- Manteo y Antroxu llenan de tradición el centro histórico en una mañana festiva que culminó con el concurso infantil en Cervantes.
- Crónica gráfica y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY
El domingo de Carnaval volvió a desplegar en Alcalá de Henares una de esas estampas que parecen sacadas de un grabado costumbrista: mujeres manteando peleles al sol de febrero frente al Hospitalillo de Antezana mientras, a pocos metros, gaitas y máscaras asturianas avanzaban por la calle Mayor. Dos tradiciones distintas, una netamente complutense y otra llegada del norte, confluyeron en el mismo latido festivo que recorrió desde la calle Libreros hasta la plaza de Cervantes, con cientos de vecinos y visitantes acompañando cada escena.
La mañana arrancó en la plaza de los Santos Niños con el tradicional manteo del pelele, recuperado en 2019 por la Asociación Cultural Hijos y Amigos de Alcalá junto al Colectivo de Cultura Tradicional Pliego de Cordel. La escena, que había desaparecido del calendario local a comienzos del siglo XX, se ha consolidado en apenas un lustro como uno de los símbolos más entrañables del Carnaval complutense. En torno a los grandes lienzos extendidos en el suelo, grupos de mujeres, las “manteadoras”, cosieron, vistieron y prepararon el muñeco que poco después volaría sobre las telas al ritmo de canciones populares.
La luz limpia de la mañana, tras la lluvia del pasado año, atrajo a numeroso público que siguió el recorrido posterior del manteo por la calle Mayor hasta la plaza de Cervantes. Allí, entre balcones y soportales, resonaron los versos repetidos de la canción al pelele, “¿dónde estás? te vamos a buscar”, mientras el muñeco subía y bajaba en el aire con una cadencia casi ritual. La Agrupación Pliego del Cordel cerró el acto con su acompañamiento musical, reforzando ese aire de tradición viva que caracteriza la recuperación del festejo.
El manteo contó con la presencia institucional de la primera teniente de alcaldesa, Isabel Ruiz Maldonado, y la concejala de Mayores, Esther de Andrés, ambas ataviadas con trajes de época, una imagen ya habitual desde 2022. También visitaron a las manteadoras la edil de Familia y Juventud, Pilar Cruz, y la concejala socialista María Aranguren, mientras que, en un segundo plano, en coherencia con el carácter femenino de la tradición, asistieron el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, y el edil socialista Nicolás Rodríguez.
Apenas unos metros más allá, y casi en paralelo temporal, el centro histórico acogía por segundo año el Antroxu de la Casa de Asturias, una de las incorporaciones más vistosas al Carnaval alcalaíno reciente. El pasacalles partió de la calle Libreros y avanzó entre gaitas y percusión hasta confluir también en la plaza de los Santos Niños, donde los personajes de las mazcaraes asturianas desplegaron su imaginario festivo ante un público sorprendido y curioso.
Guirrios de Ponga, zaparrastros de Aller, sidros de Siero o figuras como el choqueiro, el cornelu, la basoira o el diablu desfilaron entre niños y adultos, interactuando con el público con esa mezcla de ironía, transgresión y teatralidad que caracteriza al Antroxu. No faltó el oso de carnaval, símbolo del final del invierno, acompañado por los centenarios cornelus y el sonido continuo de las gaitas, que marcaba el ritmo del desfile como un latido ancestral traído desde la cordillera cantábrica hasta las calles complutenses.
El Antroxu, nombre asturiano del carnaval, comparte con otras tradiciones europeas el espíritu de inversión social y exceso previo a la Cuaresma. La Casa de Asturias en Alcalá ha querido trasladar esa esencia a la ciudad con una muestra representativa de diferentes concejos, algunas tradiciones aún vivas y otras en proceso de recuperación. El resultado fue un recorrido de historia y color que convirtió el casco histórico en un escenario etnográfico en movimiento, ampliando el mapa cultural del Carnaval local.
La coincidencia en el tiempo y el espacio del manteo complutense y el Antroxu asturiano generó una de las imágenes más ricas de la jornada: tradición recuperada y tradición importada dialogando en las mismas calles. Ambas actividades confluyeron en el eje Mayor–Santos Niños–Cervantes, permitiendo al público transitar de una a otra sin ruptura, como si formaran parte de una misma secuencia festiva. El buen tiempo facilitó además que la presencia de público se extendiera hasta la plaza de Cervantes, donde el ambiente carnavalero se mantuvo durante toda la mañana.
Con este doble programa dominical, el Carnaval de Alcalá refuerza dos líneas que han ganado peso en los últimos años: la recuperación del patrimonio festivo propio y la apertura a tradiciones de otras comunidades asentadas en la ciudad. El manteo, con su protagonismo femenino y su raíz local, y el Antroxu, con su potencia visual configuran así un binomio que enriquece la identidad plural del Carnaval complutense contemporáneo.
El Carnaval infantil, semillero de la fiesta
Como complemento a la mañana dominical, la plaza de Cervantes acogió el concurso infantil de disfraces, que regresó al quiosco tras celebrarse el año pasado en el Auditorio Paco de Lucía por la lluvia. Aunque la participación oficial descendió a 27 concursantes, el desfile previo, desde Libreros hasta el escenario, reunió a cerca de un centenar de niños y niñas, muchos fuera de concurso, en una de las citas más esperadas del Carnaval para las familias.
- Fotos del Ayuntamiento
El actor Antonio Ponce ejerció nuevamente de presentador, con el apoyo organizativo de las Peñas Festivas, que formaron el jurado, María José, Juan y Rubén, y asistieron a los participantes durante el desfile. La centenaria Comparsa de Gigantes y Cabezudos, junto a los Gigantillos y la Charanga La Complutense, acompañó el pasacalles previo, reforzando el carácter popular del acto.
El jurado destacó el alto nivel de los disfraces y otorgó el primer premio a La Guardiana de los Mares Azules, seguida por El Demogorgon, La Taquillera de la Noria, Menú Hamburguesa y El Loro en su Jaula. La entrega de premios contó con la presencia de los concejales Antonio Saldaña, Santiago Alonso y Pilar Cruz, así como de los ediles socialistas María Aranguren y Nicolás Rodríguez, quienes participaron en la entrega de galardones.
Más allá de los premios, el concurso volvió a evidenciar el relevo generacional del Carnaval alcalaíno: niños subiendo al escenario con disfraces elaborados en casa, bebés en brazos disfrazados por primera vez y familias enteras compartiendo la experiencia. Entre música, risas y espontáneas apariciones fuera de programa, la plaza de Cervantes se convirtió en un pequeño teatro al aire libre donde la imaginación infantil marcó el ritmo de la mañana.
Con el manteo en los Santos Niños, el Antroxu en la calle Mayor y el carnaval infantil en Cervantes, el domingo condensó tres dimensiones de la fiesta, memoria, diversidad y futuro, en apenas unas horas de sol invernal. Una jornada que confirmó que el Carnaval de Alcalá sigue creciendo sin perder sus raíces, sumando tradiciones y generaciones en un mismo pulso festivo.
Desfile de mayores y el entierro de la sardina
El lunes 16 se celebrará el Desfile de Comparsa y Baile de Carnaval, organizado por la Concejalía de Mayores, que es una de las grandes novedades de la programación, y el miércoles 18 de febrero tendrá lugar el broche de oro de los Carnavales con el tradicional y simbólico Entierro de la Sardina, que este año volverá a realizarse en la Huerta del Obispo, con un pasacalles carnavalesco con salida de la Plaza de Cervantes. Además, el Distrito II volverá a contar con su propia programación especial, con concursos de disfraces infantiles, pasacalles y fuegos artificiales. Ver programación completa en https://www.ayto-alcaladehenares.es/alcala-celebra-el-carnaval-2026-con-un-amplio-programa-de-actividades-para-todos-los-publicos/





















