- Más Madrid denuncia en la Asamblea averías, incumplimientos del contrato y falta de control del Consorcio sobre los autobuses urbanos de Alcalá.
🔴 ¿Tú también sufres el autobús urbano?
¿Sabías que hay buses que deberían estar en Alcalá y la empresa los llevó a otras ciudades?
Mientras se incumple el contrato Ayuso mira a otro lado.
Trae buses diésel averiados.
Faltan buses-reserva‼️@Alicia_Torija_L exige soluciones. pic.twitter.com/zJUjH5H96Z— Más Madrid Alcalá (@MasMadridAlcala) November 13, 2025
La denuncia estalló en la Comisión de Transportes de la Asamblea de Madrid, donde Más Madrid expuso lo que califica como la situación límite del servicio de autobuses urbanos de Alcalá. La diputada Alicia Torija llevó al Parlamento regional un rosario de quejas acumuladas durante meses por usuarios y trabajadores mientras, según afirmó, los responsables del Consorcio Regional de Transportes de Madrid ofrecen respuestas alejadas de la realidad.
La intervención puso sobre la mesa un panorama que mezcla averías constantes, vehículos defectuosos, falta de climatización en verano, rampas para personas con movilidad reducida que fallan y, para rematar, autobuses que deberían estar en Alcalá pero que aparecen circulando en otras ciudades. Más Madrid sostiene que la empresa adjudicataria ha incumplido el contrato y que la Comunidad de Madrid elude su responsabilidad última sobre un servicio esencial.
Más Madrid acusa al Consorcio de falta de control
Torija explicó que la empresa Monbus, responsable del servicio urbano bajo la marca AlcaláBus, ha permitido expediciones con fallos de freno, motor limitado y temperaturas superiores a los 30 grados, incluso con alarmas encendidas durante el trayecto. Añadió que los autobuses incorporados de la marca Isuzu resultan defectuosos y sufren averías prácticamente diarias que ponen en riesgo tanto a los conductores como a los viajeros, y que el contrato exige una flota de reserva que no se está cumpliendo.
Según su relato, varios de los vehículos por los que el Consorcio está pagando no se encuentran en Alcalá sino en Barcelona o Valencia, donde habrían sido desplazados por la propia empresa. Para Más Madrid se trata de un incumplimiento flagrante del contrato que exige una reacción inmediata por parte del Gobierno regional. Sin embargo, denuncian que la presidenta Ayuso no da la cara y que el Director Gerente del Consorcio se limita a ofrecer explicaciones insuficientes.
El partido solicitó la comparecencia del propio Gerente, Pablo Rodríguez Sardinero, para que explique por qué se mantiene un servicio que, en palabras de Torija, está vulnerando los mínimos de seguridad, mantenimiento y calidad que exige un transporte público pagado con dinero de todos. Más Madrid insiste en que el caos no es puntual ni atribuible a circunstancias excepcionales, sino que responde a una gestión deficiente y a una supervisión insuficiente por parte del Consorcio.
Denuncian también la inacción del Ayuntamiento de Alcalá
La portavoz de Más Madrid Alcalá, Rosa Romero, añadió que la alcaldesa Judith Piquet fue muy rápida para fotografiarse junto a los nuevos autobuses híbridos con etiqueta ECO, pero no lo está siendo para exigir a la Comunidad de Madrid soluciones a los problemas reales que sufre el servicio. Romero sostiene que se está dando gato por liebre, con vehículos Isuzu en condiciones mecánicas lamentables, goteras, fallos continuos y una climatización nula que hizo insoportable viajar en ellos durante el verano.

La concejala recordó que los trabajadores llevan meses denunciando la situación y que incluso se ha impedido la participación de los conductores en la Mesa de Movilidad. A su juicio se trata de un veto injustificado que priva al Ayuntamiento de información valiosa para diagnosticar problemas y plantear soluciones. Según dijo, quienes conducen los autobuses conocen de primera mano los fallos técnicos y las dificultades del servicio, especialmente ahora que media ciudad está afectada por obras.
Romero subrayó que hablar de movilidad en Alcalá sin contar con los conductores es como planificar un hospital sin consultar a los médicos. Lamentó además que el Ayuntamiento no haya respaldado al Comité de Empresa en sus llamadas a ordenar la movilidad en las zonas de obras ni en sus advertencias sobre los riesgos laborales que implica trabajar en un servicio cada vez más tensionado.
El Comité de Empresa advierte del deterioro del servicio
Aunque la denuncia principal procede de Más Madrid, el contexto laboral ayuda a dibujar la magnitud del problema. El Comité de Empresa de AlcaláBus ya alertó hace semanas de que la suma de averías, falta de vehículos operativos y caos circulatorio en torno a la Vía Complutense y otras zonas en obras ha creado una situación insostenible. Sostienen que las demoras superiores a veinte minutos se han convertido en habituales y que las líneas urbanas pierden expediciones a diario.
Según sus declaraciones, los conductores realizan maniobras complicadas para evitar atascos y soportan la presión creciente de los viajeros, que desconocen por qué los autobuses llegan tarde o no llegan. El Comité insiste en que se ha empobrecido la experiencia de uso del transporte público, que debería ser un pilar de la movilidad sostenible de la ciudad. Además reprochan al Ayuntamiento que no dialogue con sus representantes, a pesar de que son quienes mejor conocen el día a día del servicio.
Este clima laboral coincide con los fallos mecánicos denunciados por Torija y configura un escenario que preocupa tanto por la calidad del servicio como por la seguridad de quienes lo utilizan y lo operan. Las averías constantes obligan a reorganizar rutas sobre la marcha y aumentan la tensión de una plantilla que, según el Comité, está al límite.
Más Madrid exige una auditoría del contrato y soluciones urgentes
La formación verde considera que la única salida pasa por exigir al Consorcio una auditoría completa del contrato, que permita saber cuántos vehículos operativos están realmente en Alcalá, qué mantenimiento reciben, cuáles son los tiempos de respuesta ante una avería y qué responsabilidades debe asumir la empresa adjudicataria. Además pide que se garantice la climatización adecuada en los vehículos y que se revisen las condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
En paralelo, reclaman que la Comunidad de Madrid se tome en serio la situación del servicio urbano en Alcalá, que es la tercera ciudad más poblada de la región y no puede permitirse un transporte público degradado. Más Madrid advierte de que lo que está ocurriendo no es un problema menor, sino un síntoma de un modelo de gestión privatizada que, en su opinión, prioriza los beneficios empresariales por encima de la calidad.
Romero cerró sus declaraciones con un llamamiento a la alcaldesa para que exija a su propio partido en el Gobierno regional medidas claras, contundentes y verificables. Según dijo, los vecinos de Alcalá no pueden seguir subidos a autobuses que se averían cada dos por tres o, directamente, no pasan. Pide también reactivar la Mesa de Movilidad y levantar el veto a los conductores para que puedan aportar información útil en plena vorágine de obras.
La denuncia de Más Madrid en la Asamblea marca un punto de inflexión en el debate sobre el transporte urbano de la ciudad. La pelota está ahora en el tejado del Consorcio y del Gobierno regional, que deben responder a acusaciones muy concretas sobre seguridad, mantenimiento, transparencia y responsabilidad contractual.
















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