El expediente que promueve Rodríguez Palacios contra Nogués convulsiona el PSOE

La apertura de un expediente disciplinario contra el concejal Enrique Nogués ha desatado la mayor convulsión interna en el PSOE de Alcalá en casi dos décadas. Impulsado en el ámbito orgánico por el actual portavoz municipal y diputado Javier Rodríguez Palacios, el procedimiento irrumpe en pleno debate sobre el relevo generacional en la agrupación. Más allá del motivo formal,una fotografía de 2014, el conflicto refleja una pugna de liderazgo entre continuidad y renovación.

Foto de Ricardo Espinosa Ibeas
  • El expediente a Nogués irrumpe en la pugna por el liderazgo del PSOE de Alcalá y evidencia la fractura interna.

Hay decisiones políticas que no solo abren expedientes: abren etapas. Y la apertura del procedimiento disciplinario contra el concejal socialista Enrique Nogués ha hecho aflorar en superficie una tensión que llevaba tiempo sedimentando bajo el PSOE de Alcalá de Henares. No es un debate ético sobre una fotografía antigua. Es la expresión de una pugna orgánica de fondo: continuidad o renovación.

El expediente, impulsado en el ámbito interno por el actual portavoz municipal socialista, Javier Rodríguez Palacios, llega en el momento más sensible posible para la agrupación local: a las puertas de un proceso interno en el que, por primera vez en casi dos décadas, se plantea seriamente una alternativa de liderazgo. La coincidencia temporal no es un matiz. Es la clave.

Porque si algo ha definido al socialismo complutense desde 2007 es la permanencia de su principal referente institucional. Rodríguez Palacios ha sido portavoz en la oposición, alcalde durante dos mandatos y nuevamente portavoz tras la pérdida de la Alcaldía en 2023. En paralelo, ha consolidado una proyección política que hoy le sitúa como diputado en las Cortes Generales. Y esa doble condición, portavoz local y parlamentario nacional, no es neutra en términos de poder interno.


La agrupación que ya no es la misma

El PSOE de Alcalá no es hoy el de hace cinco años. La actualización reciente del censo de militantes ha ampliado la base de la agrupación desde el entorno de los quinientos afiliados hasta cifras cercanas a los setecientos. En estructuras locales, ese dato equivale a un cambio de mapa.

Según coinciden distintas fuentes socialistas, una parte significativa de las nuevas afiliaciones se vincula al sector que plantea una renovación generacional y estratégica del proyecto local. Un grupo en el que, además de Nogués, se sitúan otros concejales que han expresado su voluntad de abrir una nueva etapa tras la derrota municipal de 2023.

Ese crecimiento altera la percepción de control orgánico. Y en política interna, la percepción de pérdida de mayoría suele activar movimientos defensivos. El expediente aparece precisamente en ese punto de inflexión: cuando el liderazgo histórico percibe que puede dejar de serlo.


El contexto real de la fotografía

El procedimiento disciplinario se sustenta formalmente en una fotografía publicada en 2014 durante unas Ferias de Alcalá, en el contexto de una actividad organizada por una peña festiva. En aquel momento Nogués tenía 24 años, no era cargo público ni orgánico del PSOE y participaba en un tipo de espectáculo que, más allá de su valoración actual, formaba parte de una cultura festiva local entonces habitual.

El 6 de septiembre de 2014 el semanario local Puerta de Madrid publicó la imagen en su edición impresa. La fotografía circuló sin polémica, sin reproche y sin controversia. Ni en ese momento ni en los meses o años inmediatamente posteriores se produjo reacción disciplinaria alguna, ni interna ni externa. La imagen quedó incorporada al archivo público de la vida festiva local como una anécdota más, carente de trascendencia jurídica o política.

En el marco de aquellas Ferias y Fiestas, conviene recordar que cada peña local organizaba actividades que se repetían anualmente con carácter tradicional formando parte del programa oficial de celebraciones, acontecen los hechos que nos ocupan y en el marco de unas actividades no eran clandestinas ni improvisadas al margen de la vida pública, sino que aparecían expresamente recogidas en el programa de fiestas editado por el propio Ayuntamiento y prologado, en cada edición, por el alcalde o alcaldesa correspondiente, como expresión institucional de respaldo a las celebraciones populares.

La imagen fue pública desde el primer momento. Circuló en prensa local sin polémica ni reproche institucional. Tampoco generó reacción disciplinaria alguna cuando Nogués accedió a responsabilidades políticas años después: ni al incorporarse al gobierno municipal en 2019 ni al ser nombrado secretario de Organización de la agrupación local.

La propia fotografía fue reactivada políticamente en 2023 por la entonces candidata del PP y actual alcaldesa, Judith Piquet. El PSOE defendió entonces a su concejal y mantuvo intacta su posición. Ese recorrido histórico hace inevitable la pregunta política: ¿por qué ahora?


Poder orgánico y ventaja institucional

La respuesta formal remite al Código Ético del PSOE y a la defensa de los principios de igualdad. Pero en el interior de la agrupación la lectura dominante es otra: el expediente se interpreta como un instrumento en una disputa de liderazgo.

La dimensión orgánica se refuerza por dos elementos: la pertenencia de Rodríguez Palacios a la Comisión Federal de Ética y Garantías del PSOE y el hecho de que la incoación del expediente lleve la firma de la secretaria de Organización del PSOE de Madrid, Pilar Sánchez Acera. Esa arquitectura institucional proyecta una imagen de respaldo orgánico al actual secretario general local.

Pero el poder interno no equivale necesariamente a legitimidad electoral. Y en el debate que atraviesa hoy al socialismo complutense esa distinción resulta central: control de aparato frente a capacidad de reconexión ciudadana.


Sueldo, posición y permanencia

La pugna no se produce en el vacío. Rodríguez Palacios no solo encarna un liderazgo histórico: también ocupa una posición institucional consolidada. Como portavoz municipal de la oposición percibe una retribución superior a 75.000 euros anuales, a la que se suma su condición de diputado en el Congreso. Un “sueldo Nescafé” en términos políticos: estabilidad, visibilidad y continuidad.

Tras 24 años de presencia ininterrumpida en el Ayuntamiento, entre gobierno y oposición, el riesgo personal de perder el control de la agrupación no es menor. La eventual pérdida del liderazgo local debilitaría su posición política global. En ese contexto, el expediente adquiere también una dimensión de autopreservación. La política orgánica raramente es ajena a la lógica de permanencia.

Existe además una lectura electoral de fondo. Rodríguez Palacios representa hoy de forma directa la marca nacional del PSOE: diputado en Cortes, dirigente orgánico y figura asociada al ciclo político del sanchismo. Un ciclo que en los últimos comicios autonómicos ha mostrado signos de desgaste en amplios territorios.

Frente a ello, el sector renovador plantea una candidatura de perfil local: continuidad en las políticas progresistas del Gobierno de Sánchez, pero desvinculación del desgaste de marca nacional en el ámbito municipal. Parece lo mismo, pero no lo es. La diferencia es estratégica: cartel electoral local frente a proyección estatal. La renovación no cuestiona la línea política del PSOE. Cuestiona su representación local.


El riesgo de deshumanizar la política

Cuando las disputas internas se trasladan al terreno disciplinario, los adversarios pasan a ser enemigos a eliminar. Es el mecanismo clásico de deshumanización política: sustituir el debate de proyectos por la deslegitimación personal.

El caso Nogués refleja ese desplazamiento. La discusión deja de girar en torno a modelos de ciudad o estrategias electorales y se traslada a una conducta privada de hace más de una década reinterpretada con parámetros actuales. El foco pasa del futuro al pasado y de la política a la moral. Esa mutación suele indicar que la batalla real se libra en otro plano.

Sea cual sea el desenlace del expediente, su efecto inmediato es claro: el PSOE de Alcalá aparece públicamente dividido en un momento en que ejerce la oposición municipal y necesita reconstruir su credibilidad tras la pérdida del gobierno local. La reapertura de una polémica ya explotada electoralmente en 2023 vuelve a situar al partido en un terreno defensivo.

La agrupación se encuentra ante una disyuntiva que trasciende nombres propios: cómo gestionar la transición generacional en una organización marcada durante casi dos décadas por un mismo liderazgo. Las transiciones políticas son el momento más vulnerable de cualquier estructura de poder.

El expediente a Nogués ha precipitado ese momento. Ha transformado una discusión interna en un conflicto público y ha colocado al socialismo complutense ante su propio espejo: continuidad o renovación, aparato o proyecto, pasado o futuro. La resolución del procedimiento dirá poco sobre lo ocurrido en 2014. Pero dirá mucho sobre el PSOE de Alcalá en 2026.


Declaraciones de Enrique Nogués

Ante las informaciones aparecidas hoy en diferentes medios de comunicación de ámbito local y nacional, deseo manifestar lo siguiente:

  1. Efectivamente, el pasado miércoles 11 de febrero recibí notificación de la apertura de un expediente tras denuncia del Secretario General del PSOE de Alcalá, que se encuentra en fase de instrucción, mediante el que se evaluaría según criterios actuales, mi participación en actividades festivas de mi peña cuando tenía 23 años y no era ni concejal ni cargo público. Próximamente presentaré las alegaciones oportunas en los plazos marcados por la normativa interna.

  2. Que la causa de dicho expediente, es la denuncia de un compañero relacionada con una foto de 2014, conocida ya en la pasada campaña electoral y que en su momento, fue utilizada por el Partido Popular de Alcalá de Henares en un intento de desprestigio al partido y a mi persona.

  3. Entonces, y de común acuerdo con las personas que conformábamos la candidatura socialista, ofrecí una rueda de prensa, que es de acceso público, el 23 de mayo de 2023 en la que expliqué que esa foto se realizó en un concurso celebrado en la Peña El Juglar durante las fiestas de Alcalá, en el que participaron un hombre y una mujer. Posteriormente, en 2015, la peña decidió eliminar este tipo de actividades, del todo inapropiadas, que siempre tuvieron respaldo del Ayuntamiento entonces gobernado por el Partido Popular.

  4. Que en el momento de la foto en 2014 no era ni cargo orgánico del PSOE ni concejal del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

  5. No quiero a hacer valoraciones acerca de por qué ahora se retoma este tema ni de las motivaciones del denunciante, pues ello aumentaría el ruido y la desafección y daría aún más argumentos al PP y VOX en Alcalá de Henares y en Madrid.

  6. Tengo plena confianza en la Comisión Regional de Ética y en los órganos federales competentes de mi partido y entiendo que el expediente se cerrará sin consecuencias. Como decía anteriormente, aunque los motivos de apertura de este expediente son, en mi opinión, insuficientes, en este momento estoy preparando un paquete completo de alegaciones que considero de máxima solidez y corresponderá ahora a esos órganos hacer su trabajo con rigor e independencia, y así lo exigiremos y respetaremos.

  7. Como Secretario de Organización de mi partido, cargo que ostento desde hace 12 años y en el que fui reelegido el pasado año, voy a seguir velando por un correcto desarrollo en los procesos democráticos internos que acometerá el PSOE en los próximos meses para, así, volver a recuperar el gobierno de Alcalá y contribuir al cambio en Madrid.


 Epílogo del sainete: responsabilidades desiguales

En el desenlace inmediato del conflicto hay una coincidencia que ambas partes comparten: la acusación mutua de estar perjudicando la imagen del PSOE de Alcalá. Desde el entorno de la dirección local se sostiene que la contestación interna amplifica el daño reputacional; desde el sector renovador se replica que el propio expediente es el origen de la fractura pública. Pero no todas las responsabilidades pesan igual. Quien activa un procedimiento disciplinario contra un dirigente de su propia organización en pleno contexto preprimarias asume, inevitablemente, una carga mayor en el deterioro de la imagen colectiva que quien se limita a defenderse de él.

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1 Comentario

  1. Es una buena oportunidad de Nogués para convertirse en el Page Complutense frente a un Rodríguez Palacios Sanchista. No olvidemos que éste último es un entusiasta de Amnistía a golpistas, reconocimiento de singularidades territoriales y negacionista de los trapicheos del entorno de su puto amo, cómo ellos llaman a su líder. Pues eso Nogués, defiéndete de lo que te acusan y ataca a quienes con sus políticas hacen que tu partido acabe en la irrelevancia.

  2. Cada dia que pasa nuestros políticos nos lo ponen más difícil; asistimos a estas luchas intestinas, vemos a todos los partidos en enfrentamientos públicos, desde la tele hasta esas redes sociales que algunos quieren prohibir o incluso «controlar», y comprobamos una y otra vez cómo han convertido la política en un plató en el que venden lo suyo aunque para ello tengan que destripar a sus colegas de «profesión».

    Han aprendido la tecnica de Jorge Javier y sus amigos, se han dado cuenta de que la patada y sobre todo la zancadilla venden y han superado con creces al inventor de la fórmula.
    Lo de Jorge Javier al menos estaba guionizado; a estos no les hace falta, lo llevan grabado a fuego desde que empezaron en las juventudes de sus partidos a labrarse una carrera exitosa atizando coces o puñalás traperas.
    Hay dias en los que me alegro de vivir lejos de ese «Sálvame», aunque hasta aquí llega el hedor.

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