
La primavera alcalaína vuelve a oler a papel nuevo, a tinta reciente y a paseo tranquilo entre casetas. La XLIII Feria del Libro de Novedad de Alcalá de Henares se celebrará del 17 de abril al 3 de mayo de 2026, convirtiendo, una vez más, la céntrica Plaza de Cervantes en el gran escaparate literario de la ciudad. Un evento ya plenamente consolidado en el calendario cultural madrileño que, durante 17 días, reunirá a profesionales del sector, autores y lectores en torno a una misma pasión: el libro.
La inauguración de esta edición llega en plena efervescencia del Abril de Cervantes, reforzando ese vínculo casi natural entre Alcalá y la literatura universal. Y lo hace, además, con un reclamo que no pasará desapercibido para el público: la campaña ‘Libro x libro’, una promoción tan sencilla como efectiva que permitirá a quienes adquieran un ejemplar llevarse otro de regalo. Una invitación directa a leer más, a descubrir nuevas voces y a dejarse sorprender entre los estantes.
La feria contará este año con la participación de 27 entidades vinculadas al mundo literario, procedentes no solo de Alcalá de Henares, sino también de distintos puntos de la Comunidad de Madrid —como Fuenlabrada, Leganés, Móstoles o Alcorcón— y de otras regiones como Cantabria o Alicante. Esta diversidad geográfica se traducirá en una oferta editorial amplia y heterogénea, capaz de atraer tanto a lectores habituales como a quienes se acerquen de manera más ocasional.
En total, serán 37 stands los que ocuparán la Plaza de Cervantes, desplegados a lo largo de 110 metros lineales de feria. Un pequeño “paseo del libro” en pleno corazón histórico que permitirá recorrer, caseta a caseta, un universo literario en miniatura. Entre los participantes se encuentran once librerías, ocho editoriales, seis asociaciones de escritores, el propio Ayuntamiento de Alcalá de Henares y la Editorial de la Universidad de Alcalá, lo que garantiza una representación equilibrada de los distintos actores del sector.
Más allá de la venta de libros, la feria se plantea como un espacio vivo, en constante movimiento. A lo largo de las más de dos semanas de duración, se sucederán presentaciones de novedades editoriales, firmas de ejemplares y encuentros con autores, configurando una programación pensada para todos los públicos. Desde lectores veteranos hasta familias con niños encontrarán su espacio en una cita que busca, ante todo, fomentar el hábito lector y acercar la literatura a la calle.
No es casualidad que esta feria haya ido creciendo con el paso de los años. Desde sus primeras ediciones, ha sabido adaptarse a los cambios del sector editorial y a las nuevas formas de consumo cultural, sin perder su esencia. Esa mezcla de tradición y renovación es, precisamente, una de las claves de su éxito. En un contexto en el que el libro convive con múltiples formatos digitales, eventos como este reivindican el valor del encuentro físico, del consejo del librero, del descubrimiento casual.
La elección de la Plaza de Cervantes como escenario no es, en absoluto, un detalle menor. Este espacio emblemático, corazón simbólico de la ciudad, refuerza el carácter identitario de la feria. Pasear entre libros a la sombra de la estatua de Miguel de Cervantes es, en sí mismo, una experiencia que conecta pasado y presente, literatura y ciudad. Una imagen que, año tras año, se repite y se renueva con cada edición.
Además, quienes se acerquen a la feria podrán beneficiarse de descuentos especiales en la compra de libros, lo que añade un atractivo más a la visita. No se trata solo de un evento cultural, sino también de una oportunidad para renovar la biblioteca personal a precios más asequibles. Un incentivo que, unido a la promoción ‘Libro x libro’, apunta directamente al bolsillo… y al gusto lector.
Se espera, como en ediciones anteriores, una notable afluencia de público. La Feria del Libro de Novedad se ha convertido en una de esas citas que trascienden lo estrictamente literario para integrarse en la vida cotidiana de la ciudad. Es habitual ver a familias paseando entre casetas, a estudiantes curioseando novedades o a lectores habituales buscando esa recomendación que no sabían que necesitaban.
En definitiva, Alcalá vuelve a demostrar que su relación con los libros no es algo puntual ni simbólico, sino una seña de identidad profundamente arraigada. Durante 17 días, la ciudad se transforma en un punto de encuentro para la palabra escrita, en un espacio donde leer, conversar y compartir historias. Y todo ello, con la sencillez de una plaza a pesar de las obras llena de casetas y el atractivo irresistible de un buen libro esperando ser abierto.

















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






