La Navidad

"Navidad, remembranzas, amor, solidaridad. En estas fechas aumenta de forma considerable la recogida de alimentos por parte de asociaciones, partidos políticos, grandes superficies de alimentación, que acaban para su reparto de beneficencia en Cáritas y el Banco de Alimentos, pirncipalmente. El español es solidario y parece que el total donado supera los veintidós millones de kilos". Así inicia el autor su artículo, en el que afirma que "la pobreza en España ni es tan poca como unos dicen, ni tanta como dicen otros, y muchos de los que la sufren se han acostumbrado a vivir de esa forma a base de subvenciones, y no son capaces de levantarse temprano para buscar trabajo".

 

Navidad, remembranzas, amor, solidaridad. En estas fechas aumenta de forma considerable la recogida de alimentos por parte de asociaciones, partidos políticos, grandes superficies de alimentación, que acaban para su reparto de beneficencia en Cáritas y el Banco de Alimentos, principalmente. El español es solidario y parece que el total donado supera los veintidós millones de kilos.

¿Hay tantos pobres reales como parece? ¿Han ido a comer a cualquier restaurante un sábado o un domingo sin reservar antes? Imposible comer. ¿Han intentado reservar un hotel para fin de semana? Imposible pernoctar. ¿Han viajado en coche un viernes, sábado o domingo? Atascos perpetuos. ¿Han visto cómo están los supermercados? Llenos a rebosar. ¿Han trabajado estadísticas de los comedores sociales los días de fiesta, puentes y días de ocio? Se asustarían si los comparan con los días laborables. ¿Han leído al articulista costumbrista alcalaíno Atila-no acerca de los botes de garbanzos y otras legumbres de los que facilita Cáritas, encontrados en la basura etiquetados, intactos? Pero no es un tema local; la fotografía que ilustra estos comentarios está tomada en una ciudad que dista 250 kilómetros de Alcalá. A mí también me gusta el jamón de Jabugo, pero me crie a base de garbanzos, judías, lentejas y productos similares.

image001

La pobreza en España ni es tan poca como unos dicen, ni tanta como dicen otros, y muchos de los que la sufren se han acostumbrado a vivir de esa forma a base de subvenciones, y no son capaces de levantarse temprano para buscar trabajo, en contra de lo que hacen muchos extranjeros que han venido a trabajar honradamente, en lo que haga falta y a la hora que se necesite, que se han incorporado perfectamente a la sociedad española y que, algunos, se están haciendo ricos.

La Navidad es una celebración básicamente católica. Pero la celebran los creyentes de cualquier religión, incluso los que no tienen religión alguna que no sea la propia de su ateísmo. Nadie renuncia a la paga extra, que fue establecida en tiempos del franquismo para conmemorar dicha celebración, ni a las mini vacaciones, ni a las comidas de empresas, ni al turrón y al asiento en torno a la familia.

El Belén se ha sustituido en muchos hogares por el Árbol de Navidad, se celebra Papá Noël, y otras costumbres ajenas a su origen pero que van arraigando en muchos sitios. En Polonia, por ejemplo, se pone siempre el Belén y el Árbol de Navidad en cada casa, y se reserva una silla y un cubierto en la mesa para “quien lo necesite”.

Con el paso de los años, los recuerdos familiares afloran más fuertes en esos días, los que ya no están, los que están fuera, las distintas situaciones entre unos y otros, las anécdotas de juventud, lo que pudo ser y no ha sido …

La Navidad es el inicio de final del año. El fin de año, preludio de uno nuevo lleno de esperanzas que deberemos convertir en realidades. Es el momento de enterrar definitivamente a los muertos, reales por haber acabado su ciclo vital, “cosas que son y que no son, como este rio distinto cada instante a su inmediato próximo pasado, fluvial cadáver que la mar descansa” de Ángel González, y mentales que retumban en el cerebro y en la conciencia: el trabajo no conseguido, los estudios nunca acabados, los exámenes suspendidos, el amor perdido, el que nunca existió, el de la separación con herida, los sueños incumplidos y la realidad, que no es cortés, que no ha salido como uno pensaba. Libérate. Sé libre. No permitas ser juego de nadie. Lejos de las personas tóxicas. Cuando uno cae, se tiene que levantar con más fuerza. Sentir con el corazón, pensar con la cabeza. Ser feliz.

“Mucho debo a quienes no amo” son palabras terribles, pero de desarrollo propio, de la Premio Nobel de Literatura 1996, Wislawa Szymborska. Partamos limpios de equipaje. El futuro es hoy, y el de mañana tenemos que labrárnoslo todos y cada uno de los días de nuestra vida.

Levanto mi copa de cava, catalán, con mis mejores deseos de paz, salud, amor y felicidad para usted y todos los suyos, querido lector. Feliz Navidad y Año Nuevo 2017.

Antonio Campos . El blog de Campos

publicidad
B-aguamas-1
B-Quaderernillos-Megamarte
Suscríbete a ALCALÁ HOY / Si te ha interesado esta información, suscríbete a ALCALÁ HOY y recibe en tu correo electrónico nuestras últimas noticias

Comenta desde tu cuenta de Facebook

Compartir

Comentar