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Las víctimas, una pareja sin hogar atendida por servicios sociales, dormían en la zona cuando un fuego accidental arrasó sus pertenencias y su refugio improvisado.
Lo que empezó como un pequeño fuego para intentar combatir el frío acabó en tragedia absoluta. Una mujer inmigrante de un país del este de Europa ha muerto carbonizada y su pareja, un hombre de unos 70 años, permanece en estado crítico con quemaduras que afectan al 90% de su cuerpo, después de que ardiera el punto donde ambos pernoctaban junto a las vías del tren de la avenida de Meco, frente al barrio de Los Nogales y a escasos metros de la comisaría conjunta de Policía Nacional y Policía Local.
Una mujer resulta fallecida y un hombre herido muy grave por quemaduras en un incendio en un parque que ha afectado a un árbol.
📍 C/ Gaceta. Alcalá de Henares.#SUMMA112 traslada en helicóptero al herido al hospital.
Los #BomberosCM extinguen el fuego.
Investiga @policia. pic.twitter.com/AY1i9FkUZL
— 112 Comunidad de Madrid (@112cmadrid) November 21, 2025
El incendio, que se produjo poco antes de las dos de la tarde, levantó una enorme columna de humo visible desde buena parte de la zona norte de la ciudad. En un principio, nadie podía imaginar que debajo de aquella humareda había dos personas atrapadas entre las llamas, una de ellas ya fallecida y otra luchando desesperadamente por sobrevivir.
Un fuego para calentarse que acabó convertido en tragedia
Según las primeras informaciones facilitadas por fuentes policiales y sanitarias, la pareja trataba de calentarse debido a las bajas temperaturas que registraba la ciudad a esa hora. Lo que ardió no puede considerarse una infravivienda; era poco más que un pequeño hueco hecho con mantas, cartones, plásticos y algunas pertenencias mínimas. Un rincón donde pasaban la noche, siempre en condiciones extremadamente precarias, como tantas personas sin hogar que se refugian en esa franja de terreno entre la avenida de Meco y la vía férrea.
El fuego prendió con rapidez, alimentado por los materiales inflamables que ambos usaban para protegerse del frío y del viento. La intensidad de las llamas fue tal que, cuando los primeros indicativos de Policía Local y Policía Nacional llegaron al lugar, la mujer se encontraba ya completamente calcinada. Nada pudieron hacer los sanitarios del SUMMA 112 salvo certificar el fallecimiento.
En cuanto al hombre, gravemente herido, presentaba quemaduras en casi todo el cuerpo y un estado de extrema gravedad. Los equipos de emergencia solicitaron de inmediato un helicóptero medicalizado, que aterrizó en la misma zona, y lo trasladó al Hospital de La Paz, centro de referencia en quemados graves.
Un despliegue de emergencias rápido, pero insuficiente ante la violencia del incendio
El suceso movilizó, en cuestión de minutos, a varias dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, tres ambulancias, efectivos de Policía Local y patrullas de la Policía Nacional. La proximidad de los cuerpos de seguridad a la zona permitió que la primera respuesta fuese casi inmediata, pero aun así el incendio ya había arrasado todo el improvisado campamento donde se encontraba la pareja.
Los bomberos lograron extinguir las llamas con rapidez para evitar que el fuego alcanzara un árbol cercano y se extendiera hacia los matorrales y la pasarela que cruza la calle Escudo. El riesgo de propagación era evidente y, de haberse producido, el balance podría haber sido aún peor debido al intenso viento que soplaba en ese momento.
Fue durante las labores de extinción cuando los equipos confirmaron la tragedia: una víctima mortal y otra en situación crítica. La imagen de la mujer, completamente carbonizada, dejó consternados a policías, sanitarios y bomberos, muchos de ellos veteranos pero igualmente afectados por la brutalidad del escenario.
Una pareja conocida por los servicios sociales del Ayuntamiento
Fuentes municipales consultadas por ALCALÁ HOY han confirmado que ambas personas eran usuarias habituales de los servicios sociales del Ayuntamiento. Se desconoce su procedencia exacta, aunque la mujer era inmigrante de un país del Este de Europa y llevaban meses sobreviviendo entre distintas zonas verdes próximas a la avenida de Meco. En las últimas semanas el deterioro físico de ambos había sido evidente.
La situación de estas dos personas refleja un problema que, lejos de ser puntual, continúa cronificándose en Alcalá y en la mayoría de grandes ciudades. Durmiendo a la intemperie, alternando ubicaciones, sin red de apoyo estable y expuestos a las inclemencias del tiempo, cada invierno supone para ellos un riesgo añadido. Un descuido, una llama mal controlada o una simple chispa pueden desencadenar una tragedia como la vivida este jueves.
La Policía Nacional ha asumido la investigación del suceso para informar a la autoridad judicial y determinar el origen exacto del fuego. Aunque todo apunta a un accidente relacionado con un intento de calentarse, los agentes han tomado muestras y recabado testimonios para confirmar si existió algún otro factor.
El juzgado de guardia ha ordenado el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Madrid, donde se realizará la autopsia.
Una zona habitual de tránsito y refugio para personas sin hogar
La franja de terreno situada entre la avenida de Meco, la vía del tren y la pasarela de la calle Escudo es un espacio que acumula quejas recurrentes de vecinos y vecinas: incendios de matorral, acumulación de basura, asentamientos esporádicos y presencia habitual de personas sin hogar que buscan un lugar donde dormir sin ser molestadas.
Se trata, paradójicamente, de una zona muy próxima a la comisaría conjunta de Policía Local y Nacional. Aun así, la extensión del terreno y la vegetación espesa dificultan el control total de lo que ocurre en los márgenes. Durante el verano, los incendios de matorrales suelen ser frecuentes, pero en invierno son los fuegos para calentarse los que pueden provocar situaciones de riesgo extremo.
Vecinos de Los Nogales y de la propia avenida de Meco han mostrado su preocupación por este tipo de sucesos, recordando que no es la primera vez que ocurre algo similar. “Siempre vemos humo o pequeños fuegos, pero nunca imaginamos algo así”, explicaba una residente que ha presenciado el despliegue de emergencias.
Una tragedia que vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad extrema
El drama de esta pareja sin hogar evidencia la fragilidad de quienes viven literalmente al límite, sin recursos y expuestos a peligros cotidianos que para gran parte de la población pasan desapercibidos. La búsqueda de calor ante un día especialmente frío ha terminado costando la vida a una mujer y dejando al borde de la muerte a su compañero.
A la espera de que avancen la investigación policial y la autopsia, el suceso está generando un profundo impacto en los servicios de emergencia y en los equipos sociales que conocían el caso. Y vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda pero ineludible: en Alcalá hay personas que duermen entre matorrales, cartones y plásticos. Personas que, como esta pareja, no siempre sobreviven al invierno.


















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