
- El caso Moreno desata un conflicto político en Torrejón, enfrenta a poder municipal y policía y reabre el debate sobre su paso por Alcalá.

La denuncia por acoso laboral contra el comisario principal de la Policía Local, Luis Moreno, ha destapado un conflicto de mayor alcance en el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz. Según desvela el diario El País en una información firmada por Patricia Ortega Dolz este lunes 23 de marzo, lo que en apariencia es un procedimiento judicial en curso se ha convertido en el reflejo de un pulso político interno que enfrenta al mando policial con el entorno del histórico dirigente popular José Luis Navarro.
Moreno, que ejerció como comisario en Torrejón entre 2018 y 2025 antes de trasladarse a Alcalá de Henares donde recientemente ha dimitido, ve ahora bloqueado su regreso al puesto que ocupaba anteriormente. La comisión antiacoso del consistorio torrejonero ha determinado que no debe reincorporarse como jefe policial, relegándolo a funciones administrativas mientras se resuelve el procedimiento judicial abierto.
El origen inmediato de la controversia se encuentra en la denuncia presentada por una agente de Policía Local, incorporada al cuerpo en 2022. La denunciante solicitó el pasado 23 de febrero una orden de protección ante la posibilidad de que Moreno regresara como comisario jefe, además de pedir la retirada de su arma reglamentaria.
Un conflicto con recorrido
Sin embargo, tanto la Fiscalía como el juzgado de Violencia sobre la Mujer han rechazado estas medidas cautelares al considerar que no existe riesgo acreditado. El auto judicial señala que los hechos denunciados se remontan a 2020 y que el último contacto entre ambos se produjo en 2023, describiendo además una relación aparentemente cordial hasta ese momento, según los mensajes analizados en la causa.
El propio juez subraya que actualmente no coinciden en el entorno laboral ni residen en el mismo municipio, y que no consta intento alguno de contacto reciente por parte del investigado, lo que ha llevado a desestimar la solicitud de protección.
Más allá del recorrido judicial, el caso ha reabierto una fractura interna en el Ayuntamiento de Torrejón. Moreno y José Luis Navarro considerado por muchos como la figura de mayor peso político en el municipio mantuvieron durante años una relación estrecha de colaboración. “Eran uña y carne”, señalan trabajadores municipales citados en la información publicada por El País.
Esa relación se quebró hace aproximadamente un año, coincidiendo con la solicitud de traslado de Moreno a Alcalá de Henares. Desde entonces, el conflicto ha ido escalando hasta derivar en una situación que distintas fuentes describen como una “guerra abierta” en el seno del consistorio. El actual equipo de Gobierno, encabezado formalmente por el alcalde Alejandro Navarro, sobrino del veterano dirigente, ha optado por una posición firme: no permitir el regreso de Moreno a su puesto como comisario y sacar la plaza a concurso-oposición.
Dos criterios políticos, dos decisiones
La decisión del Ayuntamiento de Torrejón contrasta con la postura adoptada en su momento en Alcalá de Henares. Aquí, la alcaldesa Judith Piquet defendió la continuidad de Moreno al frente de la Policía Local mientras no existiera una sentencia firme en su contra, apelando al principio de presunción de inocencia.
Ese criterio, sin embargo, no ha sido compartido en Torrejón, donde el consistorio sostiene que la situación administrativa del funcionario no implica la reserva de su puesto de trabajo. En consecuencia, ha optado por cubrir la plaza vacante mediante un proceso selectivo abierto. Desde el ámbito policial, algunas voces recuerdan que, como funcionario de carrera, Moreno podría tener preferencia para optar al puesto, una cuestión que previsiblemente seguirá generando controversia en los próximos meses.
El trasfondo del conflicto apunta a una realidad más amplia. El Ayuntamiento de Torrejón, gobernado por el Partido Popular desde 2007, atraviesa un periodo de creciente tensión interna y acumulación de investigaciones judiciales relacionadas con distintos ámbitos de la gestión municipal. Entre ellas figuran pesquisas sobre presuntos amaños en oposiciones a la Policía Local, concesiones en el entorno del Parque Europa o posibles irregularidades administrativas. Todas ellas, según las fuentes citadas, apuntan a la existencia de una supuesta red clientelar vinculada al denominado “clan Navarro”.
La proyección política de este entramado ha vuelto recientemente a la primera línea tras el nombramiento en febrero de Ainhoa García esposa del actual alcalde, como portavoz adjunta en la Asamblea de Madrid, reforzando la idea de un núcleo de poder con fuerte componente familiar.
A la espera de la evolución judicial de la denuncia, el caso de Luis Moreno se sitúa en el cruce entre lo penal, lo administrativo y lo político. Su desenlace no solo determinará el futuro profesional del excomisario, sino que puede tener consecuencias en el equilibrio interno del Ayuntamiento de Torrejón y en la percepción pública de su modelo de gestión.
De momento, el pulso sigue abierto. Y todo apunta a que no será breve.















¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a






