- La Plaza de la Paloma acogió un emotivo aniversario del 15M entre música, memoria compartida y reivindicación de participación ciudadana activa.
- Crónica gráfica y video de Pedro Enrique Andarelli para ALCALÁ HOY
Este viernes 15 de mayo de 2026, la Plaza de la Paloma de Alcalá de Henares volvió a latir con el pulso colectivo que hace quince años sacudió España. Convocados por la Asociación Agua de Mayo y otros colectivos del Valle del Henares, decenas de personas de todas las edades se reunieron a partir de las 19:30 horas en un acto entrañable, lleno de memoria, reencuentros y una clara voluntad de no dejar que aquel impulso se apagara. No fue un evento masivo, sino íntimo y sentido, de esos que se viven más con el corazón que con las cifras.
Bajo una carpa blanca, con tiendas de campaña simbólicas plantadas en el suelo, bicicletas apoyadas y ropa tendida entre cuerdas con mensajes de diferentes movimientos sociales, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, Refugiados Alcalá Bienvenidos, la Escuela Pública y otros, la plaza recuperó por unas horas el aroma de las acampadas de 2011. El sol aún calentaba con fuerza cuando empezó el acto, y la luz dorada de la tarde caía sobre un público intergeneracional: abuelos y abuelas que vivieron el 15M en primera línea, familias con niños, jóvenes que apenas lo conocen por los relatos y militantes y activistas sociales de toda la vida.
Uno de los momentos más emocionantes llegó con la actuación del cantautor local Javier Macarro. Con su guitarra sonando ronca, casi como su propia voz, Macarro interpretó varios temas propios. Entre ellos destacó “La tierra quema”, con una letra cargada de legado y memoria: “Y la tierra quema, y la tierra quema, queda tu genética en mi sangre, queda en el legado que labraste, quedas en los pasos de tus nietos y en el calor de mi pecho. Y la tierra quema, quema, quema”. Más tarde cantó otra canción de creación propia en la que reflejaba la búsqueda de encuentros en un mundo fragmentado: “Yo he visto en las calles gente corriente, siempre con miedo, miran ausentes. Gente buscando gente, pero en planos diferentes… Oh, que no me digan que todo lo que empieza tiene un final. Oh, que lo demuestren, que hoy solo nos queda náufragar”. El público aplaudió con cariño y complicidad, algunos coreando los estribillos.
Memoria agradecida y voluntad de futuro
El acto no fue solo musical. Una de las intervenciones centrales recordó el sentido profundo de la convocatoria: “Hoy se cumplen 15 años del 15M y queremos celebrarlo haciendo memoria agradecida de un movimiento social que nos removió como sociedad y que nos hizo pasar de la indignación a la acción. Pero no estamos aquí solo para recordar desde la nostalgia, estamos aquí para recuperar aquel espíritu renovador que nos abrió tantas puertas a la esperanza, a la participación, a la movilización y a la creación de una gran diversidad de iniciativas ciudadanas, muchas de las cuales aún siguen vigentes. También para reafirmar, ante los tiempos complicados que vivimos, que otro mundo es posible, que la movilización social es más necesaria que nunca”.
El hilo conductor del evento fue la proyección de fragmentos del documental “AdH Reencuentros”, grabado en 2014, que recoge las reflexiones de lo que fue el 15M en Alcalá tres años después de la acampada. Entre canción y fragmento, se fueron sucediendo testimonios de personas que vivieron aquellos días intensos. El ambiente fue de reencuentro real: se veían abrazos, reconocimientos a distancia y conversaciones animadas entre viejos compañeros. Entre los asistentes había exconcejales de Alcalá de Henares y de otros ayuntamientos de la comarca, tanto de gobiernos como de la oposición en su momento. Muchos de ellos compartieron miradas y palabras que dejaban claro que, aunque el tiempo ha pasado, los ideales permanecen.
Como periodista que cubrió el acto, puedo decir que se respiraba un aire de nostalgia sana, sin derrotismo. Había disposición clara a continuar defendiendo los valores que nacieron o se fortalecieron entonces: la defensa de la educación y la sanidad públicas, la vivienda digna, la democracia participativa real y un compromiso político y social claramente situado a la izquierda del PSOE. No era un acto de confrontación, sino de reafirmación y de mirada al futuro. La gente no estaba allí solo para recordar cómo se indignaron, sino para decir que siguen sin resignarse.
Una plaza convertida en símbolo compartido
La plaza se fue llenando poco a poco de vida. Unos sentados en sillas plegables, otros directamente en el suelo, algunos de pie junto a las barandillas. Niños correteando entre las tiendas de campaña, jóvenes grabando con el móvil, personas mayores escuchando con atención y emoción visible en sus rostros. El sol fue bajando y la luz se volvió más suave, casi como una metáfora de que el fuego del 15M, aunque ya no arde con la misma intensidad, sigue vivo en brasas que aún calientan.
Quince años después, el 15M ya no es solo aquel movimiento explosivo de plazas tomadas. Se ha transformado en miles de iniciativas concretas, en asambleas que siguen funcionando, en cooperativas, en plataformas vecinales, en candidaturas municipales y en una forma de entender la política que prioriza lo cotidiano y lo común. En Alcalá, como en tantos otros lugares, dejó huella profunda. Ayer se pudo comprobar que esa huella no se ha borrado.
El acto se cerró con la sensación de que la memoria es también una herramienta de futuro. No se trató de idealizar el pasado, sino de extraer de él la energía necesaria para seguir construyendo. Porque, como bien cantó Javier Macarro, no todo lo que empieza tiene por qué tener un final definitivo.
Nuevos encuentros para mantener viva la llama
La conmemoración no termina con este viernes. El próximo sábado 23 de mayo, a partir de las 10:30 horas (el lugar exacto se confirmará en las redes de Agua de Mayo), se celebrará un encuentro abierto de colectivos y personas del Valle del Henares. El objetivo es analizar el momento actual, compartir inquietudes, deseos y sueños, y sobre todo tejer nuevas alianzas. Además, se ha reactivado la Agenda del Henares (agenda.henares.org), una herramienta útil para visibilizar toda la actividad social y cultural de la comarca.
En definitiva, ayer en la Plaza de la Paloma se cumplió uno de los lemas más bonitos de aquel 2011: “Esto no es una crisis, es que no te quiero”. Porque el cariño por lo común, por lo público y por la posibilidad de cambiar las cosas sigue intacto. Y mientras haya plazas, canciones y gente dispuesta a reunirse, aquel espíritu seguirá vivo.





















