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El accidente reaviva las alarmas sobre la siniestralidad de motoristas en el corredor del Henares.
La tarde del martes se tiñó de luto en la autovía A-2. Pasadas las 20:30 horas, a la entrada de Alcalá de Henares, un joven de 23 años perdió la vida de forma fulminante tras salirse de la vía y estrellarse contra un panel de señalización.
El golpe, seco y devastador, no dejó margen para la esperanza. Cuando los equipos de emergencias del SUMMA 112 llegaron al lugar, apenas pudieron certificar la muerte del motorista, que yacía sin vida en el kilómetro 35 de la autovía de Barcelona.
Bomberos de la Comunidad de Madrid acudieron para asegurar la zona de un accidente que dejó a los testigos sobrecogidos por la violencia del impacto. La Guardia Civil investiga ahora las causas que provocaron que el joven perdiera el control de la motocicleta.
Un nuevo siniestro mortal que vuelve a recordar la fragilidad de la vida en la carretera y deja a una familia sumida en el dolor más absoluto.
Una sucesión de tragedias sobre dos ruedas en la A-2
El accidente mortal de este martes no es un hecho aislado. Solo en los últimos meses, la A-2 a su paso por Alcalá de Henares y su entorno inmediato se ha cobrado varias vidas de motoristas. El pasado 29 de junio, un hombre de unos 40 años falleció en el mismo tramo tras un brutal impacto que le provocó politraumatismos irreversibles. En marzo, otro motorista de 77 años resultó herido grave tras salirse de la vía en el kilómetro 28. A esta lista negra se suman víctimas jóvenes, como el motorista de 26 años que perdió la vida en Coslada en enero, confirmando que el corredor del Henares se ha convertido en un escenario trágico para quienes circulan sobre dos ruedas.























