- La muestra reúne fotografías de seis autores vinculados a la hermandad y podrá visitarse hasta el 13 de marzo.
- Crónica gráfica de Ayuntamiento
La Sala de Exposiciones de la Quinta de Cervantes de Alcalá de Henares acoge desde este 6 de marzo la exposición fotográfica «Momentos de Fe: lo que ocurre cuando el silencio mira», una propuesta cultural que invita a detener la mirada en aquello que rara vez ocupa el foco de la Semana Santa: los gestos discretos, la preparación silenciosa y la emoción contenida que preceden a las procesiones. Organizada por la Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Atado a la Columna y María Santísima de las Lágrimas y del Consuelo, la muestra podrá visitarse hasta el próximo 13 de marzo, en plena Cuaresma.
La exposición se plantea como un recorrido íntimo por la vida de la hermandad, alejándose deliberadamente de las imágenes solemnes de los pasos procesionales para situarse en el terreno más humano de la experiencia cofrade. Allí donde se ajusta una túnica, se comparte un gesto de ánimo, se respira hondo antes de iniciar una estación de penitencia o se sostiene el peso simbólico , y real, de una tradición transmitida de generación en generación.
El acto de inauguración reunió a numerosos representantes institucionales, eclesiásticos, militares y civiles. La presentación corrió a cargo del presidente de la Junta Municipal del Distrito I, Víctor Cobo, junto al hermano mayor de la hermandad organizadora, Pedro Fernández Rapestre, el capataz del paso del Santísimo Cristo Atado a la Columna, David Alarcón, el obispo de la diócesis complutense, Antonio Prieto Lucena, y la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, que cerró el acto institucional.
La muestra reúne fotografías realizadas por seis autores vinculados a la hermandad: María Ángeles Tejada Martínez, Ana Isabel Serrano, Noel Viñas, Carmen Díaz Vicente, José Bermúdez Girón y Yolanda Fernández Canore. Cada uno aporta una mirada propia, pero todas las imágenes comparten una misma sensibilidad: capturar instantes que normalmente permanecen fuera del relato público de las procesiones.
Lejos de la espectacularidad, las fotografías se detienen en lo mínimo: manos que preparan, miradas concentradas, silencios compartidos. Instantes suspendidos en los que la tradición se convierte, sobre todo, en experiencia humana y colectiva.
Una mirada contemporánea a la tradición cofrade
Durante la inauguración, el presidente del Distrito I, Víctor Cobo, subrayó el valor cultural y humano de la exposición en el contexto de la Cuaresma complutense.
Cobo agradeció la presencia de autoridades y representantes de diferentes colectivos de la ciudad y destacó que la propuesta artística ofrece “una mirada contemporánea y profundamente humana a la hermandad y a la cofradía que tantos alcalaínos queremos”.
Según explicó, la exposición se aparta del enfoque habitual centrado exclusivamente en el recorrido procesional para fijarse en lo que sucede antes, durante y después de esos momentos visibles: “Aquí no solo vemos imágenes, descubrimos momentos: la preparación silenciosa, el esfuerzo compartido, la concentración previa o el compañerismo que une”, señaló.
Para el presidente del Distrito I, cada fotografía permite acercarse a la dimensión más íntima de la vida cofrade, poniendo el foco en las personas que hacen posible que estas tradiciones continúen vivas en la ciudad.
En ese sentido, invitó a recorrer la muestra con calma, deteniéndose en los detalles que muchas veces pasan desapercibidos. “La fe no siempre se proclama en voz alta; a menudo se vive en silencio, y es precisamente en ese silencio donde estas imágenes encuentran su fuerza y su verdad”, afirmó.
La fe que se manifiesta en lo cotidiano
El hermano mayor de la hermandad organizadora, Pedro Fernández Rapestre, explicó durante su intervención que la exposición nace de una intuición compartida entre los miembros de la cofradía: mostrar una dimensión de la fe que rara vez se observa desde fuera.
Fernández Rapestre agradeció la colaboración de todas las personas que han hecho posible el proyecto, desde el equipo de montaje hasta los fotógrafos participantes, y explicó que la iniciativa surge del deseo de abrir una ventana a la experiencia interior de la hermandad.
En su opinión, la fe no siempre se expresa en momentos extraordinarios o solemnes: “Muchas veces se manifiesta en lo cotidiano que habita en nosotros, en lo frágil, en lo aparentemente invisible”, explicó.
La exposición pretende precisamente detenerse en esos instantes que no necesitan palabras y que, sin embargo, contienen una profunda dimensión espiritual: “Son miradas que no buscan ser vistas, pero que hablan profundamente de lo que significa vivir la tradición cofrade desde dentro”, señaló.
Para el hermano mayor, el recorrido fotográfico permite comprender mejor la vivencia interior que comparten los miembros de la hermandad y que, en muchas ocasiones, permanece oculta al público que contempla las procesiones desde la calle.
Fotografiar lo que ocurre antes de que suene el tambor
El capataz del paso del Santísimo Cristo Atado a la Columna, David Alarcón, fue el encargado de presentar el contenido artístico de la exposición y de agradecer el trabajo de los fotógrafos que participan en la muestra.
Alarcón destacó la generosidad de los seis autores que han cedido sus imágenes, todos ellos vinculados a la hermandad, y explicó que cada uno ha aportado su propio reportaje fotográfico como gesto de compromiso con la cofradía.
Según explicó, las fotografías no pretenden describir una procesión desde fuera, sino acompañarla desde dentro: “Las imágenes se detienen en las personas que la hacen posible: en los cuerpos que sostienen, en las manos que apoyan, en los rostros que rezan y en las miradas que encuentran consuelo o fortaleza en el otro”, afirmó.
El recorrido de la exposición está pensado para invitar al visitante a avanzar con calma, casi como quien acompaña a una procesión. En ese camino aparecen gestos, esperas y emociones contenidas que forman parte de la experiencia cofrade.
Para Alarcón, existe una realidad silenciosa que pocas veces se detiene a observarse: “Hay una vida interior de las hermandades que normalmente permanece oculta. Esta exposición nace con la voluntad de acercarse a ese espacio más íntimo”, explicó.
Una tradición viva en la identidad de Alcalá
El obispo de Alcalá de Henares, Antonio Prieto Lucena, felicitó a la hermandad por la iniciativa y destacó la importancia de mostrar esa dimensión menos visible de la religiosidad popular. Durante su intervención recordó que los fieles están acostumbrados a contemplar fotografías de las estaciones de penitencia de las hermandades, imágenes que reflejan sin duda momentos de fe y expresión pública de la religiosidad.
Sin embargo, subrayó que existen otros momentos igualmente significativos que suelen pasar desapercibidos. El obispo puso como ejemplo lo que viven los costaleros bajo el paso, el nazareno detrás de su antifaz o la hermandad dentro del templo minutos antes de iniciar la procesión.
También mencionó la emoción de un niño que participa por primera vez en la estación de penitencia o el esfuerzo de las bandas de música que ensayan durante todo el año: “Son momentos de fe para los que no hay aplausos ni vivas, pero que forman parte esencial de la vida de las hermandades”, señaló. Por ello, felicitó a los fotógrafos participantes y a la hermandad por hacer visibles esos instantes que normalmente quedan fuera de la mirada del público.
Piquet, «Una iniciativa que enriquece la programación durante la Cuaresma»
El cierre institucional del acto corrió a cargo de la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, que destacó el valor cultural, social y espiritual de la Semana Santa complutense.
La regidora agradeció la invitación a la inauguración y felicitó a la hermandad por impulsar una iniciativa que, en su opinión, enriquece la programación cultural de la ciudad durante la Cuaresma. Piquet señaló que la exposición permite adentrarse en la parte más íntima de la vida de la hermandad, mostrando aquello que ocurre antes de que los pasos recorran las calles del casco histórico.
La alcaldesa recordó que Alcalá de Henares, ciudad declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, ofrece un marco excepcional para las celebraciones de Semana Santa, reconocidas además como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Sin embargo, subrayó que lo más importante no es solo el escenario monumental de las procesiones, sino la experiencia interior de quienes participan en ellas: “Lo que sentimos los cofrades antes de salir, al colgarnos la medalla o al mirar al cielo esperando que no llueva, forma parte de una experiencia interior muy profunda”, explicó.
Piquet agradeció especialmente la generosidad de los fotógrafos por compartir esa mirada con el conjunto de la ciudad y con los visitantes que se acerquen a la muestra.
La exposición «Momentos de Fe: lo que ocurre cuando el silencio mira» podrá visitarse hasta el 13 de marzo en la Sala de Exposiciones de la Quinta de Cervantes, en horario de 17:00 a 20:00 horas de lunes a viernes, y de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas durante el fin de semana.
Durante estos días, vecinos y visitantes tendrán la oportunidad de descubrir, a través de la fotografía, esa dimensión silenciosa que sostiene la tradición cofrade: los instantes previos, los gestos mínimos, las emociones que no buscan aplauso, pero que forman parte esencial de la vivencia de la Semana Santa de Alcalá de Henares.

















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