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El homenaje incluyó misa en el Hospital de Antezana, acto institucional, restitución patrimonial de la estatua y presencia de autoridades y recreadores históricos

Alcalá de Henares miró este miércoles 26 de noviembre de frente a su pasado. Lo hizo sin estridencias, pero con convicción; sin complejos, pero con solemnidad. Coincidiendo con el 521 aniversario del fallecimiento de la reina Isabel la Católica, la Asociación Círculo Hispanista Complutense (CHC) organizó un completo programa de actos que convirtió la jornada en una cita con la memoria histórica, el patrimonio y la identidad complutense. Un homenaje que combinó recogimiento religioso, palabra pública, simbolismo y un gesto largamente esperado: la restitución de la pluma en la mano de la estatua de la monarca, situada junto al Palacio Arzobispal.
No fue un acto concebido para la multitud ni para el ruido. Tampoco un ejercicio de nostalgia sin contexto. Fue, más bien, una reafirmación tranquila, pero firme del vínculo histórico entre Alcalá de Henares y una figura clave en la configuración de España y de la Hispanidad. Porque Isabel I de Castilla no es una reina lejana para Alcalá: en la ciudad pasó largas estancias, aquí recibió por primera vez a Cristóbal Colón y aquí nació su hija Catalina, futura reina de Inglaterra. Hechos históricos que sitúan a Alcalá en el centro de su biografía y de su legado.
Una misa entre muros centenarios para abrir la jornada
La jornada comenzó a las once de la mañana en la capilla del Hospital de Antezana, uno de los espacios asistenciales y patrimoniales más antiguos de la ciudad. Allí se celebró una misa en memoria de Isabel la Católica, oficiada por Jesús García, capellán del hospital, en un ambiente de recogimiento, sobriedad y emoción contenida.
Durante la celebración se puso el acento en la dimensión humana y espiritual de la reina, en su condición de mujer, madre y gobernante, y en la fe cristiana que marcó de forma decisiva su vida personal y su acción política. Lejos de un discurso académico, la homilía subrayó la coherencia vital de Isabel y su sentido del deber como gobernante en una época convulsa y decisiva.
Entre los asistentes se encontraban miembros del Círculo Hispanista Complutense, representantes culturales y ciudadanos que quisieron sumarse a un primer momento de recogimiento antes de trasladarse al escenario central del homenaje.
Ante el Palacio Arzobispal, palabra, historia y memoria compartida
A las doce y media del mediodía, el homenaje se trasladó al entorno del monumento a Isabel la Católica, situado junto al Palacio Arzobispal, un enclave de enorme peso simbólico para la historia de la ciudad. No es un lugar elegido al azar. Fue en este palacio donde Isabel recibió a Cristóbal Colón en enero de 1486 y donde se gestaron decisiones que cambiarían el rumbo de la historia mundial.
Ante la estatua se congregó una representación del Círculo Hispanista Complutense, acompañada por autoridades municipales, representantes de instituciones socioculturales de la ciudad y grupos de tercios y recreación histórica, cuya presencia aportó solemnidad visual, contexto histórico y una dimensión simbólica muy reconocible.
El acto se desarrolló con una estructura clara y ordenada. Tras la bienvenida a cargo del relator, tomó la palabra Pilar Blasco, presidenta del Círculo Hispanista Complutense, quien reivindicó la figura de Isabel la Católica como pieza esencial para entender la historia de España y de la propia ciudad de Alcalá de Henares. Blasco subrayó la necesidad de conservar y difundir el legado histórico sin prejuicios ni simplificaciones, defendiendo el patrimonio como un bien común que requiere compromiso cívico.
A continuación, se llevó a cabo la lectura coral de una loa biográfica, compartida entre varias personas asistentes. El texto repasó los principales hitos del reinado de Isabel: su impulso a la cultura y a la imprenta, la unidad lingüística del castellano, el descubrimiento de América, la proyección de la Hispanidad y su preocupación expresa por la defensa de los pueblos indígenas del Nuevo Mundo, a los que reconoció como súbditos libres de la Corona.
La restitución de la pluma, símbolo de gobernanza y justicia
Uno de los momentos centrales y más cargados de simbolismo de la jornada llegó con la restitución de la pluma en la mano de la estatua de la reina. Se trata de un elemento original de la escultura, desaparecido desde hace casi dos décadas, que forma parte esencial de la representación concebida en 2004 por el escultor Santiago de Santiago, con motivo del quinto centenario de la muerte de Isabel la Católica.
La reposición ha sido posible gracias al trabajo del escultor Salvador Amaya, una de las figuras más reconocidas de la escultura monumental contemporánea en España y autor de numerosas obras dedicadas a personajes y episodios clave de la historia nacional. Amaya fue el encargado de colocar personalmente la nueva pluma, devolviendo a la imagen de Isabel el símbolo con el que firmó leyes y decisiones fundamentales, como las Leyes de Indias, y con el que se representa su papel como reina legisladora.
Tras la colocación, el escultor agradeció públicamente la confianza del Círculo Hispanista Complutense y reivindicó la importancia de proteger el patrimonio histórico frente al deterioro, el vandalismo y el olvido. El aplauso de los asistentes acompañó uno de los instantes más significativos del acto, cargado de sentido simbólico y reparador.
Patrimonio histórico, presencia institucional y una reivindicación de futuro
El homenaje continuó con la ofrenda floral a los pies del monumento, en un ambiente de respeto y recogimiento. A continuación, intervino el concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, quien destacó el valor de iniciativas como esta para mantener viva la memoria histórica de Alcalá de Henares y reforzar el compromiso ciudadano con la conservación del patrimonio.
El acto contó asimismo con la presencia del teniente de alcaldesa, Gustavo Severien, cuya asistencia subrayó el respaldo institucional del Ayuntamiento a este tipo de iniciativas culturales y patrimoniales impulsadas desde la sociedad civil.
Durante el cierre del acto se agradeció la colaboración de entidades como la Fundación Antezana, la Sociedad de Condueños, el CDC y las asociaciones culturales participantes, así como la presencia de los tercios y recreadores históricos, que aportaron contexto y profundidad visual al homenaje.
Más allá de la conmemoración puntual, el Círculo Hispanista Complutense reiteró una reivindicación de fondo: que la figura de Isabel la Católica cuente con un emplazamiento aún más relevante en la ciudad complutense, acorde a su papel histórico y a la vinculación de Alcalá con su reinado.
La jornada concluyó sin prisas, entre conversaciones y fotografías junto a la estatua restaurada. Alcalá de Henares volvió así a mirar a Isabel la Católica con respeto y sin complejos, reclamando su lugar como parte viva del patrimonio histórico, la memoria colectiva y la identidad de la ciudad.

















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Hay cosas que importan y otras que son importantes. Gracias Círculo Hispanista Complutense.
¿Para cuándo la restitución del báculo de la estatua del arzobispo Carrillo frente al convento de San Diego? Fue robado hace décadas, poco después de la colocación del monumento, y así continúa debido la inacción y desinterés del Ayuntamiento.
¿A qué «Ayuntamiento» te refieres? Si la desaparición del báculo tuvo lugar «hace décadas», han sido muchos los «Ayuntamientos que ha pasado por Alcalá».
Por curiosidad, principalmente.
Precisamente a todos, por eso, porque todos los partidos que ha pasado por el Ayuntamiento les importa una m… la cultura, nos esquilman a impuestos, se los gastan sin control y dependen de direcciones nacionales a las que hay que pedir responsabilidades por décadas de corrupción.
Ya no acepto, a ninguno, la disculpa de que la culpa es de otros. La culpa es de todos.
Un saludo.
La cruz de Borgoña, como bien indica su nombre es de Borgoña, que precisamente no es una región de España. No me planteo muy seriamente si nos conviene como sociedad dedicar tiempo y dinero a hechos que transcurrieron cientos de años, y no todos dignos de mención o dedicar ese tiempo y dinero a mejorar el bienestar de nosotros y nuestros hijos (con sanidad, educación, investigación pública de calidad, valores de respeto al prójimo).
El moderador es un fascista sectario acomplejado y muy amargado. Y si no fuera tan faca, hasta daría pena.
SPAM MIKERINOS: 7 mensajes para decir lo mismo… ¿fascista? Hagaselo mirar por un especialista. Pero no se si la sicopatia tiene arreglo ….