- La alcaldesa cedió simbólicamente el bastón de mando en un acto celebrado en Santa María la Rica con procesión, música tradicional y reivindicación femenina.
- Crónica gráfica y vídeo de Myriam Trujillo para ALCALÁ HOY
Alcalá volvió a mirarse este domingo en el espejo de sus tradiciones más queridas. La alcaldesa, Judith Piquet, entregó de forma simbólica el bastón de mando a la alcaldesa de las Águedas, Marina Pinto Martín, en un acto cargado de simbolismo, memoria colectiva y reivindicación femenina que tuvo como escenario el Antiguo Hospital de Santa María la Rica.
La ceremonia, organizada por la Cofradía de Santa Águeda y el Centro Castellano-Leonés, reunió a buena parte de la Corporación municipal. Junto a Piquet estuvieron la teniente de alcaldesa Isabel Ruiz Maldonado y los concejales Santiago Alonso, Antonio Saldaña, Orlena de Miguel, Esther de Andrés y Víctor Cobo, además de otros representantes institucionales y del tejido asociativo de la ciudad. Marina Pinto Martín estuvo acompañada por la Mayordoma de este año, Toñi Martín Alonso, en una jornada que volvió a poner el acento en el protagonismo de las mujeres dentro de una tradición con profundas raíces populares.
La festividad arrancó por la mañana con una eucaristía en la Iglesia de las Agustinas, seguida de una degustación de vino y dulces castellanos. A continuación, la imagen de Santa Águeda recorrió las calles del Centro Histórico en procesión, arropada por la música de dulzainas y los bailes tradicionales del Centro Castellano-Leonés. Al llegar a la puerta del Ayuntamiento, la alcaldesa y la comitiva municipal se sumaron al cortejo, que continuó hasta Antiguo Hospital de Santa María la Rica, donde se celebró el acto central. Este cambio de ubicación, poco habitual, se debió a las obras que actualmente se desarrollan en la Casa Consistorial.
Durante su intervención, Judith Piquet expresó su “alegría y emoción” por participar en un acto que, según señaló, representa “de una manera tan especial la convivencia entre lo tradicional y lo auténtico con la modernidad y lo más nuevo”. La alcaldesa subrayó además el valor simbólico de la celebración: “Es una celebración que, por muy testimonial y festiva que sea, también sirve para reivindicar y poner en valor el papel protagonista de la mujer”.
Piquet quiso agradecer expresamente el trabajo de la Cofradía de Santa Águeda y del Centro Castellano-Leonés, destacando que su labor no solo mantiene vivo un folclore que forma parte del patrimonio cultural de España, sino que “hace igual de rica, diversa y especial a Alcalá, celebrando y compartiendo con vecinos y visitantes costumbres tan hermosas como esta de las Águedas”.
Un año más, la cesión simbólica del bastón de mando volvió a recordar que las tradiciones no son piezas de museo, sino rituales vivos que conectan pasado y presente, y que en Alcalá siguen encontrando espacio para celebrarse, renovarse y reivindicar valores compartidos como la convivencia, la identidad cultural y la igualdad.























