La historia de Alcalá ha perdido a Arsenio Lope Huerta | Por Vicente Sánchez Moltó

No cabe duda de que para muchos de nosotros su fallecimiento supone la pérdida de uno de nuestros referentes más importantes, la pérdida de un gran alcalaíno, profundo conocedor y amante de su ciudad, pero también la de una excelente persona y de un gran amigo. El vacío que nos queda es inmenso, como imborrable lo es su recuerdo

Foto remitida por Sánchez Moltó
  • Quizás debería referirme a los recuerdos de más de cuarenta años de amistad, pero en este momento tengo el corazón encogido y no sabría ni como empezar.

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  • Manuel Vicente Sánchez Moltó es Cronista Oficial de Alcalá de Henares

 

No por, lamentablemente esperada, resulta menor dolorosa. Como Alcalá Hoy ha informado puntualmente, Arsenio Lope Huerta, Curro, nos ha dejado. El impacto del fallecimiento hace poco más de dos semanas de su esposa, Pilar Revilla, unido a su avanzada enfermedad han resultado determinantes.

El pasado lunes hablaba con él por teléfono. Me dio la ilusa sensación de que su fortaleza le podría permitir superar este trance tan dramático, pero tres días después me llegó la noticia de que había empeorado y vuelto a ingresar en el hospital. En ese momento, fui consciente de que lo peor estaba al caer. Lamentablemente, se ha hecho realidad.

Supongo que desde varios sectores se destacará su trayectoria personal y política como alcalde de Alcalá, director general de Cooperación Cultural, gobernador civil de León y delegado del Gobierno, primero en Castilla y León y, después en Madrid. Puede que alguno rememore sus años como jugador del Real Madrid de baloncesto de Emiliano y su empeño en que aquí se erigiera el pabellón Ruiz de Velasco.

Quizás debería referirme a los recuerdos de más de cuarenta años de amistad, pero en este momento tengo el corazón encogido y no sabría ni como empezar. Han sido tantas las ocasiones en las que hemos coincidido y tantas las experiencias y momentos compartidos que me resulta imposible plasmarlos en unas decenas de líneas. Sólo quiero transmitir mi profundo pesar a sus hijos Iván, Isabel, Manuel y Emilia.

Por esa razón, me he decantado por hacerlo desde mi posición como cronista oficial de Alcalá de Henares. Con Curro publiqué tres libros. En 1981 me propuso escribir lo que dos años después la extinta Diputación Provincial de Madrid editaría con el título “Leyendas y refranes complutenses”, un libro que en su momento tuvo una excelente acogida y que aún hoy sigue siendo una obra muy buscada. En varias ocasiones me propuso realizar una reedición que, por diferentes circunstancias, nunca llegó a ver la luz. Tras dejar la alcaldía de Alcalá, me invitó a hacer una guía de Alcalá, proyecto que no se haría realidad hasta que en 1994 la desaparecida editorial Everest publicara “Visita Alcalá de Henares”. Un trabajo del que ambos quedamos ciertamente satisfechos y que con posterioridad ha sido la base de otras guías publicadas por ambos, ya en solitario. Por último, el presidente de la Mutual Complutense, Gabriel Mínguez, nos pidió hacer una historia de la institución con motivo de su centenario, envite que aceptamos encantados y que se convirtió en realidad en 2010.

Arsenio Lope Huerta siempre fue un hombre muy interesado en la historia de Alcalá. Desde la segunda mitad de la década de los años setenta del pasado siglo publicó vino publicando artículos sobre el tema en el semanario local. Con el tiempo fue profundizando, hasta convertirse en un profundo conocedor de nuestro pasado y logrando reunir una excelente biblioteca de tema local. Y es que siempre fue muy consciente de que la investigación y la divulgación de nuestra historia resultaban una base fundamental para asentar la recuperación de la condición universitaria de Alcalá y de nuestro rico patrimonio monumental, sometido al abandono y al progresivo deterioro durante décadas.

Siendo concejal de cultura de nuestro Ayuntamiento, amplió los premios Ciudad de Alcalá, creando las modalidades de investigación histórica y de periodismo. Su idea de “Recuperar Alcalá” caló muy hondo entre todos los que estábamos empeñados en que Alcalá volviera a ser un referente cultural. Y no se quedó en buenas palabras. Fue uno de los fundadores de la Institución de Estudios Complutenses en 1982. Ya como alcalde, promovió la publicación de varios libros sobre la historia de Alcalá. Y él mismo se lanzó a publicar. Su producción alcanza la veintena de títulos, por lo que me limitaré a mencionar “Los Cervantes de Alcalá” (con tres ediciones), “La Sociedad de Condueños”, “Fernando I de Habsburgo” (reeditado posteriormente con el título “El último hijo de Juana la Loca”), “El juego en tiempos del Quijote” o “Cisneros. La gloria del trono”. Pero de todos ellos quiero destacar “Otras historias de Alcalá”, un recopilatorio de artículos que publicó en Diario de Alcalá y que ponen en evidencia su doble faceta como investigador y divulgador de la historia de Alcalá.

A lo largo de sus cuatro años en la alcaldía se llevó a cabo la adquisición de un buen número de edificios históricos, como los colegios del Rey y de Irlandeses, los colegios-convento de San Basilio Magno, de Caracciolos y de la Merced, la Casa de los Lizana, el Corral de Comedias y el Teatro-Salón Cervantes. Con él se llevaron a cabo las rehabilitaciones del salón de plenos del Ayuntamiento, del mencionado Colegio del Rey, de la casa de los López de la Flor (Centro Municipal de Salud), del palacete de Marcelino Clos, de la casa nobiliaria de la calle Damas (Centro de Día) o de la lonja de la Iglesia Magistral, entre otras. También mostró un gran interés por la arqueología, como lo muestran las campañas de excavaciones llevadas a cabo en la ciudad romana de Complutum, en el castillo de Alcalá la Vieja y en el Corral de Comedias.

Durante su mandato se trajeron de Madrid los fondos del Archivo Municipal de Alcalá, adonde habían sido trasladados años para su catalogación por los técnicos de la Diputación Provincial y se abrió a los investigadores en 1983, dotándole de medios y personal. También se inauguraron las bibliotecas Pío Baroja y Esteban Azaña y el Centro Municipal de Documentación.

Así mismo se diseñó el escudo y la bandera de Alcalá, conforme a las normas heráldicas y vexilológicas y se confeccionaron los reglamentos del Escudo y Bandera y de Honores y Distinciones, entre las que se cuenta la Medalla de Oro de la Ciudad, los títulos de Hijo Adoptivo e Hijo Predilecto y el de Cronista Oficial de Alcalá, inexistente hasta ese momento y que quiso que el primero fuera otorgado a título póstumo a Fernando Sancho Huerta “Luis Madrona”.

Tras su retorno a Alcalá fue presidente de la Sociedad de Condueños, organizando en 2001 su 150 aniversario, presidente de la Asociación para la Recuperación de la cúpula del convento de las Juanas, vicepresidente del Cabildo de la Fundación del Hospital de Antezana y en la actualidad vicepresidente de la Asociación para la Recuperación del Palacio Arzobispal (ARPA).

No cabe duda de que para muchos de nosotros su fallecimiento supone la pérdida de uno de nuestros referentes más importantes, la pérdida de un gran alcalaíno, profundo conocedor y amante de su ciudad, pero también la de una excelente persona y de un gran amigo. El vacío que nos queda es inmenso, como imborrable lo es su recuerdo. Su trayectoria, su entrega, su labor constituyen un impagable ejemplo que debe servirnos para continuar con esa ingente tarea a la que Curro tanto aportó. No te defraudaremos.

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1 Comentario

  1. Querido amigo Manuel Vicente, no sabes cómo lamentamos la muerte de nuestro amigo Curro. Tú homenaje póstumo es impecable. Aún me acuerdo de cuando publicasteis el primer libro y yo os entrevisté en la radio, Onda Rato, en aquel precario estudio donde pasamos tanto frío por qué fueron muchos fines de Semana los que subisteis para participar en el programa que yo dirigía «Ésta es tu ciudad».
    Ha sido una gran perdida para todos. Gracias por hacerme justicia .

    Pedro Juan Olivares y Montserrat Vallés

  2. Un gran político, que hizo todo lo que estuvo en su mano en cada cargo que asumió. Amante de su ciudad a la que dedicó gran parte de sus publicaciones. Inteligente, culto y conciliador.
    Todos sus familiares, amigos y ciudadanos alcalaiínos se quedan huérfanos de un hombre único e irrepetible en todas sus facetas.
    Como bien dijo en la entrega de su medalla de oro:» las piedras de los monumentos de Alcalá hablan», pero lo que él no sabía es que hablaban gracias a él.
    Ojalá su gran legado histórico y cultural siga adelante.
    Hasta siempre querido Curro,
    Patricia Revilla Bel

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