Depurar o proteger: dos formas de hacer política | Por Blanca Ibarra

La concejala socialista Blanca Ibarra rompe el silencio tras el escándalo de Santos Cerdán con una tribuna contundente en la que reivindica la ética, la transparencia y la autocrítica como señas de identidad del PSOE. En un texto cargado de firmeza, Ibarra contrasta la reacción de su partido frente a la impunidad frente a las corrupción que —denuncia— impera en las filas del PP, y acompaña sus palabras con un vídeo publicado en X que refuerza su mensaje: “No somos iguales, y no lo vamos a permitir”.

Foto de agencias
  • Blanca Ibarra Morueco, Concejala del Grupo Municipal Socialista de Alcalá de Henares

Hay momentos en política que duelen. No por lo que viene de fuera, sino por lo que se cuela dentro. Momentos que generan rabia, decepción y hasta vergüenza, porque una no espera tener que mirar hacia su propia casa y encontrarse con sombras que nunca deberían haber estado ahí. Lo ocurrido con Santos Cerdán es uno de esos momentos. Un episodio que obliga a actuar con contundencia, como se ha hecho. Sin titubeos y sin matices.

Frente a la impunidad que otros practican con naturalidad, en el Partido Socialista la tolerancia cero ante cualquier indicio de corrupción no es una pose: es una línea roja. Por eso, en cuanto se conocieron los hechos, mi partido actuó. Cerdán fue apartado de inmediato. Sin rodeos. Porque en esta organización la transparencia no es un eslogan: es una práctica. Y porque no se puede mirar a la ciudadanía a los ojos si no se tiene la valentía de limpiar también lo propio.

Esa es la diferencia. Una diferencia profunda entre quienes se enfrentan a los problemas con determinación y limpian lo que hay que limpiar, y quienes han convertido la política en un refugio donde lo podrido se enquista. Porque mientras nosotros actuamos ante la mínima sospecha y extirpamos lo que no representa nuestros valores, en el Partido Popular no solo se esconden las vergüenzas: se aplauden.

Ahí tenemos a Carlos Mazón, aún presidente de la Comunidad Valenciana, envuelto en plena polémica por su desaparición durante la DANA y por la opacidad sobre su paradero mientras cientos de valencianos se ahogaban. Lejos de exigirle explicaciones, Feijóo le exhibía con orgullo en su manifestación y le premiaba públicamente con un “buen trabajo”. El mensaje es claro: quien tapa las vergüenzas, asciende. Quien se atreve a cuestionar, sobra. Y si no, que se lo pregunten a Pablo Casado.

Y si la cosa va de ejemplos de “honradez”, pocas personas la encarnan mejor que Isabel Díaz Ayuso. Una presidenta que vive en un ático de lujo que nadie sabe cómo se paga, con un defraudador confeso a su lado, y un entorno marcado por escándalos fiscales y negocios muy turbios. Sin embargo, su partido la alaba como una “rock star” Todo esto aderezado con la durísima realidad de que, cinco años después, siga sin haber pedido ni siquiera perdón a las miles de familias madrileñas que perdieron a sus mayores en las residencias. La herida sigue abierta, pero Ayuso hace tiempo que dio la espalda a la verdad.

Y por si todo esto no fuera suficiente, al frente del Partido Popular, el señor que aspira a gobernar este país es un tipo que guarda con orgullo un álbum de fotos de lo más particular: enmarcado con narcos a los que, sin rubor, llama amigos.

Mientras todo eso ocurre ante nuestros ojos, se nos intenta arrastrar al barro del “todos son iguales”. Se nos intenta equiparar en actuaciones, mientras otros esquivan sistemáticamente responsabilidades como quien oye llover.

Pero no, no somos iguales. Y no lo vamos a permitir. No vamos a permitir que se nos compare con quienes han hecho de la corrupción un estilo de vida.
No vamos a permitir que se siembre la idea de que todo está podrido.
Y no vamos a permitir que quienes se han blindado en la mentira y el odio se presenten ahora como adalides de la regeneración y la democracia.

La esencia del PSOE es la del compromiso ético, la de la respuesta inmediata ante la sospecha, la de la humildad y el respeto a la ciudadanía. Una esencia construida durante más de 145 años por cientos de miles de militantes y cargos públicos que nos dejamos la piel cada día, sin privilegios, sin redes clientelares y sin favores cruzados.

Hoy toca hacer autocrítica, sí. Pero también reivindicar lo que somos.
Y con la misma fuerza con la que exigimos responsabilidades, defendemos la dignidad de un proyecto político que sigue siendo imprescindible para avanzar.

Así que hoy y siempre, salimos a la calle y seguimos trabajando con la cabeza alta. Por y para la gente. Que la derecha siga rabiando. Que nosotros seguiremos mejorando este país.

¡ Nuestro canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a nuestro canal de telegram @alcalahoy para estar al tanto de nuestras noticias.

1 Comentario

  1. A proteger el chiringuito con una soflama torticera. A ver que muchas tenemos una edad para que nos venga con las gilipolleces creadas Por el departamento de comunicación sanchista. Su inteligencia no da más de sí para tener opinión objetiva. Es lo que tiene pertenecer a una secta.

  2. Ninguna diferencia entre Bárcenas o Cedran. Ninguna en como lo gestionan Rajoy o Sánchez. Respeto su fanatismo ideológico anti-pp-ayuso absolutamente respetable. Creo que tiene un, probablemente, suculento sueldo con cargo al IBI municipal. De cuando en cuando, deleitemos con algún asunto municipal de provecho para el Interés local. Le propongo uno simplón:el asqueroso estado del asfalto en la entrada a Alcalá por la avenida de Madrid.
    Postdato curiosidad, Abalos comenzó de concejal en mi querida valencia y recuerdo su discurso literario similar, y llegó a ministro.

  3. No sabiais nada hasta que se publica un Informe con las conversaciones grabadas y entonces si, lo que se llevaba adelantando meses os pilla de sorpresa. Tambien os pillará lo del hermano de Sanchez o lo de su señora pero, claro, para eso está el fiscal general del gobier… Estado, actuando como abogado defensor.
    Vergüenza os debería dar.

Comentar

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.