumulada por figuras con trayectoria institucional seguiría teniendo un peso relevante. Lo que parece más difícil es mantener indefinidamente la situación actual.
La encuesta de ALCALÁ HOY dibuja un partido con potencial electoral, pero también un partido pendiente de resolver cuestiones fundamentales sobre su organización y su liderazgo. Y cuanto más se acerque el calendario electoral, más necesarias serán esas definiciones.
Existen además varias preguntas que siguen sin respuesta. La voluntad de Javier Rodríguez Palacios de seguir siendo una referencia política y optar nuevamente a la Alcaldía nunca ha sido un secreto. Las incógnitas se sitúan en otro terreno: si habrá primarias, si surgirán candidaturas alternativas, si la futura dirección local respaldará una candidatura de continuidad o si terminará imponiéndose una fórmula de consenso capaz de integrar las distintas sensibilidades del socialismo complutense. Por el momento, ninguna de esas cuestiones tiene una respuesta definitiva.
Lo que sí muestran los datos es que el PSOE de Alcalá llega a esta nueva fase desde una posición objetivamente mejor que la que tenía hace apenas unos meses. Lidera la intención de voto según la encuesta de este periódico, mantiene una presencia institucional sólida como principal fuerza de la oposición y dispone de tiempo suficiente para ordenar su situación interna antes de la cita con las urnas. Pero las encuestas, por sí solas, no ganan elecciones. Tan solo señalan tendencias y oportunidades.
La verdadera prueba para los socialistas alcalaínos consistirá en comprobar si son capaces de convertir esa ventaja demoscópica en una candidatura sólida, una organización cohesionada y un proyecto reconocible para la mayoría de los vecinos. El calendario de primarias que ahora impulsa la dirección federal abre una ventana para hacerlo. Y los datos de la encuesta sugieren que una parte importante de su propio espacio político espera precisamente eso: que sea la militancia quien tenga la última palabra.















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






