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Cientos de peñistas, vecinos y visitantes arroparon al Cristo de las Peñas en una tradición que une fiesta, devoción, emoción y recuerdo.
- Crónica gráfica de Ricardo Espinosa Ibeas y video de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY
La calle Imagen volvió a quedarse pequeña este sábado para acoger uno de los momentos más emotivos y arraigados con los que Alcalá de Henares abre cada año sus Ferias y Fiestas. Cientos de peñistas, representantes de casas regionales, hermandades y cofradías, autoridades, vecinos y visitantes participaron en la tradicional Ofrenda Floral al Santísimo Cristo de las Peñas, pocas horas antes del pregón que marca oficialmente el comienzo de las Ferias 2026.
Una tradición que hunde sus raíces en el sentimiento peñista y religioso de la ciudad y que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las imágenes imprescindibles del primer sábado de Ferias. Como cada año, la cita tuvo lugar a las puertas del Monasterio de las R.R.M.M. Carmelitas de la Purísima Concepción, donde aguardaban autoridades eclesiásticas, fieles, devotos y hermanos de la Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo Atado a la Columna y María Santísima de las Lágrimas y del Consuelo.
Hace ya décadas, un grupo de peñistas decidió acercar sus pañuelos hasta el Cristo atado a la Columna antes de comenzar las Ferias. Aquel gesto sencillo fue creciendo hasta convertirse en tradición y hoy los pañuelos de las peñas alcalaínas vuelven a acompañar cada año a la imagen mientras cientos de personas recorren la calle Imagen para depositar sus flores.
Este año correspondió a representantes de la Peña El Woky el honor de portar al Cristo desde el monasterio hasta el altar instalado en el centro de la calle. Lo hicieron tomando el relevo de la Peña El Encierro, encargada de hacerlo el pasado año, y continuando una tradición en la que anteriormente participaron El Pito, en 2024; Los Doblones, en 2023; El Hormigón, en 2022; y El Quijote y Los Reincidentes en las ediciones anteriores a la pandemia.
Antes de comenzar la ofrenda, el hermano mayor de la Hermandad del Cristo de la Columna, Pedro Fernández Rapestre, y la vocal de Caridad, Arancha Morato, fueron los encargados de presentar un acto en el que también tomaron la palabra la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, y un representante de la Asociación para la Integración Social de las Personas con Discapacidad Intelectual de Alcalá de Henares, APHISA, protagonista este año del pregón de las Ferias.
Piquet y los pregoneros trasladaron a los presentes sus deseos de unas felices Ferias, marcadas por la convivencia, la tranquilidad y la seguridad. Antes de continuar con la ceremonia se hizo entrega a los pregoneros del diploma acreditativo de la Hermandad del Cristo de la Columna.
Llegó después uno de los momentos más solemnes, con el rezo del Padre Nuestro y el Ave María, oficiados por el capellán Manuel Rodríguez Cruz y presentados por José Ignacio Figueroa Seco, canciller secretario general y vicario de la Diócesis de Alcalá de Henares, en representación del Obispado.
Y entonces comenzaron a desfilar las peñas. Una tras otra, con sus blusones y pañuelos de colores, fueron avanzando por el pasillo habilitado en la calle Imagen para depositar sus ramos ante el Cristo. A ellas se sumaron las casas regionales, cofradías y hermandades de Alcalá y de municipios vecinos, asociaciones, fieles, vecinos y visitantes que quisieron participar en una ofrenda que cada año gana en público sin perder su carácter cercano.
La calle Imagen volvió así a ofrecer algunas de esas estampas que anuncian inequívocamente que las Ferias ya están aquí: los colores de las peñas mezclándose con las flores, familias enteras esperando su turno, pequeños acercándose al Cristo y numerosos alcalaínos siguiendo el acto desde ambos lados de la calle.
Pero entre el bullicio propio del primer día de Ferias hubo también espacio para el silencio y el recuerdo. Especialmente emotivo fue el homenaje a los peñistas fallecidos, a quienes durante tantos años formaron parte de estas fiestas y ya no pueden volver a reunirse con sus compañeros ante el Cristo de las Peñas.
Porque la Ofrenda Floral tiene algo que la diferencia de buena parte de los actos que llenarán Alcalá durante los próximos días. Es fiesta, pero también recuerdo; es el color de los pañuelos y los blusones, pero también el recogimiento ante el Cristo; es tradición religiosa y, al mismo tiempo, tradición peñista.
Una mezcla que volvió a reunir a cientos de personas ante las Carmelitas y que dejó, un año más, una de las imágenes más multitudinarias y emotivas de este arranque de las Ferias de Alcalá 2026. Después llegarían el pregón, la música y la fiesta. Pero antes, como manda ya la tradición, las peñas volvieron a encontrarse con su Cristo.






















