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Tres conciertos transformarán la histórica Escalera Monumental de Escolapias en un íntimo refugio musical y solidario durante las noches primaverales alcalaínas.
Hay lugares en Alcalá de Henares donde la música no solo se escucha. También se respira. La Escalera Monumental del Colegio Calasanz de las MM Escolapias, una de esas joyas arquitectónicas que todavía sorprenden incluso a muchos alcalaínos, volverá a llenarse de acordes, emoción y solidaridad con un ciclo de conciertos que promete convertir tres noches de mayo en una experiencia íntima y muy especial.
Los días 23, 27 y 30 de mayo, este singular espacio situado en la calle Santiago acogerá tres citas musicales muy diferentes entre sí, pero unidas por un mismo espíritu: disfrutar de la cultura en un entorno patrimonial único mientras se colabora con causas sociales y proyectos culturales locales.
La propuesta tiene algo de aquellos conciertos de cámara europeos donde el público casi puede sentir la respiración de los músicos entre columnas históricas y escaleras barrocas. No es casualidad. La llamada “Escalera de Alberto de Churriguera” posee una atmósfera casi teatral que multiplica el impacto de cualquier interpretación musical. Y eso, en una ciudad tan acostumbrada a convivir con el patrimonio como Alcalá, sigue teniendo un punto de descubrimiento.
El ciclo arrancará el sábado 23 de mayo con un concierto solidario de cuerda a beneficio de ADERAH, la Asociación de Enfermedades Raras de Alcalá de Henares. Será probablemente la cita más emocional de las tres jornadas. Sobre el escenario estarán los violinistas Miguel Cantolla y Javier Núñez, acompañados por Luan Bedoya a la viola y Jorge Ferrer al violonchelo. Un cuarteto pensado para envolver la monumental escalera en una sonoridad cálida y elegante que, además, tendrá un claro componente benéfico.
La entrada-donativo será de 7 euros y quienes no puedan asistir también podrán colaborar mediante una fila cero habilitada por la organización. En tiempos donde tantas veces se habla de individualismo y ruido, este tipo de iniciativas recuerdan que la música sigue siendo también una herramienta de comunidad y apoyo mutuo.
Cinco días después, el miércoles 27 de mayo, llegará el turno de la voz humana. La Escalera Monumental cambiará entonces las cuerdas por las armonías corales con el Concierto de Primavera de “Camerata”, el coro de cámara de la coral En Canto y Alma. El repertorio todavía guarda cierto misterio, pero quienes conocen la trayectoria del grupo saben que suelen combinar sensibilidad, técnica y un repertorio especialmente cuidado para espacios con buena acústica.
Y precisamente ahí reside uno de los grandes atractivos de este ciclo: escuchar música en directo en un lugar donde el sonido adquiere una dimensión distinta. Lejos de grandes auditorios impersonales, aquí cada nota parece rebotar en la piedra histórica y subir lentamente por la escalera como si el edificio también formara parte del concierto.
El cierre llegará el sábado 30 de mayo con una propuesta especialmente sugerente para los amantes de la música clásica española. El pianista Jorge Polo y el guitarrista Fran Calvo ofrecerán un concierto dedicado a compositores como Joaquín Rodrigo, Francesc Tárrega, Roland Dyens o Isaac Albéniz, acompañados además por la colaboración del joven guitarrista Adrián Rodríguez.
La combinación de piano y guitarra en un espacio de estas características promete uno de esos conciertos capaces de detener el tiempo durante hora y media. Música española, patrimonio histórico y cercanía con el público en un formato casi artesanal que encaja perfectamente con el carácter cultural de Alcalá.
Más allá del evidente interés musical, el ciclo también reivindica otra forma de consumir cultura. Más pausada. Más cercana. Más emocional. En tiempos de macroeventos y festivales multitudinarios, iniciativas como esta recuperan el encanto de lo pequeño y lo auténtico. Entrar en la Escalera Monumental de las Escolapias para escuchar un concierto no es simplemente acudir a una actuación. Es entrar en una especie de refugio cultural donde la ciudad parece bajar el volumen durante un rato.
Coordinado por Vicente Fernández y Rosa Carmona, el ciclo mantiene además una filosofía de cultura accesible y cercana mediante fórmulas participativas y entradas-donativo simbólicas. Una apuesta que, con el paso de los años, ha convertido a la Escalera Monumental de las Escolapias en uno de esos espacios donde Alcalá demuestra que su patrimonio histórico todavía puede seguir respirando cultura contemporánea.
Las reservas pueden realizarse en los teléfonos 626 41 80 82 y 680 52 43 85, aunque también habrá entradas disponibles en taquilla hasta completar aforo. Y viendo el atractivo del ciclo y el carácter limitado del espacio, no parece mala idea asegurarse sitio con antelación.
Porque a veces los mejores conciertos no suceden en grandes recintos ni necesitan focos deslumbrantes. A veces bastan unas cuerdas, unas voces, un piano… y una escalera barroca en pleno corazón de Alcalá de Henares.



















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