Alcalá de Henares vibró al ritmo del mundo en las Jornadas de Diversidad Cultural

La Plaza de Cervantes se convirtió este fin de semana en un mosaico vivo de tradiciones, sonidos y colores con motivo de las Jornadas de Diversidad Cultural organizadas por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Más de quince actividades gratuitas, entre folclore, pasacalles, danza contemporánea y talleres infantiles, reunieron a culturas de cuatro continentes en un ambiente festivo y familiar que hizo vibrar el corazón de la ciudad.

  • Alcalá celebró su diversidad con un vibrante fin de semana de música, danza y culturas del mundo en la Plaza de Cervantes.
  • Crónica gráfica y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY

La Plaza de Cervantes se transformó este fin de semana en un caleidoscopio de ritmos, colores y emociones. Durante los días 24 y 25 de mayo, Alcalá de Henares celebró con entusiasmo sus Jornadas de Diversidad Cultural, un homenaje vivo al mestizaje, la inclusión y la belleza de lo plural.

Más de quince actividades gratuitas ofrecieron al público un viaje sensorial por culturas tan diversas como la rumana, china, polaca, brasileña, peruana, ucraniana y, cómo no, la española. La respuesta ciudadana fue apoteósica: familias enteras, curiosos, artistas y vecinos de toda la vida se dieron cita en un ambiente festivo, fraterno y vibrante.


Sábado: del dragón chino al alma migrante

La tarde del sábado arrancó con fuerza. El grupo rumano Raza de Soare abrió la jornada con danzas tradicionales que arrancaron los primeros aplausos. Le siguió la energía del folclore polaco con Águila Blanca, y una muestra de música africana que hizo temblar los adoquines con sus tambores ancestrales.

Uno de los momentos más impactantes fue el desfile de dragones chinos, que recorrió el centro histórico hasta desembocar en la Plaza de Cervantes como una serpiente mágica que hipnotizó a grandes y pequeños.

Tras la presentación institucional, el escenario se llenó de arte con la aclamada actuación del ballet de Azucena Rodríguez, que deslumbró al público con su elenco intergeneracional de bailarinas y una ejecución impecable. ¡Ovación cerrada!

El broche de oro del sábado lo puso el colectivo ¡Oh!Project, dirigido por Erina S. Sanders, con el estreno de la pieza de danza teatralizada MigrandOh!.

MigrandiOh! representa las historias de las personas que migran a otros países y los complejos procesos de asimilación, aculturación y transculturación que viven, desde el entusiasmo inicial hasta la integración cultural.

Basada en entrevistas sobre la inmigración ecuatoriana realizadas por la propia coreógrafa en 2017, la obra transita por emociones como la soledad, la frustración, el desconcierto ante leyes y costumbres nuevas… hasta llegar al encuentro, la expresión, el reconocimiento y la interculturalidad.

Un total de 15 bailarines y bailarinas dieron cuerpo y alma a esta creación:
Álvaro Gorrón, Hugo García, Sara Tudela, Vicent Mendy, Aitana Lorenzo, Jennifer Martínez, María Guillén, Inés Fernández, Estela Prieto, María Orellana, Miriam Galván, Ana Fernández, Nayara Blanco, Irene Martínez y Gema García.

El público, visiblemente emocionado, respondió con una ovación larga y sentida.


Domingo: diversidad con ritmo y corazón

La jornada dominical arrancó desde temprano con propuestas familiares e inclusivas: juegos infantiles, el canto armonioso del coro polaco APNHP Polónica, y un alegre pasacalles de capoeira brasileña a cargo del grupo 7 Mares.

La mañana avanzó entre risas y palmas con la participación de la Asociación de Ucranianos de Alcalá, un nuevo y vibrante pase del ballet de Azucena Rodríguez, y una explosiva masterclass de ritmos latinos que convirtió la plaza en una pista de baile improvisada, cortesía de la escuela La Malanga.

Además, ¡Oh!Project volvió a dejar huella con talleres participativos dirigidos a los más pequeños, sembrando desde la infancia las semillas de la diversidad, la empatía y el respeto.


Un escenario para la convivencia

Las Jornadas de Diversidad Cultural no solo ofrecieron espectáculos: ofrecieron puentes. La Plaza de Cervantes, corazón de Alcalá, se convirtió durante dos días en un escenario para el encuentro, la escucha y el reconocimiento mutuo entre culturas.

Una ciudad que baila junta es una ciudad que dialoga. Y en esta edición, Alcalá de Henares bailó y brilló como ejemplo de que la diversidad no divide, sino que enriquece.
Porque aquí, todas las culturas caben. Y todas son bienvenidas.

Comentar

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.