- La pantalla gigante sigue adelante, pero el voto contrario de VOX vuelve a evidenciar la profunda crisis del Gobierno municipal de Alcalá.

El divorcio político entre PP y VOX en el Gobierno municipal de Alcalá de Henares sigue escribiendo capítulos difíciles de imaginar hace apenas unos meses. Si hace unas semanas el motivo del enfrentamiento fueron las cámaras de seguridad del recinto ferial y antes las negociaciones sobre los presupuestos municipales, ahora el desencuentro ha llegado hasta el fútbol. O, más concretamente, hasta la posibilidad de que miles de alcalaínos puedan seguir juntos la final del Mundial entre España y Argentina en la Plaza de Cervantes.
La Junta de Gobierno Local celebrada este viernes ha dejado una imagen tan simbólica como llamativa: los concejales de VOX votaron en contra del expediente impulsado por el Ayuntamiento para instalar la pantalla gigante desde la que se retransmitirá la final del próximo domingo. La iniciativa, presentada por el equipo encabezado por la alcaldesa Judith Piquet, salió adelante gracias a la mayoría del Partido Popular, pero el voto contrario de sus socios de gobierno vuelve a poner de manifiesto que la convivencia entre ambos partidos atraviesa uno de sus momentos más delicados.
La decisión ha sido comunicada por el Partido Popular mediante una nota de prensa en la que lamenta el posicionamiento de VOX y acusa a sus socios de situarse, una vez más, frente a una iniciativa municipal pensada para los vecinos.
ALCALÁ HOY se ha puesto en contacto con VOX para conocer los motivos de su voto contrario y ofrecer su versión de los hechos. Sin embargo, la formación ha declinado realizar declaraciones sobre este asunto, por lo que no ha sido posible incorporar su explicación a esta información.
Una votación que trasciende al fútbol
Sobre el papel, el expediente aprobado resulta sencillo. El Ayuntamiento instalará una pantalla gigante junto a la Capilla del Oidor para que los aficionados puedan seguir gratuitamente la final del Mundial entre España y Argentina en pleno centro histórico. La jornada incluirá música, animación previa, acceso libre hasta completar el aforo y un importante dispositivo de seguridad, sanitario y de limpieza.
Difícilmente podría considerarse una medida especialmente polémica. De hecho, el propio Ayuntamiento ya recurrió a una fórmula similar en acontecimientos deportivos anteriores con una elevada respuesta ciudadana.
Precisamente por ello, el voto contrario de VOX ha llamado especialmente la atención en el seno del Gobierno municipal. No tanto por las consecuencias prácticas, la pantalla se instalará igualmente, como por el mensaje político que transmite en un momento en el que las relaciones entre ambos socios continúan deteriorándose.
Desde el Partido Popular interpretan esta decisión como un nuevo episodio de bloqueo interno. «Resulta difícil entender que VOX vote en contra de que miles de alcalaínos puedan reunirse con sus familias y amigos para animar a España en una final del Mundial. Una vez más, han preferido instalarse en el bloqueo y votar contra una iniciativa positiva para la ciudad», señalan los populares en su comunicado.
No deja de resultar paradójico que el desencuentro se produzca precisamente alrededor de un acontecimiento que, en teoría, debería reunir a sensibilidades políticas muy distintas bajo una misma bandera deportiva.
Otra grieta en un Gobierno cada vez más dividido
El episodio no puede analizarse de forma aislada. Llega después de varias semanas en las que PP y VOX han escenificado públicamente discrepancias cada vez más profundas sobre asuntos relevantes de la gestión municipal.
Las diferencias ya afloraron durante la negociación presupuestaria, cuando ambas formaciones protagonizaron un pulso político que llegó a poner en duda la estabilidad del Ejecutivo local. Posteriormente llegaron los enfrentamientos por la modificación presupuestaria y, más recientemente, el duro choque producido en la Junta de Gobierno por el contrato de instalación de cámaras de seguridad en el recinto ferial, un episodio que ambas formaciones llevaron incluso a la opinión pública mediante comunicados cruzados.
Aquella imagen de socios resolviendo sus diferencias puertas adentro parece hoy definitivamente superada. Las discrepancias ya no permanecen en los despachos. Se votan, se comunican y se airean públicamente. La pantalla gigante para la final del Mundial se convierte ahora en un nuevo capítulo de esa larga serie de desencuentros.
Resulta evidente que el debate ya no gira exclusivamente sobre el contenido de los expedientes que llegan a la Junta de Gobierno. La sensación que transmiten los últimos acontecimientos es que cada votación se ha convertido también en un nuevo escenario donde medir fuerzas dentro del propio Ejecutivo.
Mientras el Partido Popular insiste en presentar una imagen de gestión y continuidad institucional, VOX parece decidido a marcar perfil propio incluso cuando ello implica votar en sentido contrario al resto del Gobierno.
La pantalla sigue adelante con un amplio dispositivo municipal
Pese al voto negativo de VOX, el Ayuntamiento mantiene todos los preparativos para convertir la Plaza de Cervantes en el gran punto de encuentro de los aficionados durante la final del domingo.
La pantalla gigante quedará instalada junto a la Capilla del Oidor y el acceso será libre hasta completar el aforo previsto. Antes del inicio del encuentro habrá música, animación y distintas actividades destinadas a crear ambiente entre los asistentes.
La Concejalía de Seguridad ha preparado además un operativo específico formado por 26 agentes de Policía Local, 15 voluntarios de Protección Civil, una ambulancia de soporte vital básico, un hospital de campaña y la Unidad de Drones para reforzar la vigilancia del recinto.
Asimismo, desde este mismo viernes han comenzado las labores de vallado preventivo de varias fuentes ornamentales de la ciudad con el objetivo de evitar accidentes en caso de celebraciones posteriores al encuentro. El Ayuntamiento también ha previsto un dispositivo extraordinario de limpieza que actuará antes y después del evento.
En su comunicado, el Partido Popular sostiene que continuará impulsando iniciativas dirigidas a favorecer la convivencia ciudadana y lamenta que VOX haya optado por situarse en contra de una propuesta de carácter eminentemente popular. «Mientras otros se dedican a votar en contra y a generar ruido, el Partido Popular seguirá trabajando, organizando y ofreciendo soluciones para que los alcalaínos puedan disfrutar de su ciudad con seguridad y con todos los servicios necesarios», concluye la nota.
A falta de conocer los argumentos de VOX, que ha preferido no hacer declaraciones a este medio, la fotografía política que deja esta nueva Junta de Gobierno resulta difícil de ignorar. Si hace apenas un año ambos partidos compartían proyecto, hoy acumulan discrepancias públicas sobre contratos, presupuestos, inversiones y, ahora también, sobre la instalación de una pantalla gigante para seguir una final del Mundial.
Dicen que el fútbol tiene la capacidad de unir a personas muy diferentes durante noventa minutos. En la Junta de Gobierno de Alcalá, al menos esta vez, ni siquiera la selección española ha conseguido ese pequeño milagro político.

















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