Urbanizar el Soto de Espinillos ¿Para qué? | Por Luis Suárez Machota

"En los 45 años de democracia todas las fuerzas políticas de Alcalá de Henares han respetado del desarrollo urbano una directriz urbanística. La ciudad debe estar rodeada en todo su entorno por espacios naturales, es decir, por terrenos de calificación urbanística como rústicos o no urbanizables".

Foto del Ayuntamiento de Torrejón
  • Pues, hete aquí que la comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Torrejón, bajo los gobiernos del PP, se han conjurado para romper con esta trayectoria complutense.

 

Pese al derrumbe de la agricultura en nuestra ciudad, esta sigue extendiéndose sobre buena parte de su término municipal, con importantes fincas agrícolas, que les separan de los municipios vecinos: El Encin al este (esa finca que fue del Ministerio de agricultura, en la que se hace investigación agraria y que el P.P. y Esperanza Aguirre quisieron reconvertir en un complejo turístico y especulativo alrededor de un ilegal campo de golf,). A Alcalá de Henares le rodean otras importantes zonas agrícolas en la Vega del Henares y por supuesto, en las zonas limítrofes con los pueblos vecinos: Torrejón de Ardoz, Camarma, etc.


Alcalá no debe ser una ciudad corredor

¿Por qué se ha mantenido esta directriz en nuestros Planes Generales de Urbanismo de Alcalá de Henares? Porque ha predominado la idea de que Alcalá de Henares no era la continuidad de edificaciones y urbanizaciones que son los otros municipios del Corredor del Henares (Coslada, San Fernando de henares, Torrejón) vertebrado sobre la A-2. Se concebía una ciudad separada en su entorno natural, una ciudad simbiosis de zonas residenciales, industriales y de servicios, tratando de reducir al máximo el carácter de ciudad dormitorio de la metrópoli madrileña. Eso era así hasta ahora en el Plan General de Urbanismo de Alcalá, salvo operaciones especulativas del P.P. en el segundo mandato de Bartolomé González en la antigua N-II (con la creación de zonas residenciales de alta intensidad en los terrenos de industriales de la N-II) y la reconversión a residencial de los terrenos en la Carretera de Camarma (en la zona de la antigua Poliseda).

Por eso Alcalá de Henares ha sido siempre reticente a la recalificación del espacio que le separa de Torrejón de Arroz, más allá del Rio Torote. Este municipio con la urbanización del Barrio Soto del Henares ha colmatado su término municipal, en la linde con Alcalá, en la margen entre el Río Torote y Río Henares. Ese barrio torrejonero alberga unos 20.000 habitantes, en casas de nueva construcción y está dotado de sus equipamientos.


Una maniobra especulativa de Torrejón de Ardoz y de la Comunidad de Madrid

Pues, hete aquí que la comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Torrejón, bajo los gobiernos del PP, se han conjurado para romper con esta trayectoria complutense. Ambos a través de la empresa de la Comunidad de Madrid Obras de Madrid Gestión de Obras e Infraestructura, vergonzante sucesora de Arpegio, (el auténtico alma del desarrollismo urbanístico de la comunidad de Madrid, enfangada en la trama púnica), quieren urbanizar nada menos que 170 hectáreas de nuestro término municipal, en el paraje colindante con Torrejón de Ardoz, el conocido Soto de Espinillos.

En ese espacio agrícola con un hermoso olivar, colindante con el Río Torote no hay edificación alguna, salvo los restos de una edificación agrícola, hoy abandonada.


Insólita aquiescencia de la alcaldesa de Alcalá

En el mes de septiembre pasado en una insólita reunión y en la Sala de Gobierno de nuestra casa consistorial, la señora alcaldesa, flanqueada a su derecha por su portavoz cancerbero, el señor Severién, ese concejal madrileño que aterriza en Alcalá intermitentemente, camino ya de acumular 20 años de cargo, se reunieron con una delegación torrejonera, alcalde al frente y acabaron diciendo que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y Torrejón desarrollaran una gran zona verde de manera conjunta en el Soto de El Espinillo, finca que el ayuntamiento vecino compró a la empresa pública madrileña por  4.010.382,34 euros, que acabara de pagar en octubre de 2024.

Había que decir a nuestra alcaldesa y su concejal portavoz, ese guardián de las esencias peperas, que el planeamiento urbanístico no se hace así: ¡a las bravas¡ ¡sin participación ciudadana, sin consenso con los grupos políticos y entidades diversas de nuestra ilustre ciudad¡. El planeamiento urbanístico es una cuestión de toda la ciudad, no sólo de su gobierno municipal y exige la participación ciudadana y consenso, pues determina el futuro mas allá que el periodo de su mandato de 4 años de gobierno municipal.


¡Pregunten a los vecinos!

Pregunten Vds., los P.P. y sus aliados de la derecha extrema, Vox, a los vecinos: ¿Urbanizamos el Soto de Espinillos o lo mantenemos como zona rustica no urbanizable? Sí, porque, aunque que pregonen que será una zona verde, ello implica su recalificación urbanística y dotar a la zona de toda la infraestructura de una zona urbana: alcantarillado, calles, vías de acceso, replantaciones forestales nuevas, destruir las existentes, pues un suelo verde es un suelo urbano.

Deben Vds. responder a múltiples preguntas y les sugiero algunas: ¿Junto a la zona verde se construirá una zona residencial para “financiarla”? ¿Serán viviendas unifamiliares o edificaciones en altura? ¿Quién financiara su reconversión urbanística del Soto de El Espinillo?


Una operación sin beneficio alguno para Alcalá de Henares

Tratándose de un espacio natural alcalaíno, deben preguntarse: ¿Qué vecinos complutenses acudirán al supuesto parque? ¿Los del barrio de la Garena?, Para ello tendrán que atravesar el ferrocarril Madrid- Barcelona y las rotondas y dobles vías de la antigua N-II o M-300. ¿Los del barrio Puerta de Madrid?, ¿Los Reyes Católicos? ¿ Los de zona de la antigua GAL?. Todos están separados varios kilómetros del futuro parque y por tanto, supondrá moverse en vehículo para llegar.

La respuesta a estas preguntas le llevaría a cualquier complutense a la conclusión que la urbanización del Soto de Espinillo no reporta ninguna ventaja a los nuestros vecinos.

Pero imaginemos que labor de presión de Torrejón y del gobierno de la Sra. Ayuso, logran superar el proceso recalificador para hacer la pregonada zona “verde”. Entonces surgirá las siguientes interrogantes: ¿Quién prestará los servicios públicos en esa zona? ¿Alcalá de Henares o Torrejón de Ardoz?: ¿El mantenimiento, la limpieza y vigilancia del parque, la seguridad ciudadana será responsabilidad de la comisaria de Alcalá de Henares, el transporte publico? Piénsese el coste suplementario de prestar tales servicios en una zona a varios kilómetros de la trama urbana de Alcalá.

Si como es lógico se hace cargo el ayuntamiento que ejerce la jurisdicción sobre el territorio, nuestra Alcalá de Henares, pregunto: ¿Se ha pensado que un parque no reporta ingresos impositivos municipales? ¿Se ha pensado que los vecinos que los disfruten, los más próximos, los de Torrejón, seguirán pagando su Ibi y otras tasas a su ayuntamiento de Torrejón y recibirán un servicio directo del su ayuntamiento vecino?

¿Ambos gobiernos municipales, han pensado si por la proximidad al Rio Torete y al Rio Henares el desarrollo urbanístico no está afectando a un espacio de la Red Natura 2000 y por tanto, la Comunidad de Madrid tiene la obligación de evitar su deterioro y mantener su uso tradicional, es decir, agrícola?


Un disparate urbanístico. Un referéndum municipal de todos los alcalaínos

Concluyo, en mi modesta opinión es un auténtico disparate urbanístico para Alcalá de Henares, solo explicable en una actitud de sumisión a los intereses de Torrejón de Ardoz y a los intereses especulativos del gobierno de Madrid. Una operación así se merece un referéndum municipal de todos los alcalaínos.

Luis Suárez Machota, abogado.  Fue primer teniente alcalde de Alcalá de Henares y diputado en la Asamblea de Madrid por I.U.

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1 Comentario

  1. He discrepado en muchas ocasiones con el señor Suárez Machota, pero en esta ocasión he de manifestar mi absoluto apoyo a su exposición, tan razonada como sensata.

  2. «(…) auténtico disparate urbanístico para Alcalá de Henares, solo explicable en una actitud de sumisión a los intereses de Torrejón de Ardoz y a los intereses especulativos del gobierno de Madrid». Sr. Machota, coincido con su opinión. Una vez más, la Comunidad de Madrid regida por el PP, quiere arrasar con todo lo que no esté dentro de sus siglas… ¡Ah! ¿pero Alcalá de henares está gobernada por el PP y Vox? la alcaldesa ¿es Judith…? ¡Claro! Judith Piqué es un fiel miembro del Partido Popular y si a la sra Ayuso le parece bien el plan propuesto por la alcaldía de Torrejón de Ardoz… ¡pues no se pone ningún «pero»! todo lo contrario, todo son facilidades, total… Torrejón necesita destacar más en la comunidad que es pepero desde hace décadas.

  3. ¡Uffff! AlcalaHoy me ha censurado un comentario sobre el artículo de Suárez Machota. Además de estar de acuerdo con su opinión, mencionaba que nuestra alcaldesa es fiel a la la gobernanza de la Comunidad de Madrid (Ayuso) y que si al Ayto de Torrejón le interesa resaltar sus intereses siempre tendrá la colaboración de Ayuso y la sra Piquet lo aceptará porque antes está el Partido Popular que nuestra ciudad. Pero… a la redacción del periodico no le ha gustado y ¡me han censurado no emplazando mi opinión!

  4. No estoy de acuerdo para nada con este artículo. En Alcalá nunca se ha hecho nada ni se ha pretendido hacer nada con esos terrenos. No es que se mantengan como un hueco verde entre Alcalá y Torrejón, es que están simplemente abandonados, con ruinas incluidas que son un nido de botellones y degradación. Ni siquiera se toma la decisión de demolerlas o ponerlas en valor. No ha habido intención de hacer nada durante décadas, ni un mínimo mantenimiento, ni plan de reforestación, ni nada, solo dejar que se degrade más porque la realidad es que en Alcalá a nadie le han importado nunca estos terrenos, lo cual tiene bastante sentido por su lejanía de las zonas habitadas.

    Si Torrejón, que por cercanía es el ayuntamiento que tiene interés en potenciar esos terrenos, quiere y puede hacer una zona verde, pues casi que deberíamos darles las gracias por hacernos el trabajo que nunca hemos acometido. Simplemente seamos vigilantes con lo que se hace, acordemos unas condiciones que nos resulten favorables (¿Qué tal unir esa nueva zona verde de Alcalá con la ciudad con un sendero peatonal/ciclista?), firmemos los convenios que regulen la prestación de servicios del parque e intentemos subirnos al carro. Porque además se da el caso que hoy por hoy, las zonas verdes de Torrejón están mejor mantenidas que las nuestras, así que igual podemos aprender algo.

    Tenemos unas zonas verdes con un potencial increíble y no hacemos nada, pero ahora nos preocupa que otros hagan algo. Tenemos una maravilla al lado como es el Cerro del Viso, y disfrutar de él para un simple paseo es una auténtica gymkana. Ya llegar desde el casco urbano andando supone una aventura en la que subes andando por la carretera y luego en la zona boscosa te encuentras atracciones como una cantera, un campo de tiro o un centro de rehabilitación, que no dudo que pueda tener un cometido elogiable, pero cierran los caminos con vallas sin respetar la servidumbre de paso sin que ninguna de las administraciones haga nada. Empujemos por arreglar todo eso que nos queda más cerca.

    Reducirlo todo a política, a pesar de que puedo tener cierta cercanía con el autor, es un error absoluto, sobre todo cuando en décadas se han sucedido gobiernos de diferentes partidos en ambos consistorios, y el tratamiento de estos terrenos, salvo un tímido intento de hacer algo de la CAM, ha sido ignorarlos.

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