Alcalá pone la primera piedra de un gigante de los datos con una inversión cercana a los 800 millones

Alcalá de Henares ha acogido la colocación de la primera piedra del nuevo edificio de Nabiax en el Campus Externo de la Universidad de Alcalá. El proyecto contempla una inversión cercana a los 800 millones de euros y permitirá al complejo superar los 100 megavatios de potencia IT. Ayuso y Piquet han participado en el acto, al que ha asistido ALCALÁ HOY, que refuerza la apuesta de la ciudad por nuevas infraestructuras tecnológicas y digitales.

  • Nabiax impulsa en Alcalá un nuevo edificio de su centro de datos con una inversión cercana a los 800 millones de euros.
  • Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas y video de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

Alcalá guarda siglos de historia entre sus muros y se prepara para almacenar una parte cada vez mayor de nuestro presente digital. El recinto del Campus Externo de la Universidad de Alcalá ha acogido este viernes la colocación de la primera piedra de un nuevo edificio del complejo de centros de datos de Nabiax. Un gesto inaugural detrás del que aparece una apuesta de gran escala: el proyecto ADC3, con una inversión prevista cercana a los 800 millones de euros y un horizonte que permitirá al conjunto alcalaíno superar los 100 megavatios de potencia IT.

ALCALÁ HOY ha asistido a un acto que ha reunido a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y a la alcaldesa, Judith Piquet, junto al consejero de Digitalización, Miguel López Valverde. También han participado representantes de Nabiax, encabezados por su consejero delegado, Pablo Ruiz-Escudero, así como de la Universidad de Alcalá y del tejido empresarial y tecnológico de la comarca y de la región.

La primera piedra corresponde al tercer edificio que la compañía proyecta dentro del campus. Su construcción supone un nuevo paso en la expansión de una infraestructura que sitúa a Alcalá en el mapa de un sector cuyo funcionamiento suele quedar lejos de la mirada cotidiana, aunque sostiene buena parte de lo que hacemos cada día a través de una pantalla.

Porque detrás del nombre de centro de datos hay mucho más que un almacén digital. Estas instalaciones alojan los equipos que permiten almacenar y procesar información y sostener servicios de empresas y telecomunicaciones. Una actividad que requiere capacidad tecnológica, suministro eléctrico y unas infraestructuras preparadas para funcionar de manera continua.

La dimensión del proyecto se aprecia al comparar sus cifras con la capacidad actual de Nabiax. Según la información facilitada con motivo del acto, la compañía cuenta con tres centros en España, dos en la Comunidad de Madrid y otro en Cataluña, que operan con una capacidad conjunta de 35 megavatios de potencia IT. El desarrollo anunciado para Alcalá llevará al complejo por encima de los 100 megavatios, una magnitud que refleja el alcance de esta apuesta.

Piquet ha situado precisamente ahí el significado de la jornada. La alcaldesa ha defendido que el nuevo equipamiento «va a consolidar aún más la posición de Alcalá como un polo de vanguardia en el sector de las nuevas tecnologías y las comunicaciones más avanzadas». Una declaración que enlaza la expansión del centro con la aspiración municipal de reforzar el perfil tecnológico de la ciudad.

En su intervención, la regidora también ha reivindicado el emplazamiento elegido. Ha descrito Alcalá como «una ciudad de memoria y de conocimiento», integrada en una región de «crecimiento, riqueza y prosperidad como la Comunidad de Madrid». La presencia de la Universidad y la ubicación del proyecto en su Campus Externo han dado a esas palabras un marco especialmente reconocible: el de una ciudad que lleva siglos vinculada al conocimiento y que busca ampliar ahora esa relación hacia las infraestructuras digitales.

La alcaldesa ha insistido en esa convivencia entre el legado histórico y las nuevas actividades económicas al hablar de una Alcalá «con un esplendoroso pasado, con un presente pujante y un brillante futuro». En ese horizonte, ha añadido, «tradición y vanguardia, humanismo y tecnología, costumbre e innovación han de seguir viviendo y conviviendo en armonía».

El acto de este viernes abre una nueva etapa del proyecto, cuya relevancia se plantea tanto para la economía nacional como para los servicios de telecomunicaciones y el tejido empresarial español. La primera piedra es todavía el comienzo material de ese recorrido. Las cifras anunciadas, sin embargo, permiten entender por qué la jornada trasciende la construcción de un edificio más en el campus.

Alcalá incorpora así una nueva pieza a su paisaje económico y universitario. A la ciudad de los libros, las aulas y el patrimonio se suma, con creciente dimensión, la ciudad de los servidores y los datos. También por ahí pasa una parte de su futuro.