El frío no pudo con la magia: Alcalá volvió a ser ciudad de Reyes

El intenso frío no pudo con la ilusión en Alcalá de Henares. Miles de personas abarrotaron las calles este 5 de enero para seguir una Cabalgata de Reyes larga, vistosa y multitudinaria, con 13 carrozas, comparsas, pasacalles y toneladas de caramelos. El recorrido alternativo funcionó y el adelanto horario fue un acierto. El gran final llegó en la plaza de Cervantes, con música, mensajes reales y el concierto de Mireia desde el balcón municipal, repleto de público.

  • Frío extremo, calles llenas y un cierre musical brillante con Mireia marcaron una Cabalgata de Reyes participativa, larga y muy celebrada, popular.
  • Crónica gráfica de Ricardo Espinosa y de Myriam Trujillo / Video de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

El frío apretaba de verdad. De ese que cala en las manos, en los pies y en la paciencia. Pero ni aun así hubo quien se quedara en casa. Alcalá de Henares vivió este lunes 5 de enero una Cabalgata de Reyes intensa, multitudinaria y gélida, de las que se recuerdan durante años, con miles de personas ocupando aceras, rotondas y plazas desde primera hora de la tarde, decididas a no perderse una de las citas más esperadas del calendario festivo.

A las 17:30 horas, cuando la comitiva arrancó desde la rotonda de Luis de Medina con Vía Complutense, el público ya era incontable. Familias enteras bien abrigadas, niños con gorros imposibles, bufandas hasta los ojos y bolsas listas para llenarse de caramelos. El adelanto del horario, todo un acierto, permitió disfrutar de buena parte del recorrido aún con luz natural y, sobre todo, evitó que el final se fuera a horas intempestivas en una noche que acabaría rozando los 0 grados.

El recorrido, condicionado por las obras en varios puntos clave de la ciudad, ofreció este año una variante inédita que, lejos de restar, sumó. Tras girar hacia Marqués de Alonso Martínez, la Cabalgata se adentró por Ronda Ancha, continuó hacia la rotonda de Aguadores y encaró la calle Colegios hasta desembocar en la Plaza de Cervantes, donde aguardaba el gran final.


Un desfile variado y muy acompañado

La Cabalgata de Reyes 2026 fue muy animada y eso se notó en la sensación de espectáculo continuo. En total, 13 carrozas, tres de ellas correspondientes a los tronos reales, y diez dedicadas a universos infantiles reconocibles, con guiños constantes a películas y personajes de animación que hicieron las delicias del público más pequeño… y también de algún adulto nostálgico.

Durante el recorrido se repartieron 7.000 kilos de caramelos blandos sin gluten, 2.500 más que el año pasado, y esta vez sí: llegaron hasta el final. Sin carreras de última hora, sin protestas, sin caras largas. Hubo caramelos de sobra y la sensación general fue de reparto equilibrado y organizado.

El desfile estuvo acompañado además por comparsa tras comparsa, dando forma a una Cabalgata coral y participativa. Entre las comparsas sin carroza destacaron las escuelas de danza Pilar Barbancho, Belén Rodríguez, la Asociación Cultural Taller de Danza Alcalá, Isalore Escuela de Danza y Xpression Dance Studio, que aportaron ritmo, color y coreografías perfectamente sincronizadas pese al frío.

A ellas se sumaron las entidades participantes en el concurso de comparsas con carroza, como Provida, la Asociación Juvenil Ballet Albéniz y la Hermandad de Jesús Despojado, además de colectivos muy reconocibles en la vida social complutense: el Centro Extremeño de Alcalá, con su tradicional Belén; el colectivo contra el acoso escolar ‘La Cueva de la pintura: Ningún niño solo’; la Asociación de Mujeres de Nueva Alcalá; la RSD Alcalá y, por supuesto, las peñas festivas, imprescindibles para entender el pulso popular de cualquier celebración en la ciudad.


Gigantes, Bomberos y pasacalles internacionales

Si hay dos presencias que ya nadie concibe fuera de la Cabalgata complutense son los Gigantes de los Reyes Magos y los Bomberos. Y allí estaban, abriendo desfile, arrancando aplausos y recordando que Alcalá conserva una de las pocas comparsas navideñas de gigantes dedicadas a los Reyes que existen en España.

Tras ellos, un gran pasacalles previo a los tronos reales y otros dos protagonizados por colectivos locales mantuvieron vivo el ritmo del desfile. Especial mención mereció uno de los pasacalles invitados, de origen belga, que aportó un toque internacional inesperado y muy celebrado, confirmando que la Cabalgata de Alcalá no solo crece en tamaño, sino también en ambición escénica.

La sensación durante todo el recorrido fue clara: la gente acompañó en cada tramo. No hubo zonas desangeladas ni momentos valle. El público estuvo ahí de principio a fin, arropando a Sus Majestades y resistiendo estoicamente el descenso progresivo de la temperatura.


Plaza de Cervantes: música, luces y balcón

La llegada a la Plaza de Cervantes fue, como manda la tradición, el momento culminante. Allí aguardaba la Corporación municipal, encabezada por la alcaldesa Judith Piquet, para recibir a Melchor, Gaspar y Baltasar en una plaza llena hasta la bandera.

Un DJ calentó el ambiente en los prolegómenos, poniendo música y ayudando a que el público olvidara, aunque fuera por unos minutos, el frío que ya se dejaba notar con fuerza. Y entonces llegó uno de los grandes momentos de la noche: la actuación de Mireia, exconcursante de Operación Triunfo, que interpretó desde el balcón principal del Ayuntamiento un repertorio de canciones Disney pensado para el público infantil.

El contraste fue perfecto: luces, música, voces conocidas y una plaza entera mirando hacia arriba, con miles de niños cantando y señalando al balcón. Un cierre brillante para una Navidad que este año ha tenido más música que nunca en Alcalá.


Frío intenso, pero sin nieve

La noche fue gélida, no hay discusión. En el tramo final del recorrido el termómetro rondaba los 0 grados, y la sensación térmica, agravada por el viento, era aún menor. Tres horas de Cabalgata en esas condiciones habrían desanimado a cualquiera… pero ocurrió justo lo contrario.

No hubo nieve, pese a que las previsiones de la AEMET apuntaban esa posibilidad, pero el frío fue protagonista indiscutible junto al buen ambiente. Manos heladas, pies entumecidos y sonrisas constantes. Porque cuando hay ilusión, el termómetro pasa a un segundo plano.

El adelanto del horario fue clave también en este sentido. Ver parte del desfile con luz diurna y acabar a una hora razonable permitió disfrutar del espectáculo sin que el cansancio, ni el frío extremo, empañaran la experiencia.


El mensaje de Sus Majestades

Tras el concierto y con la plaza completamente entregada, los Reyes Magos se asomaron al balcón del Ayuntamiento para dirigirse a los niños y niñas de Alcalá. Un mensaje cuidado, emotivo y muy vinculado a la identidad de la ciudad.

Hablaron de Alcalá como “preciosa ciudad de Reyes y reinas, de príncipes y princesas”, evocaron la figura de Miguel de Cervantes como “genio de las palabras” y enlazaron la magia de la noche con los valores culturales e históricos de la ciudad.

Recordaron también el origen de la tradición, el viaje guiado por la estrella hasta Belén hace 2026 años, los regalos de oro, incienso y mirra, y la misión que cada 5 de enero les devuelve a las calles para repartir ilusión. Melchor aseguró que todas las cartas habían sido leídas, con ayuda de los pajes, y prometió hacer lo posible por cumplir los deseos.

Más allá de los regalos materiales, insistieron en valores como la bondad, la generosidad, la paz y la humanidad, y animaron a los niños a mantener viva la ilusión, recordándoles que ellos también son luz y esperanza.

El mensaje se cerró entre aplausos, vítores y un sonoro ¡Viva Alcalá!, poniendo el broche definitivo a una Cabalgata que, pese al frío, dejó calor de sobra en las calles.

1 Comentario

  1. Los caramelos blandos, según su fabricante en su pagina web,pueden contener trazas de TRIGO, con lo cual NO SON SIN GLUTEN!!!.

    Hay que cerciorarse muy bien con estas cosas!!!

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