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Villalbilla afronta la macroplanta solar frente al Viso tras el aval del BOE, con apenas un mes para reaccionar.

El pasado sábado 27 de septiembre de 2025, con discreción administrativa y sin aviso previo, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la resolución por la que el Ministerio de España declara de utilidad pública la instalación de una planta solar de gran escala en el término municipal de Villalbilla. El emplazamiento elegido no es cualquiera: justo enfrente de la entrada a la urbanización El Viso, al otro lado de la rotonda de la carretera M-300 más cercana al límite con Torres de la Alameda, donde arranca la avenida Antonio Machado.
Los planos publicados en el expediente BOE-A-2025-19181 muestran sin ambigüedad lo que viene: un mar de placas solares, sombreado en rojo, que cubrirá decenas de hectáreas de terreno agrícola y quedará frente al denominado “Viso premium” de Hercesa. La decisión se ha tomado sin consultar al Ayuntamiento de Villalbilla, lo que ha provocado sorpresa y malestar tanto en el consistorio como entre vecinos, que ahora observan con inquietud el horizonte inmediato de su barrio.
Un BOE con sabor a hecho consumado
La declaración de utilidad pública supone un espaldarazo definitivo al proyecto. Este tipo de resoluciones otorgan al promotor la capacidad de ejecutar la instalación con respaldo estatal, incluso en caso de que existan alegaciones locales. En otras palabras: convierte lo que hasta ahora era un plan discutible en un proyecto difícil de frenar.
Aun así, el procedimiento administrativo no está cerrado. Los juristas recuerdan que todavía cabe interponer recurso de alzada con solicitud de suspensión cautelar, cuyo plazo concluye el lunes 27 de octubre. Esta es la ventana que tiene el Ayuntamiento de Villalbilla —y también los vecinos— para reaccionar y pedir que, al menos, se detenga el proyecto mientras se revisan sus efectos y su legalidad.
La elección del emplazamiento no es inocua. La planta solar ocupará un espacio que hasta ahora servía como colchón rural entre la M-300 y la urbanización El Viso. Allí, el paisaje agrícola cumplía la función de transición entre la ciudad y el campo. Con el nuevo proyecto, la primera imagen al entrar en Villalbilla desde Torres de la Alameda será la de centenares de placas solares alineadas.
Los vecinos temen una pérdida de valor residencial y paisajístico. No es solo una cuestión estética: algunos advierten del impacto sobre la movilidad (por obras y accesos), la seguridad (riesgos de incendios o robos en las instalaciones) y el propio desarrollo urbanístico de la zona. En definitiva, el temor es que el Viso deje de ser un barrio residencial rodeado de campo para convertirse en una urbanización asediada por infraestructuras energéticas.
El precedente de Mariblanca y el papel del Ayuntamiento
El caso recuerda inevitablemente a lo que está ocurriendo en la urbanización Mariblanca, en Torres de la Alameda, donde los vecinos se han organizado en plataformas ciudadanas para frenar proyectos similares. Allí, la contestación ha tomado forma de asambleas, recogidas de firmas y recursos judiciales. La experiencia demuestra que la movilización vecinal puede, como mínimo, ralentizar o condicionar los planes de las grandes empresas energéticas.
La pregunta es si los residentes del Viso seguirán ese ejemplo. Por ahora, el movimiento se limita a los chats vecinales, donde la palabra “indignación” aparece con frecuencia. Algunos residentes ya hablan de convocar reuniones informales en los próximos días para decidir si dan el paso hacia una plataforma organizada.
El consistorio que dirige José Luis Luque Lorente (PIM Villalbilla) se enfrenta ahora a una decisión delicada. Si opta por presentar recurso de alzada, deberá hacerlo en apenas cuatro semanas, con el respaldo de informes técnicos y jurídicos que avalen la petición de suspensión cautelar. Si no lo hace, quedará en evidencia ante los vecinos, que interpretarán la pasividad como una forma de aceptación tácita del proyecto.
Desde el Ayuntamiento, de momento, no ha habido una reacción oficial. Algunos concejales reconocen en privado que la noticia les pilló por sorpresa, ya que no hubo consulta previa ni comunicación directa del Ministerio. Esa falta de interlocución institucional alimenta la sensación de que Villalbilla ha sido tratada como un mero territorio sobre el que imponer una infraestructura estratégica, sin participación ni compensación.
El debate energético de fondo
Más allá de la dimensión local, el caso vuelve a poner sobre la mesa el modelo de transición energética que se está aplicando en España. Las grandes plantas solares, imprescindibles para cumplir los objetivos europeos de descarbonización, generan tensiones cuando se colocan junto a núcleos residenciales. El discurso de “energía verde” choca con la percepción ciudadana de “impacto negativo” cuando lo que se pierde es paisaje, suelo agrícola o calidad de vida.
En la comarca del Henares ya existen otros proyectos similares, algunos en funcionamiento y otros en tramitación, que han suscitado reacciones encontradas. Alcalá, Torres de la Alameda, Loeches y ahora Villalbilla son ejemplos de un mismo dilema: ¿cómo compatibilizar la necesidad de energías limpias con la protección del territorio y el respeto a los vecinos?
El calendario es claro: hasta el 27 de octubre hay plazo para recurrir. Después, salvo giro inesperado, la planta solar será una realidad jurídica y técnica. Lo que queda en el aire es la respuesta social.
Si el Ayuntamiento presenta recurso, habrá batalla administrativa. Si no lo hace, la pelota pasará a los vecinos. Y si los vecinos se organizan como en Mariblanca, Villalbilla podría vivir un nuevo episodio de protesta ciudadana con repercusión mediática y política.
Por ahora, la certeza es una: Villalbilla ha amanecido con un proyecto que cambiará para siempre la entrada al Viso. El paisaje agrícola dará paso a un océano de paneles solares, y el debate sobre qué modelo de desarrollo quiere el municipio ya no es una cuestión teórica, sino una urgencia con fecha de caducidad.
















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A ver si Ayuso toma cartas en el asunto. Claro que si el promotor es de los suyos… Lo que falta a esta noticia es saber quién o quiénes proponen al Ministerio de Transición Energética este tipo de proyectos y las zonas de aplicación. A uno no le cabe en la cabeza que desde el Ministerio, sobre un mapa, se tiren unos dados y allí donde caigan se decida plantar placas solares a malsalva.
Buenas,el proyecto al que hacéis referencia es el de Envatios XXIV-Fase III, que rodea literalmente la urbanización Mariblanca, habéis puesto lo siguiente en la publicación:
El caso recuerda inevitablemente a lo que está ocurriendo en la urbanización Mariblanca, en Torres de la Alameda, donde los vecinos se han organizado en plataformas ciudadanas para frenar proyectos similares
No es que lo recuerde, es que es dicho proyecto, si te fijas en el mapa, y en el sombreado lo que rodea es la urbanización Mariblanca y dichas placas van a quedar enfrente de la urbanización el viso.
Gracias por haceros eco de la noticia
Gracias por tu aclaración
Tienes razón, estamos preparando una nueva noticia
Buenas tardes,
No sé si tenéis algún contacto de vecinos o asociación que estén interesados en reunirse con nuestra plataforma. Llevamos desde Enero de este año tratando de parar una situación similar en Pioz.
Disponemos de alegaciones, recursos de alzada, página web, etc. En el caso de que necesiten cualquier ayuda, por favor, nuestro correo electrónico es contacto@piozguadalajara.com , que no duden en ponerse en contacto con nosotros.
Gracias,
Un saludo.
Esto tiene pinta de hundir el precio de la urbanización Mariblanca. Veremos los precios del Viso y Peñas Albas. Menudo despropósito….
Agenda 2030 en vena. Que puto asco de políticos.
Se celebrarán juicios, y espero que ardan todos.