Las cigüeñas sobrevuelan el Pleno entre reproches, zascas y un aviso inquietante: “pueden desaparecer de Alcalá”

El Pleno del Ayuntamiento de Alcalá de Henares aprobó este martes reclamar a la Mancomunidad del Este explicaciones sobre el cierre del comedero de cigüeñas en un debate cargado de tensión política, advertencias ecologistas y reproches cruzados entre PP, PSOE y Más Madrid. La posibilidad de que la colonia alcalaína desaparezca acabó eclipsando incluso los zascas sobre la crisis socialista y los vídeos virales del Congreso, en una sesión donde las cigüeñas terminaron sobreviviendo entre bronca institucional y unanimidad final.

Foto de Pedro Enrique Andarelli
  • Ecologistas alertan de 75 pollos en riesgo mientras PP, PSOE y Más Madrid convierten el debate ambiental en otro choque político.

 

[PUNTO CATORCE. Moción nº 9/2026 del Grupo Municipal Más Madrid Alcalá relativa al mantenimiento del comedero de cigüeñas y la protección de la colonia de cigüeña blanca de Alcalá de Henares ]

Las cigüeñas entraron este martes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alcalá de Henares como símbolo ambiental, patrimonio sentimental y motivo de consenso político. Pero salieron convertidas también en arma arrojadiza entre PP, PSOE y Más Madrid, en uno de los debates más broncos y a la vez más llamativos de la sesión plenaria de mayo.

Lo que empezó como una moción sobre la continuidad del punto de alimentación suplementaria instalado tras el cierre del vertedero acabó derivando en una mezcla de advertencias ecologistas, acusaciones de dejadez institucional, vídeos virales, alusiones al Congreso de los Diputados, “poltergeist” en la sede socialista y una guerra abierta sobre quién ha dejado realmente abandonadas a las cigüeñas complutenses.

Y en medio de todo ello, un mensaje que sobrevoló el Pleno con bastante más gravedad que los cruces políticos: “Las cigüeñas de Alcalá desaparecen”. La frase la pronunció Juan Prieto, miembro de Ecologistas en Acción y del colectivo Ziconia, tras más de cuatro décadas estudiando la colonia alcalaína. Y el silencio que dejó en el salón fue probablemente uno de los pocos momentos de unanimidad emocional de toda la mañana.


“Hay 75 pollos que pueden morir de hambre”

La moción partía de Más Madrid, que reclamaba garantizar la continuidad del comedero instalado como medida compensatoria tras el cierre del vertedero de Alcalá. Un recurso que, según ecologistas y asociaciones vecinales, ha permitido durante años mantener estable una colonia considerada una de las más importantes de España.

Juan Prieto fue el primero en intervenir y lo hizo sin rodeos. Recordó que Alcalá carece de zonas húmedas, grandes campos de cultivo o recursos naturales suficientes para sostener por sí sola la población actual de cigüeñas y defendió que el comedero no era un lujo, sino una necesidad creada precisamente por la alteración artificial del ecosistema provocada durante décadas por el vertedero. “Ahora mismo hay 75 pollos en los nidos que, si no se llega a un acuerdo ya, van a morir de hambre”, advirtió.

Prieto describió la situación como “un momento crítico” y aseguró que la desaparición del punto de alimentación podría provocar el colapso progresivo de la colonia alcalaína. “Las cigüeñas son un símbolo, un recurso turístico y parte del paisaje emocional de Alcalá”, insistió.

La segunda intervención ciudadana, a cargo de Purificación Valdivia, en representación de la Asociación Vecinal Centro, añadió una dimensión casi patrimonial al debate. Habló de las cigüeñas como parte de “la identidad colectiva” de la ciudad y advirtió de la contradicción que supondría promocionar observatorios de aves y campañas turísticas mientras se pone en riesgo la supervivencia de una de las especies más reconocibles del paisaje urbano complutense.


Más Madrid aprieta al PP: “¿Quién decidió eliminar el comedero?”

La concejala de Más Madrid Sara Escudero recogió el guante de las asociaciones y endureció el tono político del debate desde el primer minuto. Acusó a la Mancomunidad del Este,gobernada por el PP,  de actuar “sin transparencia” y sin aportar informes técnicos públicos que justifiquen la retirada del comedero.

Escudero recordó además que el Ayuntamiento aprobó recientemente un contrato menor de 5.000 euros para alimentar a las cigüeñas durante tres meses, algo que, a su juicio, demuestra que el propio Gobierno municipal reconoce implícitamente el problema.“¿Qué pasará después de esos tres meses?”, preguntó. “¿Hay algún plan de transición o simplemente están poniendo un parche temporal para que el problema explote más adelante?”.

La edil lanzó además una de las frases más incisivas del debate al cuestionar el peso político del PP complutense dentro de la propia Mancomunidad: “O el PP de Alcalá tiene muy poco peso político dentro de su partido en la región o se ha dormido en los laureles”.

Más Madrid defendía que, si la Mancomunidad no asumía el mantenimiento del comedero, fuera el propio Ayuntamiento quien se hiciera cargo temporalmente del servicio y posteriormente reclamara el coste al organismo supramunicipal. Sin embargo, PP y Vox introdujeron una enmienda eliminando precisamente ese compromiso municipal directo.


El PSOE dispara contra Vicente Pérez: “Ha sido el peor representante de Alcalá”

Pero el gran incendio político llegó con la intervención del portavoz socialista Javier Rodríguez Palacios, que convirtió el debate ambiental en un auténtico ajuste de cuentas político con el concejal de Medio Ambiente, Vicente Pérez Palomar.

El exalcalde acusó directamente al edil popular de haber permanecido inactivo durante meses dentro de la Mancomunidad del Este y aseguró haber revisado personalmente las actas de siete asambleas sin encontrar ninguna intervención suya relacionada con las cigüeñas. “Siete asambleas y ni una sola referencia a las cigüeñas de Alcalá. ¿A qué se ha dedicado usted? ¿A sestear? ¿A tomar café en Loeches?”, lanzó Rodríguez desde la bancada socialista.

El portavoz del PSOE defendió además que el punto de alimentación suplementaria fue precisamente una iniciativa impulsada durante su etapa al frente de la Mancomunidad y reprochó al actual Gobierno municipal haber reaccionado sólo cuando el problema ya había saltado a los medios y a las asociaciones ecologistas. “Las cigüeñas no se defienden improvisando en el último mes”, afirmó.

Rodríguez incluso llegó a afirmar que Vicente Pérez había sido “el peor concejal que ha tenido la Mancomunidad del Este en representación de Alcalá”.


El “poltergeist” socialista y el vídeo viral del Congreso

La respuesta de Vicente Pérez Palomar elevó todavía más la temperatura del Pleno y terminó de sacar el debate de la órbita estrictamente ambiental.

El edil popular comenzó lamentando la actitud de algunos representantes sindicales presentes en el Ayuntamiento y, acto seguido, giró directamente hacia la crisis interna del PSOE complutense y la situación política de Javier Rodríguez. “Nos cuentan que al parecer está usted castigado y que en su partido no le dejan hablar en el Congreso”, soltó Pérez Palomar.

El concejal hizo además referencia a un supuesto vídeo viral en el que el portavoz socialista aparece sin intervenir en una comisión parlamentaria y remató la intervención con una pulla que provocó murmullos y sonrisas en parte del salón.“La avería en la sede socialista parece más un poltergeist”, ironizó, antes de añadir que “es raro que un partido que se llama obrero no encuentre un fontanero”.

Durante varios minutos el debate derivó ya completamente hacia el enfrentamiento político, hasta el punto de que la propia Sara Escudero trató de reconducir la situación con una frase que resumía perfectamente el clima del Pleno:“Vamos a centrarnos en las cigüeñas”.


Unanimidad final… tras la tormenta

Pese a la bronca política, la moción acabó aprobándose por unanimidad tras incorporarse la enmienda conjunta de PP y Vox. El acuerdo final reclama a la Mancomunidad del Este la convocatoria de una Asamblea para debatir la situación del comedero y exige conocer los informes técnicos que justificarían su cierre.

Vicente Pérez defendió que la Mancomunidad “debe asumir su responsabilidad ambiental” y explicó que el Ayuntamiento ha remitido varios escritos reclamando información sin haber recibido aún documentación técnica concluyente.

Mientras tanto, el reloj sigue corriendo para la colonia alcalaína. Y entre zascas, reproches y guerras partidistas, la imagen que quedó flotando en el ambiente del Pleno fue la de esos “75 pollos” mencionados por los ecologistas, convertidos casi involuntariamente en metáfora política y ambiental de una ciudad que presume de sus cigüeñas mientras discute quién debía haberlas protegido antes.

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