La UAH mira hacia dentro para redescubrir cinco siglos de historia con un nuevo grupo de investigación

La Universidad de Alcalá ha puesto en marcha el Grupo de Investigación 'Juan de Ávila: espiritualidad y reforma en la España del siglo XVI', una iniciativa que estudiará el patrimonio histórico e inmaterial de la institución y su influencia en la construcción del pensamiento moderno. Coordinado por el catedrático Juan Ignacio Pulido, el proyecto nace con vocación permanente, promoverá la colaboración internacional y reforzará la divulgación de uno de los principales legados académicos de la UAH.

Fachada Universidad de Alcalá 1870
  • El nuevo grupo investigará la historia, el legado intelectual y la proyección internacional de la Universidad de Alcalá desde una perspectiva histórica.
Grupo investigador UAH

La Universidad de Alcalá ha decidido volver la mirada sobre sí misma. No para recrearse en la grandeza de su pasado ni para añadir otro capítulo a su ya extensa bibliografía, sino para estudiar con rigor aquello que durante demasiado tiempo ha permanecido en un segundo plano: la historia intelectual, espiritual y humana que dio sentido a una de las instituciones universitarias más influyentes de la Europa moderna.

Con ese propósito nació el Grupo de Investigación ‘Juan de Ávila: espiritualidad y reforma en la España del siglo XVI’, una iniciativa impulsada por la Universidad de Alcalá que aspira a convertirse en un referente en el estudio de la propia trayectoria histórica de la institución y de su patrimonio inmaterial. Porque, si bien la imagen internacional de la UAH se apoya en la belleza de sus edificios renacentistas y en el reconocimiento otorgado por la UNESCO como Patrimonio Mundial, sus promotores recuerdan que la verdadera esencia de la universidad se encuentra también en las ideas, las personas y las corrientes de pensamiento que nacieron entre sus muros.

Al frente del proyecto se situó el catedrático de Historia Moderna Juan Ignacio Pulido, quien defendió que resulta difícil comprender el significado histórico de la Universidad de Alcalá si únicamente se observa su patrimonio arquitectónico.

«La historia espiritual en aquella temprana modernidad es precisamente lo que nos preocupa y sobre lo que investigamos, para buscar esa realidad inmaterial y poder explicar lo que hubo en el interior de todas esas formas externas, materiales, que son visibles, pero que pierden toda significación histórica cuando las desprendemos de su esencia», explicó.

Esa reflexión resume el espíritu del nuevo grupo investigador: rescatar la dimensión menos visible de la Universidad, aquella que convirtió a Alcalá de Henares en uno de los grandes focos culturales, religiosos y académicos del siglo XVI y cuya influencia trascendió ampliamente las fronteras españolas.

Tras décadas en las que la atención se centró, sobre todo, en la recuperación del patrimonio monumental, la Universidad considera que ha llegado el momento de profundizar también en el conocimiento de quienes la hicieron posible y del pensamiento que alumbró algunas de las transformaciones intelectuales más importantes de la Edad Moderna.


Una asignatura pendiente para una universidad con cinco siglos de historia

La puesta en marcha de este grupo responde, según sus impulsores, a una carencia que resultaba difícil de justificar en una institución con más de cinco siglos de trayectoria.

Pulido recordó que cualquier universidad investiga sobre aquello que constituye uno de sus principales elementos de identidad y que, en el caso de Alcalá, ese elemento diferenciador es precisamente su extraordinario pasado histórico.

Durante décadas, sin embargo, ese conocimiento quedó fragmentado. El cierre de la antigua Universidad en la primera mitad del siglo XIX y el largo periodo transcurrido hasta la recuperación de la institución en la década de 1970 provocaron una ruptura que dificultó la continuidad de muchas investigaciones y dejó amplias parcelas de su historia insuficientemente estudiadas.

Precisamente por ello, el nuevo grupo nació con la vocación de construir una línea de investigación estable y permanente que permita recuperar ese legado de forma sistemática.

Más allá de investigaciones puntuales, el objetivo consiste en establecer un auténtico plan estratégico que identifique los grandes campos todavía pendientes de estudio y garantice que futuras generaciones de investigadores continúen ampliando el conocimiento sobre la Universidad de Alcalá.

La iniciativa pretende, además, reforzar el prestigio internacional de la institución aportando nuevas investigaciones capaces de contextualizar y explicar el valor histórico que justificó su declaración como Patrimonio Mundial.

Porque comprender cómo pensaban sus profesores, qué debates intelectuales impulsaron o cuál fue su influencia en la configuración de la sociedad moderna resulta tan importante como conservar las fachadas platerescas o restaurar los edificios históricos.


Juan de Ávila, símbolo de una universidad comprometida con la transformación social

El grupo adoptó el nombre de Juan de Ávila por considerar que pocas figuras representan mejor el espíritu universitario que impregnó la Alcalá del siglo XVI.

El conocido como Maestro Ávila estudió en la Universidad de Alcalá durante la década de 1520 y encontró en ella un modelo intelectual que marcaría toda su trayectoria posterior.

Según explicó Pulido, De Ávila entendió que la universidad debía convertirse en un instrumento para transformar la sociedad, una convicción que le llevó posteriormente a impulsar la fundación de la Universidad de Baeza.

Su vinculación con Alcalá fue especialmente intensa. Muchas de sus obras fueron impresas en la ciudad y numerosos discípulos pasaron por sus aulas antes de extender por Europa y América un pensamiento que ejercería una enorme influencia religiosa, educativa y cultural.

Pero la relevancia del personaje no reside únicamente en su dimensión espiritual.

Los investigadores destacaron que la corriente reformadora de la que formó parte impulsó profundas transformaciones en ámbitos como la enseñanza superior, la educación infantil, la pedagogía, la comunicación, la asistencia social o la atención a colectivos tradicionalmente olvidados, entre ellos las minorías y las mujeres.

Desde esa perspectiva, el Grupo de Investigación entiende que estudiar a Juan de Ávila no supone únicamente revisar una figura histórica, sino analizar una manera de entender el conocimiento como motor de cambio social.

Esa idea conecta, además, con la misión que la propia Universidad de Alcalá considera vigente en pleno siglo XXI.


Investigación abierta al presente y con vocación internacional

Aunque el estudio de la historia constituye el eje principal del proyecto, sus responsables subrayaron que la iniciativa no pretende permanecer encerrada exclusivamente en el pasado.

Al contrario, una de sus aspiraciones consiste en conectar las investigaciones históricas con algunas de las inquietudes de la sociedad contemporánea.

Pulido defendió que la universidad sigue siendo un instrumento esencial para la transformación social y que ese compromiso también debe reflejarse en las nuevas líneas de trabajo que impulse el grupo.

Por ello, junto a la consolidación de los estudios ya iniciados, los investigadores anunciaron la apertura de nuevas líneas de investigación capaces de aportar enfoques novedosos y dialogar con los grandes debates actuales desde una perspectiva histórica.

La colaboración constituye otro de los pilares fundamentales del proyecto.

El Grupo «Juan de Ávila» aspira a crear una red estable de investigadores que reúna tanto a especialistas de la propia Universidad de Alcalá como a expertos procedentes de otras universidades españolas y europeas, favoreciendo el intercambio científico y el desarrollo de proyectos comunes.

Esa dimensión internacional pretende situar nuevamente a Alcalá como un espacio de referencia para el estudio del humanismo, la espiritualidad y la historia universitaria europea.

La vocación divulgativa completa ese planteamiento. Congresos, publicaciones científicas, cursos y actividades abiertas tanto a la comunidad universitaria como al conjunto de la ciudadanía permitirán trasladar los resultados de las investigaciones más allá del ámbito académico.

La presentación pública de esta nueva etapa se celebró el pasado 8 de julio en la Sala de Conferencias de la Universidad de Alcalá, en un acto dedicado a la figura de Juan de Ávila en el que participaron, entre otros, el responsable del grupo, Mohamed Saadan, y el propio Juan Ignacio Pulido.

Con este nuevo grupo de investigación, la Universidad de Alcalá no solo quiere seguir estudiando la historia de una institución excepcional. Aspira también a comprender mejor las ideas que la hicieron posible y a demostrar que, cinco siglos después, el conocimiento continúa siendo una de las herramientas más poderosas para interpretar el pasado y transformar el futuro.

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