La mosca negra ataca de nuevo en los cauces de los ríos Jarama y Henares.

La mayoría de estos insectos se concentran en los 58 kilómetros de cauce de los ríos Jarama y Henares, en ocho municipios: Mejorada del Campo, Torrejón de Ardoz, Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Velilla de San Antonio, San Fernando, Alcalá de Henares y Coslada. Sus Ayuntamientos han conformado una plataforma para solicitar al Gobierno regional que actúe en los ríos, donde nace la mosca, para evitar que se reproduzca.

Primavera en el rio Henares
Primavera en el rio Henares / Abril 2017 / Foto de Ricardo Espinosa Ibeas

  • Entre las recomendaciones pare evitar estas mordeduras, los expertos aconsejan llevar ropas claras, dado que las detectan peor que las oscuras en movimiento, a ser posible cubrir la mayor parte del cuerpo y utilizar repelentes que contengan geranioles o citronelas.

  • En caso de mordedura y de reacción alérgica fuerte, acudir al centro de salud.
El río Jarama a su paso por Rivas-Vaciamadrid, donde prolifera la mosca negra. Carlos Rosillo

Los municipios del sureste de Madrid están en alerta por una plaga de la conocida como mosca negra, que crece cada año. El insecto tiene apariencia de mosquito común, pero su ataque es más doloroso y, en muchos casos, es necesaria asistencia sanitaria. Según informan Fran Serrato y Esther Sánchez en EL PAÍS, los Ayuntamientos afectados se quejan de que el Gobierno regional no les ayuda a resolver el problema. Sin embargo, la Comunidad de Madrid asegura que se ha reunido con las localidades y que realizan actuaciones en zonas muy concretas de los ríos Jarama y Henares.

La mosca negra no pica. Muerde, y en ocasiones provoca heridas que requieren de asistencia médica. Ocho municipios del sureste de Madrid se ven afectados cada año por esta plaga. Los ayuntamientos piden mejoras en el mantenimiento de los rios para acabar con esta plaga recurrente cada año en los en los 58 kilómetros de cauce de los ríos Jarama y Henares.

El rio Henare. Foto de archivo. Foto de Ricardo Espinosa Ibeas

La baja cantidad de agua en los ríos ha favorecido un mayor crecimiento de macrófitos y algas, el lugar ideal para la puesta de la mosca negra, que a diferencia del mosquito, muerde porque tiene aparato bucal y aunque no transmite ninguna enfermedad su saliva tiene un alto poder alérgeno, causando una reacción alérgica muy importante.

Son ocho municipios los afectados – Mejorada del Campo, Torrejón de Ardoz, Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Velilla de San Antonio, San Fernando, Alcalá de Henares y Coslada – , que ya han conformado una plataforma para solicitar al Gobierno regional que actúe en los ríos, donde nace la mosca, y evitar que se reproduzca. Mientras, ya trabajan en la eliminación de las larvas en los ríos.

En Torrejón esta labor la realizan con una embarcación que dos veces al año corta las plantas en las que anidan las moscas. En Rivas-VaciaMadrid, este año, probarán con otra solución: colacan cajas de murciálagos que se alimentan de las moscas, medida adopatada ya por el municipio de Velilla de San Antonio.

  • Apenas seis milímetros

La mosca negra, de la familia de los simúlidos, apenas mide seis milímetros. Aparece entre mayo y octubre y su mayor actividad se registra al atardecer, durante las primeras horas de la noche y al amanecer. Además de rasgar la piel, su mandíbula libera un anestésico vasodilatador, lo que retrasa la sensación de haber sufrido su mordedura, que deja como resultado una pequeña inflamación rojiza y sangrante. A pesar de que es dolorosa, no reviste riesgo de transmisión de enfermedades, asegura el doctor Luis Pastor, jefe de Dermatología del Ruber Internacional en EL PAÍS digital.

“El problema no es nuevo. En Rivas lo diagnosticamos en 2011 y empezamos a pedir a la Comunidad que actuara, pero nunca lo ha hecho”, subraya Aída Castillejo, concejal de Salud en el municipio. Castillejo explica que los Consistorios enviaron en marzo una carta al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, explicándole el problema ante el riesgo de que se reprodujera la situación del verano de 2015. La edil sostiene que no obtuvieron respuesta a la misiva.

A mediados de mayo, los Ayuntamientos se reunieron con altos cargos de la Comunidad. En el encuentro, el Gobierno regional les presentó unos presupuestos de varias empresas para solventar el problema, pero el gasto correría a cargo de los municipios. “Nos negamos porque no era responsabilidad nuestra”, se justifica  Castillejo.

El Gobierno regional no está de acuerdo con esta visión. Un portavoz de laConsejería de Medio Ambiente explica que se realizan actuaciones puntuales, aunque sin concretar cuáles. Ana Rodríguez, parlamentaria de Ciudadanos, sostiene que a su grupo no le queda claro “si están llevando actuaciones más allá de las propias de atender las picaduras”.

Un informe de la Dirección General de Salud Pública reconoce que el problema es “recurrente” y “creciente”. La mejora de la calidad del cauce de los ríos por la depuración de las aguas residuales, ha provocado la colonización de algunos tramos con la espiga de agua. En esta planta pone los huevos la mosca negra. El agua de los ríos afectados proviene de las depuradoras y contiene nutrientes (fósforo y nitrógeno) que favorecen el crecimiento de las hierbas. Los vertidos incontrolados “también contribuyen a este problema”, puntualiza el documento. El Canal de Isabel II está ampliando una de las depuradoras para reducir esas sustancias.

 

 

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