Carbonilla de Alcalá : un tablao en Las Retintas de la Plaza de los Irlandeses

Es nuestro representante local del flamenco más puro. Además, Antonio participa en proyectos en tono flamenco sobre Lorca, en el espectáculo "El quejío de Bach" y en otros espectáculos que pretenden acercar la cultura flamenca al gran público.

  • El cantaor alcalaíno participó en la primera jornada de Música en las Terrrazas
  • Crónica gráfica y video de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

En la sexta edición de Música en las Terrazas este jueves 7 de julio ALCALÁ HOY se acercó a la plaza de los Irlandeses para vivir una noche de llena de música de calidad donde el Bar Las Retintas ofrecía en su terraza la actuación de Carbonilla.

Es nuestro representante local del flamenco más puro. Además, Antonio participa en proyectos en tono flamenco sobre Lorca, en el espectáculo «El quejío de Bach» y en otros espectáculos que pretenden acercar la cultura flamenca al gran público.

Antonio López «Carbonilla de Alcalá» interpretó varios palos del flamenco como tangos, bulerías y alegrías.  Este alcalaíno adquirió su apodo de su abuelo, un aficionado nacido en Alcalá de Henares del que todavía se recuerdan sus rumores jondos por las geografías complutenses.

Sus comienzos se componen de forma autodidacta, pero con una base de encuentros flamencos en diversos ámbitos; como reuniones de peñas y todo tipo de flamenco vivo. Empieza su formación en la Fundación Conservatorio Casa Patas a cargo del maestro Talegón de Córdoba. Años después continúa sus estudios como alumno del maestro José María González «El Mami».

Todo su aprendizaje y su arte le marcan una trayectoria que le lleva a escenarios nacionales e internacionales. El Carbonilla es de los poco cantaores que escriben sus propias letras, muchas de ellas dedicadas a la ciudad que le vio crecer.

Anoche «El Carbo» como le llaman sus más allegados llenaba la Plaza de los Irlandeses interpretando varios palos del flamenco como tanguillos, bulerías y alegrías. Antonio con la alegría que le caracteriza no defraudó, sin micrófono, a pleno pulmón, su voz llegó a todos los rincones de la Plaza de los Irlandeses y el Corral de la Sinagoga.

Estuvo en todo momento muy bien acompañado por guitarra, cajón flamenco y las palmas de su amigo Pedro que además se arrancó a bailar formando parte de una improvisada sorpresa para el público.

Después casi finalizando la noche hizo aparición  la bailaora Mari Carmen,  quién acompañó al Carbonilla cuando interpretó las alegrías «Tirititran tran tran», entre   la admiración y los olés constantes de los presentes por su elegancia y pasión en el baile .

También tuvimos la oportunidad de ver bailar a dos niñas que se arrancaron a bailar unas rumbas con mucha alegría, palmas y aplausos de la concurrencia al son de la canción «Ali Ali O». La noche se convirtió en un tablao que debería ser más habitual en la ciudad por la buena acogida del publico.

Toni el «Carbonilla» dio lo mejor de si mismo como viene siendo habitual en él,  y lo hizo «Con el corazón en la boca y el alma en la mano» palabras que le dedicó en su momento Diego el Cigala.