Cuatro concejales socialistas destapan el plan para mantener intervenido el PSOE de Alcalá hasta después de las elecciones

10 de septiembre de 2026 / Enrique Nogués, Miguel Carlos Castillejo, Alberto González y Alba Ibáñez desvelan en una entrevista con ALCALÁ HOY que la hoja de ruta de la gestora socialista pasa por mantenerse al frente de la agrupación hasta después de las elecciones municipales de 2027. Los cuatro concejales críticos denuncian la falta de primarias, confirman una nueva prórroga hasta diciembre y anuncian que darán la batalla por recuperar una dirección local elegida por la militancia en la Agrupación Socialista.

  • Los cuatro ediles cuestionan la designación de Rodríguez Palacios y anuncian batalla para devolver a la militancia control de la agrupación socialista.
  • Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas y videoentrevista de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

La designación de Javier Rodríguez Palacios como candidato socialista a la Alcaldía sin pasar por primarias no pondrá fin a la excepcional situación orgánica que vive el PSOE de Alcalá. El plan que maneja la Comisión Gestora pasa por continuar al frente de la agrupación y encadenar sus actuales prórrogas hasta después de las elecciones municipales de mayo de 2027, según han desvelado cuatro concejales socialistas en una entrevista concedida a ALCALÁ HOY.

Enrique Nogués, Miguel Carlos Castillejo, Alberto González y Alba Ibáñez han roto juntos su silencio en una conversación con Myriam Trujillo en la que dibujan un escenario que va mucho más allá de la reciente supresión de las primarias. De cumplirse esa hoja de ruta, Rodríguez Palacios afrontaría las municipales como candidato designado por el PSOE-M y con la agrupación alcalaína todavía dirigida por una gestora, sin una nueva Ejecutiva local elegida por los militantes.

Los cuatro ediles confirman que la provisionalidad ya tiene, al menos, una nueva estación. La prórroga concedida en junio vencía ahora en septiembre, pero la gestora les ha comunicado una segunda extensión hasta diciembre. A partir de ahí, sostienen que la intención trasladada es continuar prorrogando su mandato, una situación que consideran difícilmente compatible con la normalidad democrática de una agrupación que debería estar preparando unas elecciones municipales decisivas.

La revelación añade un nuevo capítulo a una crisis que parecía haber quedado administrativamente cerrada con la decisión del PSOE-M de dejar a Alcalá fuera de las primarias y proclamar a Rodríguez Palacios candidato. Para los cuatro concejales, sin embargo, el conflicto continúa abierto porque lo que está en juego ya no es únicamente quién encabezará la lista electoral, sino quién dirige el partido en Alcalá y qué capacidad tendrán sus militantes para decidirlo.


Una gestora camino de las municipales

Alberto González recuerda que «las gestoras tienen precisamente como finalidad devolver la normalidad orgánica a las agrupaciones» y sostiene que la de Alcalá lleva ya demasiado tiempo funcionando como una situación permanente. Los críticos quieren que se convoque la asamblea que permita elegir una nueva dirección y anticipan que darán la batalla cuando llegue ese momento.
Preguntado directamente sobre si alguno de ellos aspirará a dirigir la agrupación, González no deja demasiado espacio para la duda: «Alguno de nosotros lo haremos». La fórmula concreta se decidirá colectivamente, pero el sector al que se adscriben los cuatro concejales pretende concurrir al futuro proceso orgánico y disputar la dirección del PSOE alcalaíno.

Miguel Carlos Castillejo utiliza una comparación futbolística para describir lo que, a su juicio, supondría llegar a las municipales en estas condiciones: «sería como afrontar una final de Champions sin entrenador ni cuerpo técnico trabajando durante los meses anteriores». El PSOE, argumenta, «aspira a recuperar la Alcaldía, pero podría llegar a las urnas sin una dirección política local elegida y legitimada por su militancia».

Ese malestar enlaza directamente con la decisión de no celebrar primarias. Castillejo asegura que los militantes alcalaínos se han acostumbrado a conocer a través de los medios decisiones fundamentales sobre su propia agrupación. Y subraya una contradicción: «los mismos afiliados que pudieron participar recientemente en otros procesos internos socialistas no han podido votar ahora al candidato a la Alcaldía».

Su interpretación es abiertamente política. Considera que existe una mayoría consolidada de militantes que «los de arriba no consideran propia» y que esa sería la verdadera explicación de que Alcalá haya quedado fuera del proceso. Los cuatro ediles aseguran que comparecen públicamente también porque numerosos afiliados les han pedido que alcen una voz que consideran silenciada.
Enrique Nogués lleva la crítica todavía más lejos. Después de casi ocho años trabajando junto a Rodríguez Palacios, admite que no esperaba un desenlace semejante y lamenta especialmente la ruptura de relaciones personales construidas durante ese tiempo. Su pregunta es por qué, existiendo proyectos discrepantes sobre cómo afrontar las municipales de 2027, no se permitió resolver la diferencia mediante una votación.

Nogués sostiene que, si Rodríguez Palacios hubiera concurrido a unas primarias frente a otros aspirantes y las hubiera ganado, todos deberían haberse situado detrás de él porque habría quedado legitimado por los militantes. Pero considera que la designación sin urnas comienza el camino electoral cogiendo un atajo. Lo resume en apenas dos palabras: «Así no».
Alba Ibáñez, última incorporación al Grupo Municipal Socialista, habla desde otro ángulo. Confiesa sentirse desilusionada porque esperaba incorporarse a un proyecto capaz de renovarse y construir una alternativa con participación de la militancia. Con las municipales ya en el horizonte, reivindica un PSOE que vuelva a generar ilusión y a elaborar su proyecto escuchando directamente las necesidades de la ciudad.


Nogués rompe su silencio sobre el expediente

La entrevista deja otra revelación de calado. Enrique Nogués habla por primera vez extensamente del expediente disciplinario abierto contra él durante la crisis socialista y asegura llevar alrededor de 120 días esperando una resolución después de presentar sus alegaciones con asistencia letrada.

El concejal relaciona directamente aquel procedimiento con la batalla orgánica. Explica que, cuando todavía ejercía como secretario de Organización, detectó una treintena de afiliaciones de personas procedentes de otros municipios y puso los hechos en conocimiento del PSOE federal para que comprobara si cumplían las normas. Según su versión, el órgano federal determinó posteriormente que aquellas personas no estaban correctamente afiliadas a la agrupación de Alcalá.

Nogués asegura que, inmediatamente después, Rodríguez Palacios presentó una denuncia contra él ante el órgano regional de Ética y Garantías y contrapone la rapidez con la que se abrió entonces el expediente con los meses que lleva esperando ahora una resolución.

También rechaza de forma tajante haber consumido prostitución y sostiene que se retorció contra él la normativa socialista destinada precisamente a sancionar esa conducta a partir de una conocida fotografía tomada muchos años atrás durante una actividad de una peña. Nogués afirma que aquella acusación es falsa y confía en que el procedimiento termine resolviéndose favorablemente.

Pero la fractura no se limita a los despachos del partido. Castillejo relata que durante las últimas Ferias los cuatro concejales estuvieron presentes en actos, peñas, asociaciones y colectivos, mientras prácticamente desaparecieron de las redes sociales oficiales socialistas. Evita hablar directamente de boicot, aunque deja una frase suficientemente expresiva: «quien lo esté haciendo que se lo haga mirar».

También cuenta que en una reciente reunión Rodríguez Palacios les pidió que le trasladaran los principales problemas y necesidades de Alcalá. Castillejo aprovecha para lanzar un dardo al candidato y diputado en el congreso: la mejor manera de conocerlos, afirma, es «estando en Alcalá, trabajando en Alcalá, pisando la calle», y le anima a hacerlo durante los meses que todavía quedan hasta las elecciones.

En la entrevista, los concejales apuntan además que Rodríguez Palacios pretende concurrir en 2027 en dos listas electorales, como candidato socialista a la Alcaldía de Alcalá de Henares y formando también parte de la candidatura del PSOE a la Asamblea de Madrid. Una doble aspiración que los críticos introducen en el debate sobre su dedicación a la ciudad y su actividad política en Madrid.


La batalla continúa dentro, pero también en la calle

Los cuatro concejales insisten en que su enfrentamiento con la actual hoja de ruta del partido no supone una ruptura con el PSOE. Al contrario, reivindican su condición de socialistas para justificar la exigencia de primarias, la recuperación de la vida orgánica y la elección democrática de una nueva dirección local.

Y reivindican también sus respectivas profesiones fuera de la política. González trabaja como maestro de Pedagogía Terapéutica; Castillejo es ingeniero de Telecomunicación y desarrolla su carrera en el ámbito de la innovación; Nogués, también ingeniero de Telecomunicación, ejerce actualmente la docencia; e Ibáñez es trabajadora social, mediadora familiar y funcionaria de la Comunidad de Madrid. Para ellos, disponer de una vida profesional al margen del Ayuntamiento proporciona libertad a la hora de adoptar decisiones políticas y orgánicas.

No anuncian retirada ni piensan apartarse durante los meses que quedan de mandato. Su intención, aseguran, es continuar recorriendo barrios, hablando con asociaciones, comerciantes, mayores y colectivos y ejerciendo su labor municipal. Tampoco cuestionan que trabajarán por el mejor resultado posible del PSOE en mayo.

Pero simultáneamente preparan la batalla interna que vendrá después. Si finalmente la gestora atraviesa las municipales y la militancia sigue sin poder elegir una Ejecutiva local, el conflicto que comenzó con la caída de la anterior dirección, continuó con la guerra de las afiliaciones y terminó dejando a Alcalá sin primarias habrá sobrevivido incluso a la propia campaña electoral.

La dirección regional ha conseguido imponer  al candidato. Lo que los cuatro concejales dejan claro ahora es que no ha conseguido cerrar la crisis. Y si se confirma el plan que aseguran conocer, los socialistas alcalaínos podrían acudir a las urnas en mayo de 2027 con candidato, pero todavía sin haber recuperado el gobierno de su propia agrupación.

1 Comentario

  1. Después de leer esto, la verdad es que da mucho que pensar.
    A mí me da la impresión de que a Nogués le pudieron intentar apartar para que no saliera como cabeza de lista. No lo puedo afirmar, pero hay cosas que no terminan de cuadrar. Si se abrió un expediente contra él con tanta rapidez y ahora lleva meses esperando una resolución, es normal que surjan dudas.
    Y luego está lo de Alcalá. Cuatro concejales reclamando primarias, una dirección elegida por los militantes y más vida dentro del partido. ¿De verdad es tanto pedir?
    Yo creo que las diferencias políticas se pueden tener, pero las cosas hay que hacerlas de frente y con transparencia. Si alguien tiene algo que aclarar, que lo aclare. Y si hay un expediente, que se resuelva, sea para bien o para mal.
    Al final, lo importante debería ser trabajar por Alcalá, estar con los vecinos y conocer los problemas de la ciudad. Porque desde un despacho, o estando más tiempo en Madrid que en Alcalá, es difícil conocer lo que pasa en nuestros barrios.
    La política no debería ser una lucha por los puestos. Debería ser una forma de trabajar por la gente.
    Y si los militantes quieren decidir quién les representa, lo lógico es que puedan hacerlo. Así de sencillo.

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