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José Manuel Lucía Megías cuestiona la desaparición del mural de Miguel Rep y reclama un debate sobre patrimonio, cultura y legalidad.

En el año 2011 se culminó el proceso de hermanamiento entre las ciudades cervantinas de Alcalá de Henares y Azul (Argentina). Y lo hizo con una presencia en la calle con dos murales realizados por el renombrado artista argentino Miguel Rep: los conocidos como “Murales del hermanamiento”, pagados con dinero público por los ayuntamientos de estas dos ciudades.

La historia de estos dos murales hermanos comenzó en 2008, cuando Omar Duclós, intendente de Azul, escribió al alcalde de Alcalá de Henares: Bartolomé González del PP, para ver las posibilidades de hermanarse estas dos ciudades, dados los vínculos cervantinos que compartían. Un hermanamiento que se hizo efectivo en junio de 2011, el momento oficial de la firma del hermanamiento entre Alcalá de Henares y Azul. En el libro de honor del Ayuntamiento de Alcalá puede verse la firma del intendente azuleño Omar Duclós debajo de la del alcalde de Guanajuato, la otra ciudad cervantina americana, y de Ana María Matute, la escritora que había recibido el Premio Cervantes ese mismo año.
Durante el año anterior, el hermanamiento ya había dado sus frutos: una nueva edición del Quijote, con ilustraciones de Miguel Rep, que habían patrocinado los dos ayuntamientos, y que pude presentar con el entonces alcalde de Alcalá, Bartolomé González, en el pleno del Ayuntamiento, como se aprecia en la foto.
Historia para recuperar un mural cervantino en Alcalá
Pocas personas conocen como yo los primeros pasos del mural del hermanamiento de Alcalá de Henares ahora destruido, pues fui su promotor, con la intención de dejar una memoria viva en la calle de un hecho esencial del carácter cervantino de nuestra ciudad.
La propuesta de hacer dos murales hermanados con motivos cervantinos para dejar constancia del hermanamiento de las dos ciudades fue acogido con entusiasmo por los alcaldes de Alcalá de Henares y Azul. A Bartolomé González se le ocurrió el espacio ideal para situar el Mural del hermanamiento en Alcalá: la conocida como Casa Tapón, en la Plaza de los Santos Niños, delante de la Catedral-Magistral, que contaba con un mural soso, publicitario de la declaración de Alcalá como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Como se aprecia por los primeros bocetos del mural, Miguel Rep tenía claro la escena y los protagonistas, con un molino y un don Quijote en movimiento.Dado que los murales nacían para dejar huella en la calle del hermanamiento de las ciudades de Azul y de Alcalá de Henares, Rep quiso hacer un guiño a este hecho más allá del tema cervantino: el uso del azul como fondo de los murales.
Y así se presentó el proyecto al Ayuntamiento de Alcalá de Henares, que lo aprobó. Pero el problema vino cuando Miguel llegó a la ciudad para comenzar a pintar: ¿cómo competir con el cielo azul de Madrid, ese cielo y ese azul que había enamorado a Velázquez, y a tantos pintores? Si no puedes competir, lo mejor es irse al otro extremo de los colores: y así del azul inicial se pasó al amarillo definitivo.
Y comenzaron los trabajos. No se recuerda un verano tan caluroso como aquel de 2011. Por momentos, pensábamos que Miguel Rep no iba a poder terminar el trabajo por un golpe de calor. ¡Menos mal que le alquilaron un apartamento en el centro de la ciudad, y podía levantarse de madrugada y trabajar en las primeras horas de la mañana! Durante unas semanas, la Casa Tapón apareció con andamios y con una lona de protección… algo se intuía de lo que se estaba pintando, pero solo se pudo disfrutar el trabajo final cuando se quitaron los andamios a primeros del mes de julio. Gracias al trabajo casi diario de Pilar Navío contamos con cientos de fotografías que dan cuenta de este proceso, de este momento histórico: Alcalá de Henares iba a contar con un mural de Miguel Rep, uno de los más afamados muralistas e ilustradores argentinos, que ha dejado murales y obra gráfica en medio mundo.
Algo que es propio del arte urbano es que tiene que adaptarse a los espacios donde se produce, y no al revés. En este sentido, Miguel comprendió desde un principio que las dimensiones del mural harían inviable que la gente se quedara contenta si se querían hacer fotografías delante del mural -tan propio en 2011 y tan impropio por exagerado en nuestro tiempo. Si querían hacer la fotografía con el mural completo, la persona quedaba reducida a una mancha lejana; si, al contrario, se fotografiaba la persona, no se entendía nada del fondo y se perdía la gracia del mural.
Para resolver este problema, Miguel Rep optó por incorporar un elemento nuevo al Mural del hermanamiento: el Océano Cervantes, una franja a pie de calle, en que don Quijote y Sancho hermanaran las dos ciudades que ahora se abrazaban gracias a este espacio público compartido: Alcalá de Henares y Azul, representadas por algunos de sus monumentos más icónicos y representativos.
El 13 de julio de 2011, el día de la inauguración, el Mural del hermanamiento se presentaba, por fin, con todo su esplendor, con un amarillo que se imponía, en un diálogo constante con el azul del cielo veraniego. Al acto de inauguración, además del artista y el alcalde de Alcalá, fue invitado el embajador de Argentina en España, Carlos Bettini, como se da cuenta en la web del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Aquel 13 de julio en la Plaza de los Santos Niños, Bartolomé González, el alcalde de Alcalá de Henares, dijo unas palabras, que terminaron siendo proféticas (mientras el mural ha seguido en su sitio): “Este mural se va a convertir en uno de los referentes de la ciudad y, tanto los alcalaínos como los visitantes, se harán fotografías aquí igual que lo hacen en la escultura de Quijote y Sancho instalada en la calle Mayor”.
Aquel día, Miguel Rep comentó su idea de cómo los dos murales del hermanamiento, el que se había inaugurado en julio de 2011 y el que pintaría a los meses siguiente en Azul, fueran como “una especie de juego de borrar los kilómetros que los separan: El mural del hermanamiento va a tener una correspondencia muy fuerte, como si unieras dos fotos y no se vieran los kilómetros que hay entre uno y otro. Voy a tratar de hacer eso, que la gente asocie como una especie de juego de borrar los kilómetros que los separan. De hecho, de eso se trata el hermanamiento: de que dos hermanos se aproximen». (“Un Quijote ‘transgresor’ hermana Alcalá y la argentina Azul, El País, 14 de julio de 2011)
El deterioro del mural cervantino como ejemplo del deterioro cultural de Alcalá de Henares
Los dos murales del hermanamiento han tenido una historia muy desigual: si el mural del hermanamiento en Alcalá de Henares se ha ido deteriorando a vista de todos los vecinos y visitantes en estos 15 años, sin que se tomaran medidas para su restauración (ni en los gobiernos del PSOE ni del PP), el mural del hermanamiento en Azul fue restaurado en el 2018 y en el mes de octubre de este año, coincidiendo con la celebración del XX Festival Cervantino de Azul, se llevará a cabo una nueva restauración.
En el proyecto inicial, Miguel Rep utilizó colores planos en un pantone específico precisamente con la intención de que la restauración pudiera hacerse de manera permanente, incluso sin contar con la presencia del artista.La realidad es que el mural del hermanamiento en la Casa Tapón ha ido reflejando su deterioro en las miles de fotografías que vecinos y visitantes han hecho: siempre fue respetado y no aparecieron pintadas en la parte inferior hasta que no empezó a desaparecer la pintura y comenzar las primeras grietas.
En todos estos años, he intentado que el mural del hermanamiento de Alcalá de Henares pudiera ser restaurado y mantenido, tanto por su valor artístico y patrimonial (estaba realizado por unos de los artistas muralistas más conocidos en buena parte de América y se había convertido en un lugar de visita cervantina obligatoria en Alcalá, en espacio de recuerdo fotográfico), como por su naturaleza institucional: era una parte de un proyecto de hermanamiento entre dos ciudades cervantinas, que había sido aprobada y financiada por dinero público.
Mis esfuerzos han sido inútiles y han terminado en un fracaso, y me lamento de no haber sido capaz de haber llevado a buen término este propósito. Con María Aranguren, cuando era la responsable de Cultura con el gobierno socialista, no tuve mucho éxito, y el mural se fue degradando. Incluso, cuando llegó el gobierno del PP, me enteré de que se había aprobado sustituir el mural por un jardín vertical. Con Santiago Alonso, el actual concejal de Cultura, se encendió una luz de esperanza con su llegada al ayuntamiento, y en enero y en febrero de 2024, tuvimos varias reuniones para concretar la restauración del mural del hermanamiento, que, dado su grado de deterioro, necesitaba de la mano de Miguel Rep. Tal fue en su momento el compromiso que llegamos a mantener una reunión con Miguel Rep en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, cuando viajó a España en la primavera de 2024, con comida muy agradable y fraternal en el Parador.
Pero aquella buena voluntad del 2024 -con presupuesto incluso ya asignado- se ha difuminado y desaparecido hasta llegar a la destrucción del mural en estos últimos días.
El pasado día 26 de mayo, la dibujante Maitena, después de haber recogido el día anterior el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos 2025 en Alcalá de Henares, le envió a su amigo Miguel Rep esta foto delante del mural, donde se aprecia lo deteriorado que se encontraba. Seguramente, sin saberlo, es una de las últimas fotos que se han hecho del mural del hermanamiento.
Implicaciones legales, jurídicas y éticas de la destrucción de un mural público
En estos días se ha comenzado el trabajo para la realización de un nuevo mural en la Casa Tapón, después de haber destruido el mural del hermanamiento de Miguel Rep en Alcalá de Henares. Se da la circunstancia que hasta el pasado 5 de junio, Miguel Rep ha estado en España durante tres semanas. Ningún responsable, ningún técnico del Ayuntamiento de Alcalá de Henares se ha puesto en contacto con él para comunicarle la decisión que se había tomado de su destrucción; en ningún momento en este proceso, se le ha comunicado ningún estudio sobre el estado de deterioro, el coste de su restauración o las posibles medidas que se podrían haber tomado para su conservación.
Y ante esta situación, una más de esas situaciones en que los responsables del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, que tendrían que velar y trabajar por el bien común, lo hacen de espaldas a la ciudadanía, de espaldas a los artistas, de espaldas al patrimonio de la ciudad, así como a la historia institucional de la misma, despreciando en este caso la labor realizada por un ayuntamiento también gobernado por el PP en el año 2011, como ciudadano me surgen muchas preguntas.
La primera: ¿No va esta medida en contra de la Ley de Propiedad Intelectual Española, que en su texto refundido, abarca también a los autores de murales realizados para una administración pública?
Miguel Rep, como artista, mantiene sus derechos de propiedad intelectual sobre la obra. Por este motivo, ¿no tendría que habérsele comunicado cualquier cambio en el mismo, y, claro está, su destrucción? ¿Puede ser considerado este ataque al derecho de propiedad intelectual como un delito?
En el caso de que se haya decidido la destrucción del mural: ¿no se han tenido en cuenta otras opciones de restauración como parece que exige la legislación?
¿Es posible que un mural artístico y patrimonial, que forma parte de la historia cervantina de Alcalá de Henares en los últimos 15 años, puede ser destruido sin comunicar al autor los informes técnicos que lo puedan avalar o el expediente que ha tenido que formularse, donde tendría que aparecer un permiso de la Comisión de Patrimonio de la Comunidad de Madrid?
La destrucción del mural del hermanamiento de Alcalá de Henares realizado por Miguel Rep es una piedra más del muro de ignominia y de desprecio cultural del que hace gala el actual Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Una prueba más de la incapacidad de construir y que solo dejarán a su paso el recuerdo de su mediocridad (que olvidaremos bien pronto, pues el futuro no está llamando para otras empresas superadoras de las miserias actuales).
Pero también la decisión de un Ayuntamiento de destruir un mural público realizado con dinero público y en un espacio público tiene que ser el punto de partida de un debate muy interesante sobre la legalidad o no de este tipo de medidas arbitrarias, donde la propiedad intelectual ha sido atacada una vez más, y no se han preservado los derechos morales del artista con su obra. ¿O acaso aceptaríamos que un nuevo gobierno municipal se dedicara a destruir los cuadros que forman parte del patrimonio del ayuntamiento porque no les gusta su estética, su autor o algunos de sus promotores?
Y cuando escribo que la propiedad intelectual de un artista como Miguel Rep ha sido atacada entiéndase lo que realmente quiero decir: el Ayuntamiento de Alcalá ha vuelto a atacar la libertad de expresión y el respeto al patrimonio y a la cultura, que es uno de los fundamentos de la democracia.
Estamos viendo cómo el sistema democrático tal y como lo conocemos -y lo hemos disfrutado- está siendo atacado y menospreciado por gestores municipales (y no solo).
Nosotros, como ciudadanos, también tenemos una responsabilidad: si miramos para otro lado y nos quedamos callados ante este cúmulo de injusticias y de desprecios a la cultura, luego no nos quejemos de que otros tantos derechos sean igualmente atacados y destruidos… como nuestra historia cervantina, como nuestro patrimonio cervantino.
Hoy Alcalá de Henares es un poco menos cervantina. Hoy Alcalá de Henares es un poco más pobre, más alejado de ese sueño de convertirla en la capital cultural de la Comunidad de Madrid.
Remitido Por José Manuel Lucía Megías .. Profesor, escritor y catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense de Madrid

















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