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El acto subraya la importancia de proteger la biodiversidad urbana frente al impacto del cambio climático.
- Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas para ALCALÁ HOY
Alcalá de Henares volvió a mirar al cielo este martes para celebrar una de sus citas más entrañables del verano: la tradicional suelta de cigüeñas blancas en la Huerta del Obispo. Diez pollos nacidos en nidos complutenses y recuperados por el equipo de GREFA en su Hospital de Fauna Salvaje fueron devueltos a su entorno natural ante la atenta mirada de un grupo de escolares, representantes institucionales y vecinos que se acercaron a presenciar el momento.
El acto, organizado en colaboración con el Grupo de Recuperación de Fauna Autóctona (GREFA) y la Policía Local, contó con la participación de niñas y niños del programa municipal “Abierto para jugar en verano” del CEIP Cardenal Cisneros, que vivieron la experiencia con la emoción y la curiosidad propias de su edad.
Una experiencia con valor ambiental y educativo
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, asistió acompañada por varios miembros del equipo de gobierno, entre ellos Vicente Pérez (Medio Ambiente), Lola López (Educación) y Orlena de Miguel (Seguridad Ciudadana). También estuvieron presentes las concejalas socialistas María Aranguren y Rosa Gorgues, así como el concejal Enrique Nogués.
La imagen fue institucional, sí, pero el clima no dio para mucho más. Nadie esperaría cordialidad en un contexto político como el actual, marcado por el enfrentamiento abierto entre gobierno y oposición tanto dentro del salón de plenos como fuera de él. Cada cual en su sitio, con gesto serio y sin cruces de palabra, en una estampa que decía bastante sin necesidad de discursos.
Durante el acto, Piquet destacó la importancia simbólica y educativa de la suelta: “Queremos que los más pequeños comprendan que estas aves no solo forman parte de nuestro paisaje urbano, sino también de nuestro patrimonio natural. Las cigüeñas están en nuestra historia, en nuestras cubiertas, en nuestras fiestas… y ahora también en su educación”.
La regidora agradeció expresamente la labor conjunta de GREFA y la Policía Local, destacando su papel en la conservación de la fauna silvestre y la recuperación de ejemplares heridos durante los meses de más calor.
Una ciudad aliada de las cigüeñas… aunque con señales de alerta
Con 91 parejas censadas en 2025 y un total de 114 cigoñinos nacidos esta temporada, Alcalá mantiene su condición de uno de los principales refugios urbanos para la cigüeña blanca en España. No obstante, los datos muestran un retroceso respecto a 2024, cuando se contabilizaron 105 parejas y 97 con comportamiento reproductor, frente a las 89 actuales.
También el número de cigüeñas liberadas ha descendido: si el año pasado fueron 17 los ejemplares recuperados y soltados en el mismo acto, este año han sido 10. Aunque las cifras siguen siendo relevantes, el ligero descenso invita a redoblar esfuerzos en conservación y seguimiento, especialmente en un contexto de temperaturas extremas y presión sobre los hábitats urbanos.
El Ayuntamiento mantiene un control anual de la colonia, reforzado con campañas de sensibilización, instalación de nidos artificiales y atención veterinaria especializada. Estas medidas han permitido una evolución favorable durante los últimos años, aunque no exenta de oscilaciones.
Un gesto sencillo que deja huella
Lo que podría parecer un acto simbólico de verano es, en realidad, una apuesta por el medio ambiente y por la educación de las generaciones futuras. Para los escolares presentes, fue una mañana para el recuerdo; para las cigüeñas, una segunda oportunidad; y para la ciudad, un recordatorio de que también se construye desde lo pequeño.
Y aunque las palabras cruzadas brillaron por su ausencia entre algunas bancadas, las cigüeñas hicieron lo suyo: desplegar alas, subir al cielo, y recordarnos que, al menos en la naturaleza, sigue habiendo vuelos posibles más allá del ruido político.
















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