-
La actuación renovará cuatro calles, eliminará el tendido aéreo de telefonía y mejorará la accesibilidad en un barrio que esperaba esta reforma desde hace décadas.
- Fotos del Ayuntamiento
Hay obras que van mucho más allá del asfalto y las aceras. La remodelación de la calle Azucena y de su entorno pertenece a esa categoría de actuaciones que los vecinos llevan años reclamando y que, cuando finalmente arrancan, se convierten en la prueba tangible de que una reivindicación histórica acaba encontrando respuesta. Ese ha sido precisamente el mensaje que ha querido trasladar este jueves la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, durante su visita a unos trabajos que supondrán una inversión cercana a los 278.000 euros y que forman parte del programa municipal ‘Alcalá mejora sus barrios’.
Acompañada por el segundo teniente de alcalde, Gustavo Severien, el concejal de Obras y Mantenimiento Urbano, Antonio Saldaña, y el edil del Distrito I, Víctor Cobo, la regidora recorrió una intervención que transformará no solo la calle Azucena, sino también el Paseo de la Alameda y las calles Ambrosio Morales y Don Quijote, en una de las zonas de casas bajas más tradicionales de la ciudad.
Durante la visita, Piquet puso el acento en el carácter «histórico» de la actuación. Según explicó, el barrio seguía conservando buena parte de las aceras originales desde su urbanización y nunca había sido objeto de una reforma integral de estas características. A su juicio, el deterioro acumulado durante décadas hacía imprescindible una intervención que devolviera seguridad y comodidad a los peatones.
La alcaldesa recordó además que la renovación de este entorno ha sido una demanda reiterada de los residentes, quienes venían reclamando desde hace años la sustitución de unos acerados muy deteriorados y poco adaptados a las necesidades actuales de accesibilidad. Con estas obras, aseguró, el Ayuntamiento pretende cerrar una reivindicación pendiente desde hace décadas y mejorar la calidad de vida de quienes viven en la zona.
La actuación cuenta con un presupuesto total de 277.733,70 euros y tiene como objetivo renovar completamente la urbanización del entorno. El proyecto contempla la sustitución de pavimentos, la mejora de la accesibilidad peatonal y la modernización de distintas infraestructuras urbanas que habían quedado obsoletas con el paso del tiempo.
Uno de los cambios más visibles llegará en las calles Ambrosio Morales y Don Quijote, donde desaparecerá la separación tradicional entre acera y calzada para dar paso a una plataforma única realizada con adoquín de hormigón. Este diseño sitúa ambos espacios al mismo nivel, favoreciendo una circulación más accesible para personas con movilidad reducida y mejorando la convivencia entre peatones y vehículos en un entorno residencial.
En la calle Azucena y en el Paseo de la Alameda, por su parte, se renovarán completamente los pavimentos existentes, sustituyendo unos firmes que presentan un notable desgaste provocado por el uso continuado y el paso de los años.
La accesibilidad constituye uno de los ejes principales del proyecto. Las nuevas aceras alcanzarán un ancho mínimo de 1,80 metros, facilitando el tránsito de personas con movilidad reducida, carritos infantiles o sillas de ruedas. Además, se instalarán pavimentos táctiles en los pasos de peatones y se reforzará la señalización para incrementar la seguridad de todos los usuarios de la vía pública.
La intervención también incluye una profunda renovación de la infraestructura urbana. Antes de ejecutar los nuevos pavimentos será necesario acometer trabajos de demolición, renovación de firmes, colocación de nuevas capas de rodadura, instalación de bordillos y adecuación de alcorques. Asimismo, se repondrán los servicios afectados por la obra y se introducirán mejoras en el sistema de drenaje para favorecer la evacuación de aguas pluviales.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto será la eliminación del tendido aéreo de telefonía que actualmente atraviesa parte de la zona. Ese cableado, además de generar un importante impacto visual, supone un obstáculo para algunas personas con dificultades de movilidad. La solución prevista pasa por soterrar toda la red mediante nuevas canalizaciones subterráneas, una actuación que mejorará tanto la imagen urbana como la seguridad del entorno.
Mientras duren las obras, el Ayuntamiento pondrá en marcha diferentes medidas para reducir las molestias a vecinos y conductores. Se habilitarán desvíos provisionales cuando sea necesario, se reforzará la señalización en las zonas afectadas y se mantendrá informados a los residentes sobre la evolución de los trabajos y las posibles afecciones derivadas de la intervención.
La remodelación de la calle Azucena se suma así al conjunto de actuaciones que el Gobierno municipal está ejecutando dentro del plan ‘Alcalá mejora sus barrios’, un programa con el que el Ayuntamiento pretende renovar espacios urbanos de distintos distritos de la ciudad mediante inversiones destinadas a mejorar la accesibilidad, modernizar infraestructuras y recuperar calles que acumulaban años sin una reforma integral. En este caso, además de transformar la imagen del entorno, el proyecto aspira a dar respuesta a una de las reclamaciones vecinales más antiguas del barrio, convirtiendo una demanda histórica en una realidad visible sobre el terreno.

















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






