- El Encuentro de Encajeras reunió a casi 400 participantes en una jornada de arte, tradición y homenaje intergeneracional.
- Crónica gráfica y vídeo de Pedro Enrique Andarelli para ALCALÁ HOY
La jornada comenzó con la actuación de la rondalla y coro Gil de Andrade, que interpretó el himno oficioso de la ciudad y arrancó sonrisas con un espontáneo “cumpleaños feliz” dedicado a una encajera de mediana edad. Más tarde, durante la entrega de reconocimientos, se repitió la canción para homenajear a una encajera de Vallecas que cumplía ese día nada menos que 98 años. Los reconocimientos fueron entregados por la presidenta de la Asociación de Mujeres Vía Complutense, María Blázquez, y el concejal de Igualdad, Santiago Alonso.
Durante más de dos horas, entre saludos, ovaciones y cánticos, se entregaron los reconocimientos previstos: a la delegación más numerosa —Alcalá, con más de 40 participantes—; a la más lejana —Ponferrada—; a la encajera de mayor edad, una admirable nonagenaria procedente de Vallecas que además celebraba su cumpleaños; y al participante más joven, un encajero de solo 17 años alcalaíno. Fue un emotivo acto conducido por María Blázquez, presidenta de la Asociación de Mujeres Vía Complutense, y el concejal de Igualdad, Santiago Alonso.
La cita, ya consolidada en el calendario cultural de la ciudad, fue organizada por la Asociación de Mujeres Vía Complutense con la colaboración de la Concejalía de Igualdad. Aunque el traslado a la Casa de la Entrevista obligó a reducir el despliegue habitual, muchas encajeras pudieron mostrar en directo su labor con almohadillas, alfileres y bolillos, creando verdaderas filigranas de hilo. Algunas asistentes lamentaron no haber podido desplegar sus herramientas por falta de espacio o tiempo, y sugirieron celebrar futuras ediciones en un pabellón deportivo. Sin embargo, la organización explicó que esos espacios ya estaban reservados para competiciones deportivas.
El año pasado, la Plaza de Cervantes se llenó de color y texturas. Este año, aunque bajo techo, no fue menos: cada puntada tejió también historias de vida, resistencia y arte silencioso, en una tradición viva que también atrae a hombres.
Los trabajos finalizados estarán expuestos próximamente en el salón de actos de la Concejalía de Turismo, en la calle San Juan.
Una técnica artesanal con siglos de historia
El encaje de bolillos es una técnica artesanal con siglos de historia, que consiste en entrelazar hilos enrollados en pequeños cilindros de madera —los famosos bolillos— sobre una almohadilla, guiados por un patrón sujetado con alfileres. El resultado es un tejido calado de gran belleza que se utiliza para decorar prendas, manteles, cortinas y más.
Originado en Europa en el siglo XVI, el encaje se convirtió en un símbolo de paciencia, precisión y elegancia, tradicionalmente practicado por mujeres que se reunían en corro a trabajar, conversar y compartir saberes. En España, tiene especial arraigo en Galicia, Castilla-La Mancha, Cataluña y la Comunidad Valenciana, aunque actualmente se practica en todo el país como patrimonio vivo.
El Encuentro de Encajeras de Alcalá no es solo una muestra de habilidad manual, sino también una fiesta de convivencia y orgullo colectivo. Ver a mujeres de diferentes generaciones compartiendo mesa, técnicas y risas al son de la rondalla, mientras el aire se llena del leve repiqueteo de los bolillos, es asistir a una escena de belleza serena y auténtica. Una cita que merece ser vivida… y contada.























